mayo 17, 2022

Reynaldo “gordito” Castañón

Por Sergio Salazar Aliaga *-.


Tuve la suerte de conocer a Reynaldo “gordito” Castañón, uno de los grandes músicos del rock pop boliviano, quien pasó de ser guitarrista a uno de los genios de las cuatro cuerdas. Aquí nos cuenta su historia.

Comenzando

“Mi familia no ha sido muy artística, muy musical, ha sido una familia promedio que le gustaba los Beatles, Simon and Garfunkel, todo ese tipo de artistas de esa época, pero también siempre había una guitarra en la casa, teníamos un par de tíos que tocaban piano y guitarra. En los inicios, con mi hermano hacíamos natación, en las reuniones que había de la piscina ya estaban los amigos que tocaban zambas, baladas, cuecas, la típica guitarreada.

Un amigo que andaba con nosotros pasaba clases con un profesor, es ahí cuando le decimos a mis papás que estábamos interesados en aprender a tocar con mi hermano, aprovechando la guitarra en la casa. Les pareció buena idea.

Empezamos a cursar clases de guitarra criolla, fue pasando el tiempo, obviamente íbamos demandando más cosas al profesor, a él se le hacía cada vez más complicado y llegó un momento en el que ya sacábamos los temas más rápido que el profe, mi hermano comenzó a dejar la música después.

Yo veía que avanzamos más rápido que el profe, razón por la que decidimos parar las clases, porque ya era un gasto que no se justificaba; esto debió ser cuando yo ya estaba en intermedio, en el Colegio San Ignacio.

Después comenzaron las charlas con los amigos para armar un grupo, una banda con los interesados, empezamos a conocer amigos en la promoción, armamos la típica banda de colegio, tocando covers sin pensar en hacer composiciones, interpretábamos lo que queríamos, era el sueño de subir a un escenario.

A raíz de eso empecé una banda con un amigo, Esteban Eid, de mi promo de colegio, y contactamos otros amigos, un proyecto bastante artesanal. Nos enteramos que Alejandro “negrito” de Ugarte también tocaba guitarra, entonces lo invitamos para que viniera con nosotros a los ensayos, esto fue por los años 96 o 97.”

El bajo eléctrico

“El problema era que yo tocaba la guitarra, y el ‘negrito’ también, y el vocalista que cantaba con nosotros igual tocaba la guitarra, entonces a la consola le subíamos el volumen, las perillas de los graves, para que pudiera simular un bajo; bueno, era tiempo de colegio, no había nada serio.

Pasa esta época, Esteban Eid, que tocaba la batería, se va a estudiar a Chile en 1998, y pensábamos que se iba acabar el proyecto, y conocemos a dos amigos de una promo menor, el Benjo Chambi, que tocaba la batería, y Pablo Gumiel, que tocaba guitarra. Ahí encontramos una comunión entre nosotros, era que a todos nos gustaba el rock boliviano, es decir, Loukass, Lapsus, Llegas, Atajo, todas esas bandas y más. Charlamos para coordinar algunos ensayos y nos manejamos como una banda tributo al rock boliviano.

Nos pasó lo mismo que en el anterior proyecto, éramos tres guitarristas y un baterista, alguien tenía que tocar el bajo eléctrico, entonces fue cuando dije que yo me animaba, es ahí cuando empiezo a tocar el bajo, que tiene algunas similitudes con la guitarra en temas de afinación y otras cosas.

Entro a tocar el bajo, el ‘negro’ de Ugarte y Pablo Gumiel eran los guitarristas, intentamos buscar algunas tocadas, presentaciones, algún nombre.”

El nombre

“Como éramos una banda de tributo al rock boliviano, nos dimos cuenta que este era como una llajua de todo, habían muchos estilos. La llajua es una salsa picante preparada básicamente con una variedad de ají llamada locoto y tomate, mientras que nuestra banda tenía que darle un saborcito especial como la Quirquiña.

Decidimos fundar Quirquiña, justamente esto fue el año 1998, el ‘negro’ y yo ya estábamos en la universidad, Benjo y el Gumi en colegio todavía. Nuestra primera tocada oficial como Quirquiña fue en la graduación de ellos.”

Inicio

“Al siguiente año hicimos presentaciones en varios bolichitos, tocamos en el Moto Pub, en la Presbítero Medina y Pedro Salazar, después se volvió el Magic, Pizza Pub, Aqualang, etcétera. Ahí empieza la historia con esa alineación: Benjo Cruz en la batería, Pablo Gumiel en la guitarra, ‘negro’ de Ugarte en la guitarra y yo en el bajo.

El año 199 entramos a un concurso que era de un instituto, Intermusic; con el Benjo habíamos hecho un curso de sonidos, por eso nos enteramos, porque el instituto organizó un festival de bandas, un concurso, entramos y nos fue bastante bien, salimos segundos, fue como el primer aliciente: creo que la banda funciona bien.

El primer premio de ese concurso era la grabación de maxi single, con cuatro canciones; y el segundo premio era una guitarra eléctrica, nosotros ganamos esta, pero al organizador, Mirko Terrazas, le gustó tanto la banda que nos dijo que nos iba a regalar la grabación de una canción en su estudio.”

Primer disco

“Nosotros, que éramos changos, le dijimos de aprovechar y grabar un pequeño disco, un EP de cuatro a cinco canciones, le negociamos, y sacamos el primer disco; uno nunca se imagina escucharse en un cd. Cuando quedamos en grabar el primer disco lamentablemente se sale Pablo Gumiel para dedicarse más a su carrera en la universidad, esto ha debido ser el año 2000, así que nos preparamos para grabar nuestro primer disco.”

Equinoxrock

“En paralelo, mientras grabábamos nuestro material, ese año no había Marathon Rock, sino Equinoxrock, entonces entramos ahí y nos fue muy bien, habiendo muchas bandas más grandes, más consagradas; sin ir más lejos, la banda que ganó era Esvástica, que era el otro proyecto que tenía el Vico Paredes, además de Alcohólika, La Christo, banda de género industrial metal.

Nosotros quedamos en cuarto lugar, nos comenzó a gustar esto de los concursos de bandas, era lindo tener esa respuesta en la gente, te sentías una pequeña estrella de rock. Ya para el año 2001 participamos en el Marathon Rock, el nivel era mejor en las bandas, pero igual quedamos entre los finalistas de unas 60 bandas.

La final fue en el Teatro al Aire Libre, fue una experiencia muy buena, éramos un power trío, fue una linda camada del rock boliviano, estaban Son Fusión, donde Alejandro Delius cantaba; Deszaire; había una banda cristiana muy buena llamada Verenice; hasta ese año nuestra participación era en festivales, en concursos.”


  • Cientista Político.

 

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