diciembre 2, 2022

Entre tipoys y tacos: expropiación de derechos de los pueblos


Por Pilar Lizárraga Aranibar * -.


Con la recuperación de la democracia en octubre de 2021 se ha constituido un tiempo de transición en el que la fuerza comunitaria popular ha devuelto el curso del tiempo histórico de la transformación y en el que el proceso democrático ha configurado un mapa de poder y de representación complejo con las representaciones políticas. Muchas de ellas han nacido de procesos genuinos y son base del aliento de un ejercicio político que profundiza la democracia comunitaria; otras revierten las conquistas colectivas de los pueblos y naciones, desplazando al sujeto pueblo y nación indígena originario campesino, restituyendo así las formas políticas y concepción del poder capitalista, patriarcal y colonial.

En estas cartografías se puede develar que las construcciones de las representaciones políticas de autoridad electa han sustituido al sujeto de derechos colectivos y que no todas las autoridades electas en 2021 son representaciones genuinas de los pueblos y naciones y tampoco son de los pueblos y naciones. La “intermediación” se constituye a partir de la condición del “ser blanca –cara y letrada– municipalista” y del vínculo con el poder colonial y de la mercantilización de la política que ha constituido la autoridad a partir del despojo y expropiación del derecho colectivo de los pueblos para elegir a sus autoridades por usos y costumbres.

En el sur del país, en los TCOS de los pueblos y naciones, hechos como estos se susurran, poniendo en evidencia el uso del tipo y como un “objeto de poder” para constituirse en autoridad sin ser del pueblo y nación, pero sí con el respaldo de una necropolítica colonial que es la que se configura para controlar los espacios de poder. Este concepto nos plantea comprender la restitución de prácticas políticas que aniquilan el poder popular y comunitario, despojando y expropiando las luchas, conquistas y la justicia histórica con la que se construye el significante del Estado Plurinacional Comunitario con Autonomías, para reinstalar el poder del conquistador, que en sus significantes constitutivos son los que traen la política de la muerte de ese colectivo comunitario.

En este proceso de sustitución se plantea la tensión entre la forma política comunitaria y la forma política convencional u occidental, que es la que caracteriza al hacer de la política y se reafirma con las “tensiones” y las disputas entre opuestos políticos. Esto lleva a plantear que después de 14 años los mecanismos de la democracia comunitaria, que constituyen representaciones políticas, se irían sustituyendo, dando paso a que autoridades que deberían tener el mandato extendido del pueblo y que nacen de procesos deliberativos sean sustituidas a partir de la imposición y distorsión de lo político. Lo anterior plantea la emergencia de las nuevas autoridades que, sin ser del pueblo y nación indígena, terminan expropiando el derecho colectivo que costó siglos de lucha a los pueblos indígenas para restituir las formas comunitarias.

Los pueblos tienen que iniciar el camino para reponer derechos colectivos y con ellos la política de la vida.


*       Investigadora JAINA. Presidenta regional MAS- IPSP – Cercado Tarija.

Sea el primero en opinar

Deja un comentario