agosto 8, 2022

Masacre de San Juan


Por Claudia Miranda Díaz * -.


La Masacre de San Juan sucedió durante el gobierno de René Barrientos, el 24 de junio de 1967 –noche de San Juan–, y fue un asalto militar perpetrado a los campamentos de Siglo XX (donde se encontraban las minas de estaño), ubicado en la localidad de Catavi, Potosí. Estos campamentos abarcaban los centros mineros de Llallagua, Uncía y Catavi.

El departamento de Potosí tiene 16 provincias: Rafael Bustillos, Alonso de Ibáñez, Antonio Quijarro, Bernardino Bilbao, Charcas, Chayanta, Cornelio Saavedra, Daniel Campos, Enrique Baldivieso, José María Linares, Modesto Omiste, Nor Lípez, Sud Lípez, Nor Chichas, Sud Chichas y Tomás Frías.

La provincia Rafael Bustillos cuenta con cuatro municipios: LLallagua, Uncía, Chayanta y Chuqiuta. Catavi es parte del municipio de LLallagua.

El 5 de noviembre de 1964 el general Barrientos, en esa época vicepresidente de la República en el tercer mandato de Víctor Paz Estenssoro del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), acompañado del general Alfredo Ovando Candia, quien desempeñaba el cargo de Jefe de Estado Mayor, encabezó un golpe de Estado junto a las Fuerzas Armadas, constituyéndose en presidente de facto y líder de una Junta Militar; su gobierno concluyó el 27 de abril de 1969, cuando murió a causa de un accidente en helicóptero.

Barrientos dio inicio a 18 años de dictadura militar en Bolivia. Durante su gobierno, en 1967, se promulgó una Nueva Constitución Política del Estado, que estuvo vigente hasta 2009, cuando fue cambiada mediante Asamblea Constituyente bajo el gobierno de Evo Morales.

En mayo de 1965 Barrientos declaró a los centros mineros “zonas militares” con el fin de aplicar el Plan Triangular, que se proponía reducir la influencia de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) e iniciar el proceso de privatización de la minería (también llegó la Alianza para el Progreso). Para conseguir su objetivo de militarización de los campamentos mineros ordenó la persecución, destierro, apresamiento, despidos selectivos de dirigentes y proscribió los sindicatos; a estas medidas se denominó el Sistema de Mayo. En respuesta el movimiento minero organizó el “pacto minero-universitario-estudiantil”, para resistir a la dictadura y a sus medidas privatizadoras. Los grandes dirigentes mineros de esa época, en su mayoría, eran militantes del Partido Comunista de Bolivia (PCB).

El 3 de noviembre de 1966 llegó al país Ernesto Che Guevara para iniciar la guerrilla de Ñancahuazú, que finalizó con su muerte y la de la mayor parte de sus integrantes; el grupo guerrillero que organizó tomó el nombre de Ejército de Liberación Nacional (ELN) y participó activamente en esta guerrilla y en la de Teoponte en 1970.

La noche del 23 de junio de 1967, mientras los mineros –después de festejar la noche de San Juan alrededor de fogatas, con música y baile, de beber ponches y comer– se retiraban a dormir, llegó el Ejército a acribillarlos. Los que no murieron fueron tomados presos y torturados; entre los presos estaba Domiltila Chungara, quien se encontraba embarazada y perdió al bebé que llevaba dentro.

Barrientos también quiso impedir la realización de un Ampliado Minero, donde estaba anunciado que se determinaría apoyar a la guerrilla de Ñancahuazú con un monto pecuniario que pensaban aportar y con la incorporación de mineros a sus filas; con esta masacre se evitó el apoyo a la guerrilla. El Che Guevara murió asesinado bajo el gobierno de Barrientos, el 9 de octubre de 1967.

La Masacre de San Juan fue en contra de la vanguardia revolucionaria que significaban los mineros aglutinados en la gloriosa Federación Sindical de Mineros de Bolivia (Fstmb), hubo más de 30 muertos, el doble de heridos y presos. Entre algunos muertos podemos recordar a Rosendo García, Ponciano Mamani, Nicanor Torrez y Bernardino Condori.


*       Economista.

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