abril 21, 2024

Museos y diálogo intercientífico

Por Gustavo Rey-Ortíz *-.


En Bolivia, entre las décadas del 70 y 80, fruto del trabajo de naturalistas y personas aficionadas a la naturaleza que desarrollaron colecciones científicas de flora y fauna, es que se comienzan a crear los museos de Historia Natural o museos relacionados con la biodiversidad. Estas instituciones, desde su fundación, han pasado por procesos de consolidación largos, llegando en algunos casos a funcionar con un mínimo de personal y con el trabajo de investigadores asociados o independientes, quienes, a través de proyectos, impulsaron el desarrollo de la investigación en cada una de las instituciones.

Aún en estos días se tiene la idea general de que los museos se limitan a tener muestras en exposición para el público; sin embargo, estos cumplen roles más allá de las exposiciones. Hoy en día se reconocen como museos los espacios culturales y naturales que adquieren, conservan, investigan, comunican, difunden y exhiben sobre el patrimonio cultural y natural [1], para lo cual el órgano rector, de acuerdo a normas, debe definir e implementar una política nacional de museos [2], actualmente en desarrollo.

Cuando hablamos de los museos de Historia Natural, que cuentan con colecciones científicas de referencia, donde se custodian muestras del patrimonio natural de los bolivianos, para el desarrollo de investigaciones estas instituciones en su mayoría son lo que se denomina Instituciones Científicas Autorizadas (ICA’s), que cumplen el rol de elaborar, presentar, realizar y hacer el seguimiento de proyectos de investigación científica en materia de diversidad biológica en el país, respondiendo a las políticas y regulaciones nacionales sobre esta temática [3], siendo los responsables de todas estas investigaciones y proyectos ante la Autoridad Ambiental Competente Nacional.

Con el cambio de políticas y enfoques que revalorizan y toman en cuenta los saberes ancestrales comienza un nuevo proceso en que los museos de Historia Natural deben encarar el reto de la recuperación de los saberes ancestrales, aquellos conocimientos valiosos que se tienen de la naturaleza y que pueden aportar mucho al desarrollo de las comunidades. Todo ese trabajo es para que, como instituciones generadoras de conocimiento, puedan encarar el diálogo intercientífico, donde la ciencia y el conocimiento ancestral y tradicional se encuentran para poder dar respuestas o encaminar la planificación referente a la biodiversidad y los ecosistemas, y todos estos resultados provenientes del diálogo intercientífico deben ser trabajados en lenguaje que no sea completamente técnico, para que su difusión pueda llegar a la mayor cantidad bolivianas y bolivianos. Ya varias de estas instituciones trabajan en la difusión de la información en diferentes idiomas de nuestras naciones y pueblos indígenas originario campesinos.

Debemos reconocer que la ciencia, la investigación y el ser custodios de patrimonio natural de los bolivianos no ha sido valorado y reconocido, y es que muchas de estas instituciones están pasando por un descuido, sin apoyo ni en personal ni económico, siendo que algunos proyectos que se logran con otro tipo de financiamiento sustentan económicamente y en personal para el desarrollo de las tareas asignadas. El mantenimiento de las colecciones, tanto científicas como museográficas, demanda tener ambientes aptos para evitar el deterioro de las muestras y su mantenimiento para una buena preservación requiere también de mucho material y esfuerzo.

Ahora se puede ver una oportunidad, ya que en este nuevo periodo de planificación debemos esperar el fortalecimiento de los museos de Historia Natural para poder cumplir las metas que tenemos trazadas y que demandan investigación en variados niveles (en el “Plan de Desarrollo Económico y Social 2021-2025”) [4]. Para fortalecer las áreas protegidas y el programa para la gestión de humedales y bofedales, como para todo tipo de investigación e implementación de acciones en especies de fauna priorizadas, necesitamos que los museos sean fortalecidos por sus entidades matrices. Es la oportunidad para impulsar la investigación mediante todas estas instituciones.


* Biólogo, con experiencia en manejo de vida silvestre y gestión de ecosistemas.


1       Estado Plurinacional de Bolivia. Ley No 530 “Ley del Patrimonio Cultural Boliviano”. 2014 p. 441-60.

2       Ibídem.

3       Ministerio de Medio Ambiente y Agua. “Compendio de Instrumentos para la Regulación de la Gestión de la Biodiversidad”. La Paz, Bolivia: Ministerio de Medio Ambiente y Agua. 2020 p. 239.

4       Ministerio de Planificación del Desarrollo. “Plan de Desarrollo Económico Social (PDES) 2021-2025”. La Paz, Bolivia. 2021 p. 212.

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