mayo 26, 2024

Masacre de la mina de caracoles


Por Claudia Miranda Díaz * -.


La masacre de la mina de Caracoles ocurrió el 3 de agosto de 1980, durante la dictadura militar de Luis García Meza, quien tomó el poder mediante golpe de Estado el 17 de julio de 1980.

El departamento de La Paz cuenta con 20 provincias: Inquisivi, Los Andes, Abel Iturralde, Aroma, Bautista Saavedra, Camacho, Caranavi, Franz Tamayo, Gualberto Villarroel, Ingavi, José Manuel Pando, Larecaja, Loayza, Manco Kapac, Muñecas, Murillo, Nor Yungas, Sud Yungas, Omasuyos y Pacajes. El centro minero Caracoles está ubicado en el cantón Quime, provincia Inquisivi.

El campamento minero de Caracoles se encuentra a 180km al sur de La Paz y está compuesto por las minas Pacuni, Argentina y Carmen Rosa. A fines del siglo XIX fueron descubiertas ricas vetas de estaño en la cordillera de Tres Cruces, desde entonces Quime se convirtió en un centro minero y comercial. Caracoles, de propiedad de la estatal Corporación Minera de Bolivia (Comibol), fue transferida a la empresa privada Barrosquira, en un contrato de riesgo compartido por 20 años en 1997 (durante el gobierno neoliberal de Gonzalo Sánchez de Lozada y Víctor Hugo Cárdenas).

Desde el golpe de Estado militar de René Barrientos nuestro país vivió un período dictatorial que duró hasta que la Unidad Democrática y Popular (UDP) asumió el poder en 1982. En el transcurso de esos 18 años se sucedieron varias dictaduras: René Barrientos (1964-1969), Alfredo Ovando (1969-1970), Hugo Banzer (1971-1978), Juan Pereda (1978), Alberto Natusch (1979). También tomaron el poder gobiernos militares que intentaron gobernar para el pueblo, como Juan José Torres (1970-1971) y David Padilla (1978-1979), este último devolvió el mando al Congreso Nacional, en un período en que fueron presidentes Walter Guevara (1979) y Lidia Gueiler (1979-1980).

En el contexto señalado, el 17 de julio de 1980 Luis García Meza y Arce Gómez instauraron un régimen dictatorial; sus sinónimos políticos fueron persecución, exilio, apresamientos y asesinatos. La respuesta popular al golpe fue inmediata en las ciudades, el área rural y sobre todo en los centros mineros. Los mineros eran la vanguardia revolucionaria, con apoyo político de los partidos de izquierda como el Partido Obrero Revolucionario (POR); el Partido Comunista de Bolivia (PCB); el Ejército de Liberación Nacional (ELN); el Partido Comunista Marxista-Leninista (PCML); el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) y el Partido Socialista-1 (PS-1); razón por la cual la represión se concentró en las minas donde se sostenía una huelga general e indefinida. Los mineros eran el bastión de la Central Obrera Boliviana (COB) y el Consejo Nacional de Defensa de la Democracia (Conade).

Después de 17 días de huelga (del 17 de julio al 3 de agosto), Caracoles resistía la presencia uniformada que, con tanques militares, inundó a la población. “El enfrentamiento comenzó el 3 de agosto a las 10 de la mañana, en un combate que duró cuatro horas. Al día siguiente, a las cinco de la madrugada, el Regimiento Max Toledo de Viacha, el Tarapacá de La Paz y el Camacho de Oruro, apoyados por la aviación, atacaron el distrito minero. Muchos perdieron la vida, no se sabe el número exacto, aunque se dio los nombres de 11 muertos, 17 heridos y 14 desaparecidos. Saquearon viviendas, golpearon a los niños, violaron a mujeres y niñas y se fueron cargando a muertos y heridos en tres caimanes…”.

El objetivo era acallar a la vanguardia revolucionaria y su radio minera, algo que se hizo realidad tras una penosa represión. Pronto acabó la resistencia minera. La cadena de radios mineras coordinaba el desacato a la dictadura, y el 20 de julio un violento ataque con tanques de guerra y metrallas silenció a la primera radio, la de Huanuni; luego fueron amordazadas todas sus radios.

La lucha continuó hasta derrocar la dictadura de García Meza en 1981, mediante golpe de Estado dirigido por Celso Torrelio, al que siguió Guido Vildoso, quien entregó el mando presidencial a Hernán Siles el 10 de octubre de 1982.


*       Economista.

 

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