mayo 19, 2024

La cartografía histórica y etnográfica del Instituto Geográfico Militar

Por Luis Oporto Ordóñez *-.


La Cumbre de Patrimonio Cultural de Bolivia, convocado por el Ministerio de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización, tuvo la feliz iniciativa de organizar una Feria de Museos que mostró la riqueza documental y museográfica que atesoran en sus bodegas y depósitos. Desde el Museo Nacional de Etnografía y Folklore y el Museo Nacional de Arte (Musef) llevaron preciadas réplicas de obras etnográficas y de arte, para disfrute y asombro de los visitantes. En el breve recorrido que hicimos encontramos a Bernard Fishermann, antropólogo alemán que llegó a Bolivia en la década del 60 junto a Jürgen Riester (1941-2019), trabajando intensamente con los pueblos indígenas del Oriente, del que resultó su tesis de doctorado sobre el pueblo ayoreo, publicada por el Centro de Investigaciones Sociales de la Vicepresidencia (CIS) y que será presentada en breve; un notable acierto, sin duda alguna.

El Museo Nacional de Arqueología, ultrajado durante el gobierno de facto de Jeanine Áñez, expuso sus publicaciones especializadas, entre ellas la edición Nro. 5 de la revista Arqueología Boliviana, que marcó época en su rubro. La Alcaldía Municipal lució trajes de chola paceña y la Academia Boliviana de Historia Militar mostró su preciada colección de armas livianas de la Guerra del Chaco, bajo la atenta dirección del académico de número de esa corporación Gonzalo Iñíguez.

Dos stands llamaron poderosamente nuestra atención. El primero, instalado por el Instituto Nacional de Laboratorios (Inlasa), que exhibió singulares microscopios para mostrar al visitante el mundo invisible de virus y bacterias. En una mesa dispuso, con orgullo no disimulado, los valiosos boletines del Instituto Nacional de Bacteriología de 1930 y un ejemplar del libro La peste bubónica en Bolivia, estudio pionero escrito por el Dr. Félix Veintemillas, edición del Instituto, impreso en los talleres de la Escuela Tipográfica Salesiana en 1930, que demostró la existencia de la letal peste en el país con estudios de campo realizados en Vallegrande en 1928.

El segundo, el del Instituto Geográfico Militar (IGM), que exhibió teodolitos de diversas épocas, aunque el plato fuerte eran dos mapas y un plano instalados al interior de la carpa. El más antiguo era el plano de la batalla de Ayacucho que se libró entre las fuerzas españolas y el Ejército Unido, el 9 de diciembre de 1824. El revelador documento cartográfico muestra la superioridad de las fuerzas españolas con 20 cañones, contra uno de los patriotas, y una fuerza avasalladora de caballería. En lo único que existía cierto equilibrio era en las fuerzas de infantería. El Ejército Unido, comandado por Antonio José de Sucre, José María Córdova (Colombia), José de La Mar, Agustín Gamarra (Perú) y Guillermo Miller (Inglaterra), derrotó al experimentado Virrey José de la Serna y al mariscal José de Canterac, vencedor de los ejércitos de Napoleón, forzando a una capitulación. El plano fue impreso, con fines didácticos, por la Litografía del Ministerio de Guerra.

El curioso Mapa Elemental de Eduardo Idiaquez, publicado en Sucre en 1894, en escala 1:3.500.000, muestra el extenso territorio de colonias en el noroeste del país, que remata en un prolongado triángulo correspondiente a Apolobamba. Al suroeste destaca la provincia del Litoral, demarcada por el tratado de límites de 1866 con Chile. Al sureste el territorio íntegro del Chaco. Idiaquez levantó luego un mapa oficial, encargado por el gobierno de José Manuel Pando, en el que matiza de forma curiosa el territorio del Litoral, con una solución de continuidad de Chile, interrumpido por la antigua provincia boliviana del Litoral para dar curso al “territorio chileno” que perdió Perú como resultado de la guerra expansionista de Chile.

Eduardo Idiaquez nació en La Paz el 13 de octubre de 1856. Reputado como uno de los mejores cartógrafos de Bolivia, estudió Ingeniería y Arquitectura (1878), realizó estudios en España, Francia y Suiza (1887). Elaboró el Diccionario Geográfico de Bolivia, con Manuel Vicente Ballivián (1890). Trabajó para el Observatorio de Greenwich (1909). Falleció el 31 de enero de 1918.

El segundo es el Mapa Etnográfico de Bolivia, elaborado por José Durán, impreso en Cochabamba en la Litografía del Ministerio de Relaciones Exteriores, en 1905. No se tiene información del cartógrafo, pero es evidente que tomó para su trabajo el mapa de Eduardo Idiaquez, aunque en esta ya no incluye la provincia del Litoral, como resultado del Tratado de 1904, de Paz y Amistad con Chile (impuesto por la fuerza), y reemplaza a Apolobamba por la Delegación del Purús, territorio cedido al Perú. La importancia singular de este primer mapa etnográfico de Bolivia radica en que identifica a los pueblos indígenas de los Andes, la Amazonía, el Oriente y el Chaco. Es la única referencia de numerosos pueblos indígenas desconocidos o extintos como los Bapuivos, Pacaguayas o Sinabos (Amazonía); Sanapanás, Abipones, Orechones, Matacuayos, Mabyas y Angaites (Chaco Boreal).

Llama poderosamente la atención que esta importante contribución de José Durán no hubiera trascendido a los estudios etnológicos del siglo XX. En efecto, los investigadores solo tenían a la mano el mapa que publicó Julien Steward en su célebre Handbook of South American Indians (1944), con el fin de “una comprensión más completa de cómo se desarrollaron estas civilizaciones (vg. indígenas americanas) durante las eras prehistóricas y cómo, después de la Conquista, se mezclaron con la cultura europea para producir sociedades modernas que no son totalmente indias ni totalmente europeas”.

El mapa etnográfico original, que custodia el IGM, es digno de ser postulado al programa Memoria del Mundo de la Unesco, pues en su descripción etnográfica los pueblos indígenas enlistados por Durán como nativos de Bolivia, al haberse modificado y consolidado las fronteras, han sido sometidos a una diáspora multinacional.


  • Magister Scientiarum en Historias Andinas y Amazónicas y docente titular de la carrera de Historia de la UMSA.

Foto 1: Eduardo Idiáquez con su esposa Ninfa Vertiz Blanco en 1919

Foto 2: Mapa de Bolivia elaborado por Eduardo Idiáquez,

 

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