febrero 2, 2023

“Fidel Castro en la canción de Silvio Rodríguez”

Por Sergio Salazar Aliaga *-.


Seguimos nuestra conversación con el profesor de Historia Javier Larraín, quien escribió un libro muy interesante y meticuloso en relación a Fidel Castro en la canción de Silvio Rodríguez.

Silvio Rodríguez en Bolivia

“En principio hay que decir que Silvio no es el primer trovador cubano que llegó a Bolivia, antes habían venido en una coyuntura bien traumática, previa al golpe de Luis García Meza, Vicente Feliú, Augusto Blanca y Lázaro García, a quienes detuvieron y los llevaron a un paredón e incluso les hicieron un fusilamiento falso. Hay grabaciones de su paso por acá, de algunos de los conciertos.

Efectivamente en 1983 por primera vez vino Silvio Rodríguez, acompañado por Vicente Feliú. El afiche es interesante, porque está anunciado Pablo Milanés, se llama ‘Canto de solidaridad’, esto porque el país pasaba por una sequía, entonces llegaron los trovadores a hacer una gira por Santa Cruz, Cochabamba, Oruro, Siglo XX y La Paz. Esa es la gira que hacen, donde los acompañan Savia Nueva, Emma Junaro y otros músicos locales.

En el prólogo del libro Canciones del mar, que pronto saldrá, se explica un poco en qué consistió aquella gira, qué personas la acompañaron, que grabaciones hoy están disponibles, los repertorios y ese tipo de cosas.

En abril de 2013 llegó solamente a Santa Cruz; claro, un tipo mucho más maduro, más reconocido internacionalmente. En 1983 era sobre todo conocido en México, en España, todavía no había hecho esos 14 o 15 conciertos seguidos en el Teatro de Obras Sanitarias en la Argentina, junto a Pablo Milanés, que dio a luz a un álbum doble, con 20 canciones, donde se catapultan extraordinariamente.”

El Necio

“La historia es, como dice él mismo, ‘un plante’, lo que en jerga cubana quiere decir marcar la posición, esto en un contexto difícil, a meses de la desaparición de la Unión Soviética y en medio de todo es proceso; o sea, después de la caída del Muro de Berlín y el socialismo real –como se la llamaba–, momento a partir del cual Cuba se queda sola, hasta el día de hoy.

Silvio siempre fue crítico, los más ortodoxos lo tildaban de ‘contra’, que se iba a ir de la Isla, y fíjate que justamente saca una canción muy linda que se llama ‘Juego que me regalo un seis de enero’, donde dice: ‘Creyeron que era disidente y no era más que natural’. Está siendo crítico con su país, con su realidad, con su proceso.

El Necio va en esa dirección, por eso dice: ‘Yo quiero seguir jugando a lo perdido’.

Hay dos episodios bien importantes, en 1982 Silvio va a tocar al Festival de la Trova Iberoamericana en el Centro de Bellas Artes de San Juan, Puerto Rico, con artistas de la talla de Joan Manuel Serrat, Pablo Milanés, Héctor Lavoe, Rubén Blades. Para ir a su destino tuvo que pasar por Miami, como tránsito, una escala… cuando se dan cuenta, le rompen la guitarra. Después va escuchar la radio, donde unos disidentes decían que estaban débiles, que si hubiera sido otra oportunidad lo hubieran arrastrado por toda la ciudad.

Silvio ha comentado que quedó pegado con eso mucho tiempo, razón por la que en ‘El Necio’ señala: ‘Dicen que me arrastrarán por sobre rocas, cuando la Revolución se venga abajo’.

Lo que pasa es que en la obra de Silvio, sus canciones, no voy a decir crípticas, hay pequeñas cosas muy de su historia, muy de su raíz, expresiones muy locales y también trazadas universalmente; pero es una obra donde uno puede estar escuchando una canción por muchos años y de repente llega un día donde estás parado esperando el minibús y te pusiste a tararear la canción y te das cuenta recién qué es lo que quería decir tal frase, tal verso.”

Dientes de tiburón

“Hubo muchas canciones que me daban vuelta la cabeza, como ‘El tren blindado’, aquel tren que descarriló el Che en la batalla de Santa Clara antes del triunfo de la Revolución. Es inevitable que uno se dé cuenta que está el Che o Fidel Castro, distinguir un verso de José Martí o de César Vallejo o de Nicanor Parra…

Lo de Fidel, en este caso, surge al quinto aniversario de su muerte, y tenía por objetivo hacer un esfuerzo para darle articulación y plasmarlo en una investigación, siempre me llamó una de las canciones, con la que se parte el libro, ‘Los dientes de tiburón’, que dice en su letra:

Cuatro mil en un minuto,

cinco millones por día,

dos mil millones por año,

diez mil millones en cinco,

por cada mil que se van

en la tierra queda un muerto

a mil dólares por muerto

cuatro veces por minuto está la vida.

Nunca han salido baratos

los dientes de tiburón,

quizás esto sea una causa,

quizás sea una razón.

Me preguntaba qué quería decir, además es una canción muy bella en guitarra. Después me di cuenta que era uno de los discursos de Fidel Castro, la Segunda Declaración de La Habana, específicamente el episodio en que habla de la fuga de capital y el dinero que se va por minuto, por segundo, al primer mundo. Como ves, todas esas cosas están presentes en la obra del fundador del Movimiento de la Nueva Trova.

Silvio es un muchachito que cuando triunfa la Revolución tiene 13 años, que es protagonista, es alfabetizador, le tocó enfrentar el Girón, no como combatiente sino en la escuela, algo que plasma en otra canción, ‘Preludio a Girón’, donde afirma: ‘Una columna oscura se levanta y los niños se arrancan los juegos de un tirón’. Fíjate que cuenta que va al colegio a pasar clases y le entregan un fusil para defender la patria; ahí cambió su infancia.

Todo ese tipo de cosas está muy presente en su canción. O sea, era organizar todo eso en un sentido específico, de ahí salió el libro. Pudo haber sido José Martí en la canción de Silvio, o la Historia, o el Che, pero decidí hacerlo de Fidel.

En el libro están puestos los QR donde están las canciones, para que las puedan escuchar, específicamente las que están en la discografía oficial.

Algo bien interesante que decía Vicente Feliú es que ‘la trova tiene que ver con una actitud de vida, un compromiso con el arte, con tu entorno de modificarlo para bien, tiene un profundo compromiso ético’. No es casual que muchos de estos trovadores, por ejemplo el mismo Silvio, estuvieran en la guerra de liberación de Angola en el África dos veces, u en otras latitudes. Vicente entiendo que estuvo en Etiopía además.”


  • Cientista político.

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