febrero 2, 2023

La injerencia, una constante en derecha internacional


Por  Sara Valentina Enriquez Moldez -.


El presidente del Comité pro Santa Cruz, Rómulo Calvo, con 35 procesos judiciales, llegó hasta las dependencias del comando departamental de la policía acompañado de parlamentarios de Chile y España para reunirse con las autoridades policiales en relación a la “violencia” y “represión” dadas a partir de la aprehensión de Luis Fernando Camacho en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. Sin duda alguna, este es un hecho con bastante carga simbólica, pues paralelamente de representar un paternalismo colonial, a su vez, reitera el tinte original de este conflicto, si es que indagamos quiénes son estos personajes de apoyo internacional que posee Camacho.

Por un lado, está el diputado chileno Luis Fernando Sánchez Ossa, vicepresidente del Partido Republicano en Chile, el cual agrupó en 2019 a exmilitantes de Unión Demócrata Independiente (UDI). Este nuevo partido es definido como de extrema derecha, ultraconservador, antifeminista y profundamente pinochetista. En cuanto a lo económico, en su estatuto de 18 puntos señala que promueve una economía de mercado en “férrea defensa de la iniciativa privada”. En ese mismo sentido, es una característica importante de Sánchez Ossa que haga constantes declaraciones en favor de la impunidad de los carabineros y patrocinio mayor del que ya poseen. Además de ser un radical defensor de la Constitución de Pinochet, ahora defiende a Camacho y supuestamente se preocupa por los derechos humanos.

Por otro lado, está Víctor Guido González Coello de Portugal, quien es empresario y político español. Actualmente es vicepresidente de Vox y se desenvuelve como diputado de Salamanca. Es de conocimiento general que Vox es en España la máxima expresión de la derecha más recalcitrante, posicionándose en muchas ocasiones como el partido político defensor del franquismo y con múltiples vínculos con este. Pues, por ejemplo, Cura Infirmorum et Natura-Seminare, que es una empresa religiosa la cual preside Luis Alfonso de Borbón, bisnieto de Franco que, al mismo tiempo, preside la Fundación Francisco Franco, comparte sede con al menos cinco empresas de Víctor González Coello.

En ese marco, hablando más sobre este personaje que hoy respalda a Luis Fernando Camacho, no es la primera vez que se encuentra en Bolivia, ya que años antes, durante el gobierno de facto de Jeanine Añez, concurría a reuniones junto a Arturo Murillo. Por su parte, este parlamentario tampoco es poseedor de buen reconocimiento en su país, ya que el año 2015 fue condenado por “irregularidades contables”, tal como señala la resolución de la Audiencia Provincial de León que inhabilitó al político para administrar bienes ajenos y “representar o administrar a cualquier persona” durante tres años.

Este hecho es ilustrativo ya que nos permite sacar cuatro conclusiones claras. Primero, que la derecha está articulada, debido a que tiene agentes operativos en diferentes países y partidos políticos que no casualmente son la expresión del occidente. Segundo, que la derecha es igual de sucia en todos los países, sus parlamentarios son empresarios defensores de dictadores genocidas. Tercero, que el Comité pro Santa Cruz actúa como una agencia colonial defensora de empresarios agroindustriales y para sentirse importante y obtener un carácter de legitimidad, necesita del aval del occidente, en este caso representado por ambos parlamentarios ya mencionados. Cuarto, que ningún pinochetista ni franquista nos puede decir como respetar los derechos humanos, y es triste tener que explicar el por qué.

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