mayo 19, 2024

Mujeres y despatriarcalización: el desafío del siglo XXI

Por Luis Oporto Ordóñez *-.


El año 2022 fue declarado, formalmente, como el “Año de la Despatriarcalización para Garantizar una Vida Libre de Violencia”. Con ese imperativo los Repositorios Nacionales y Centros Culturales que conforman la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (Fcbcb) impulsaron una agenda desafiante y propositiva, con actividades que mostraron la importancia de las mujeres en la historia y en la construcción del Estado Plurinacional.

Existen significativos avances en la situación de la mujer boliviana. Por ejemplo, la participación de estas en el campo laboral les otorga mayor independencia y autonomía, que se expresa en una fuerte participación en el mundo laboral y en la creación de empleo. Sin embargo, persisten problemas que afectan a la mujer boliviana, como la brecha salarial, el acoso y menores oportunidades laborales. Las mujeres siguen ocupando los primeros lugares en feminicidio (cada tres días una mujer es asesinada), violencia física (encabeza la lista de 13 países) y sexual (segundo en la Región) y mortalidad materna especialmente a causa de abortos inseguros.

Bolivia ha diseñado políticas públicas para garantizar a las mujeres integridad física y moral, igualdad ante la ley, libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, entre otras. Para resguardar los derechos de las mujeres bolivianas la Constitución Política del Estado (CPE) incorpora valores de inclusión, igualdad y equidad; para cimentar una sociedad justa sin discriminación con respeto mutuo entre las personas y sus culturas.

Desde 2009 se han promulgado valiosas normativas para enfrentar estos problemas estructurales, como son la Ley 243, Contra el Acoso y la Violencia Política hacia las Mujeres (2012), Ley Integral contra la Trata y Tráfico de Personas (2012), la Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia (2013). Es así que, desde la legislación, los derechos de las mujeres y las niñas abarcan aspectos claves de la vida: salud, educación, participación política, bienestar económico, vida libre de violencia.

La Ley 348 tiene por objeto establecer mecanismos, medidas y políticas integrales de prevención, atención, protección y reparación a las mujeres en situación de violencia, así como la persecución y sanción a los agresores, con el fin de garantizar a las mujeres una vida digna y el ejercicio pleno de sus derechos para Vivir Bien. En el marco de esta ley el Estado asume como prioridad la erradicación de la violencia hacia las mujeres, por ser una de las formas más extremas de discriminación en razón de género, e insta a los Órganos del Estado y todas las instituciones públicas a adoptar medidas y políticas necesarias, asignando recursos económicos y humanos suficientes para este fin, disponiendo las mismas obligaciones a las Entidades Territoriales Autónomas, en el marco de sus competencias y responsabilidades constitucionales.

La Ley 348 distingue con claridad al menos 16 formas de violencia institucionalizada por un sistema patriarcal: 1) Violencia Física; 2) Violencia Feminicida; 3) Violencia Psicológica; 4) Violencia Mediática; 5) Violencia Simbólica y/o Encubierta; 6) Violencia Contra la Dignidad, la Honra y el Nombre; 7) Violencia Sexual; 8) Violencia Contra los Derechos Reproductivos; 9) Violencia en Servicios de Salud; 10) Violencia Patrimonial y Económica; 11) Violencia Laboral; 12) Violencia en el Sistema Educativo Plurinacional; 13) Violencia en el Ejercicio Político y de Liderazgo de la Mujer; 14) Violencia Institucional; 15) Violencia en la Familia; y 16) Violencia Contra los Derechos y la Libertad Sexual.

Las políticas públicas fueron, no obstante, insuficientes para desmontar el sistema patriarcal. Ante esa situación, el 5 de enero de 2022 el Gobierno promulgó el Decreto Supremo 4650, que tuvo por objeto declarar el “2022 Año de la Revolución Cultural para la Despatriarcalización: por una Vida Libre de Violencia contra las Mujeres” y “promover acciones orientadas a la lucha contra la violencia hacia las mujeres a partir del fortalecimiento de una cultura despatriarcalizadora”.

Para el cumplimiento de la política despatriarcalizadora dispuso acciones estructurales del aparato estatal, en coordinación con los gobiernos autónomos, organizaciones sociales y sociedad civil y promoviendo la participación de las juventudes “para una construcción colectiva de una cultura despatriarcalizadora por una vida libre de violencia hacia las mujeres”.

La movilización del Estado estuvo destinada a suscitar acciones orientadas a generar espacios de reflexión, socialización y acción despatriarcalizadora para prevenir la violencia contra las mujeres; propiciar acciones de formación en temas de prevención de la violencia contra las mujeres, identificando al patriarcado como el problema estructural; impulsar actividades culturales y expresiones artísticas orientadas a la lucha contra la violencia hacia las mujeres desde una cultura despatriarcalizadora; contemplar el enfoque de despatriarcalización en la lucha contra la violencia hacia las mujeres al momento de elaborar políticas, difundir y socializar la información; desarrollar una campaña comunicacional dirigida a la lucha contra la violencia hacia las mujeres, fortaleciendo una cultura despatriarcalizadora; otras actividades que coadyuven a la construcción de una cultura despatriarcalizadora por una vida libre de violencia contra las mujeres.

En ese sentido el despliegue institucional de la Fcbcb, entidad conformada por la Casa Nacional de Moneda (Potosí), Casa de la Libertad, Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia (Sucre), Museo Nacional de Etnografía y Folklore (Musef), Museo Nacional de Arte, Centro de la Revolución Cultural (La Paz) y el Centro de la Cultura Plurinacional (Santa Cruz), programó y ejecutó importantes actividades con el objetivo de sensibilizar a la sociedad en su conjunto sobre estos temas, abriendo espacios de diálogo, reflexión, análisis y crítica desde las artes, así como exposiciones y visitas guiadas dirigidas al público infanto-juvenil y otros sectores de la sociedad.

Todos los esfuerzos para desmontar el sistema patriarcal son esenciales en el desarrollo del Estado Plurinacional.


  • Magister Scientiarum en Historias Andinas y Amazónicas y docente titular de la carrera de Historia de la UMSA.

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