septiembre 12, 2026

La pintura y la creación artística


Por Soledad Buendía Herdoíza * -.


La pintura es una de las expresiones más antiguas de las bellas artes. Su origen se remonta a las pinturas rupestres, cuyos vestigios se hallan en varios países del mundo. Esta manifestación ha acompañado el desarrollo del hombre desde sus inicios, los pigmentos sobre superficies semiplanas han sido formas de expresión que han recorrido la historia desde la época primitiva hasta nuestros días. Esta expresión artística es de carácter visual y sus dos elementos esenciales son la línea y el color, los que permiten el desenvolvimiento de las formas, las texturas, la armonía, el equilibrio, la perspectiva, la luz y el movimiento.

La pintura, como creación, tiene símbolos y significados que expresan emociones, conceptos, ideas, e innumerables interpretaciones en un sentido social, psicológico, cultural, político o religioso que guardan una relación íntima con el artista y su entorno.

Leyendo el libro Pintura por pintura: Secretos y confesiones de un pintor de Wilmar Pereira, me surge una reflexión que comparto con ustedes: ¿Existen normas para pintar? Pereira señala: “Son necesarios patrones especiales, inexorables o atributos naturales para expresarse plásticamente”; las respuestas son múltiples y pueden ser incluso contradictorias. Aunque la pintura es una de las expresiones artísticas más libres no escapa de determinadas reglas basadas en el equilibrio.

Podemos aprender diversas técnicas, el manejo del pincel o el uso de los materiales, pero ¿se puede enseñar a pintar? La repuesta es categórica y negativa. No se puede enseñar a sentir, se puede “quitar las vendas” al referirse a liberarnos de ataduras, creencias erróneas y malformaciones que bloquean y castran nuestras diversas formas de expresión.

La pintura es una de las actividades más hermosas, coincido con Pereira en que no se puede enseñar a pintar, porque sería como enseñar a vivir, pues la pintura es la profunda expresión del talento del artista en su dimensión interna. Varios son los ejemplos de lo señalado, y se evidencia al observar una pintura de Picasso, Goya, Miguel Ángel, Rembrandt o Dalí, por señalar solo algunos de los grandes pintores de la historia.

Si nos detenemos en la obra de Van Gogh, por ejemplo, el manejo del color, el equilibrio en la composición y en la estructura, veremos que reproduce el sentimiento y registra el carácter del artista. “La noche estrellada”, para citar una de sus obras, refleja claramente, parafraseando a Pereira, cómo al quitarse las vendas el artista devela la profundidad de la belleza, rompiendo con malformaciones y creencias erróneas, liberando su capacidad de expresión.

El arte y la pintura en especial son de las expresiones más complejas y al mismo tiempo más libres, y quizás ustedes tengan otra opinión, pero a mí parecer que no se puede enseñar a pintar, porque sería como enseñar a soñar, a sentir, a vivir…


*       Asambleísta ecuatoriana.

 

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