julio 13, 2024

Estabilidad, crecimiento, industrialización y soberanía: El mensaje de Luis Arce al país

Por María Luisa Auza Vidal y Humberto Sergio Zambrana Calvimonte * -.


El contexto de crisis en que se encuentra la economía global –resultado de las contradicciones propias del sistema capitalista predominante– se ha visto agudizado por la pandemia del Covid-19 y la disputa hegemónica intercapitalista que se manifiesta en la guerra Rusia-Ucrania (OTAN).

Los diferentes gobiernos asumen medidas destinadas a enfrentar sus efectos mediante políticas públicas que reflejan el carácter de clase que representan y su compromiso con los intereses populares y/o con las élites oligárquicas.

La evaluación de gestión que efectuó el presidente Luis Arce, en la entrevista que le hicieron en Cadena A el martes 11 de abril, muestra con claridad el posicionamiento a favor de los sectores populares, hacia la defensa de la soberanía del país en las políticas destinadas a superar la crisis global que nos afecta y hacia generar el desarrollo económico y social para Bolivia, otorgando no solo confianza sobre el presente, sino, fundamentalmente, esperanza en el futuro del país.

En el diálogo que sostuvo con el periodista Jorge Tejerina, el Presidente destacó el contexto de crisis sanitaria y económica en el que inició el mandato presidencial, caracterizado por una alta mortandad de los afectados por el Covid-19, debido a la falta de políticas preventivas y las condiciones de confinamiento de la población, que paralizaron la economía y sumieron en la incertidumbre a la población. La prioridad, entonces, fue encarar las condiciones de salud de la población como base indispensable de la reactivación de la economía; actividad que se concreta en la inmunización masiva gratuita a toda la población con la aplicación de vacunas a través del sistema de salud pública.

Al respecto, el Ministerio de Salud y Deportes informó que el éxito de esta medida permitió reducir la tasa de letalidad de 6,2% registrada en la primera ola, administrada por el gobierno de facto de Áñez, a 0,1% en la sexta ola que se atravesó en el primer trimestre de la presente gestión 2023.

El tema central de la entrevista fue la situación económica actual y las perspectivas a futuro. El mensaje de tranquilidad que señaló Luis Arce muestra la estabilidad de la economía y el control de la inflación que garantiza precios estables.

Los analistas de la oposición, que cuentan con una amplia cobertura mediática, se han ocupado, de manera permanente, pero con particular insistencia en los últimos meses, de aterrorizar a la población con mensajes que buscan generar pánico e inducen a conductas erráticas sobre la situación económica nacional.

La información del Presidente da certidumbre a la estabilidad de la economía, en la que el comportamiento de la producción refleja el desarrollo en los diversos sectores productivos, aún a pesar de las condiciones de contexto internacional adversas señaladas previamente.

Destacó los resultados de crecimiento del PIB, que, según datos del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, permitieron superar la profunda crisis en la que se encontraba el país con un decrecimiento de -8,7% en 2020, a un crecimiento de 8,5% y 4,3% al tercer trimestre de las gestiones 2021 y 2022 respectivamente; y una proyección de 4,83% para este año. Lo que ubica a Bolivia como la cuarta economía con mejor desempeño en 2022 en la región latinoamericana.

Los resultados positivos de la balanza comercial fueron resaltados en la entrevista. Después de más de un lustro Bolivia logró superávit comercial. Fueron mil 462 millones de dólares como saldo positivo del comercio exterior en 2021 y 603 millones en 2022. Este no es un resultado menor, porque muestra el esfuerzo de los productores, tanto estatales como privados, y la eficacia de las medidas de apoyo a la recuperación de la base económica.

Reactivar el aparato productivo ha sido posible gracias a la implementación de medidas inmediatas definidas por el Gobierno, destinadas a otorgar liquidez a los productores, destacó el Presidente, señalando ejemplos como: El acceso a financiamiento mediante la constitución de fideicomisos explícitamente diseñados a este efecto.

No puede generarse mejor desempeño en la economía sin que exista una recuperación de las condiciones de vida de la población. En ese sentido, el Presidente manifestó la priorización que se dio a reactivar la capacidad de consumo. Para lo que se aplicaron medidas como el Bono Contra el Hambre, lo que implicó una transferencia de cuatro mil 36 millones de Bs a más de cuatro millones de personas, como una de las primeras medidas asumidas al inicio de su gestión.

Medidas complementarias fueron: La devolución de aportes a las Administradoras de Fondo de Pensiones (AFP) y el aumento extraordinario de las rentas de los jubilados. Aspectos que permitieron dar un respiro a los sectores más vulnerables después del periodo de confinamiento al que fuimos sometidos en 2020.

La especulación irresponsable sobre la estabilidad económica, efectuada por economistas políticamente identificados como defensores del modelo neoliberal, logró que el último mes se genere un ambiente de susceptibilidad y expectativas de una devaluación del tipo de cambio, así como de una suspensión de la subvención a los combustibles. El presidente Luis Arce fue taxativo al señalar que no se aplicaría ninguna medida como las mencionadas, complementando que el control de la inflación en bajos niveles es una prioridad para el Gobierno, con lo que otorga el sosiego a toda la población, particularmente a los sectores más vulnerables de la sociedad.

En una actitud conciliadora el Gobierno dispuso recientemente la compra de dólares a un tipo de cambio preferencial a los exportadores, atendiendo la demanda que de manera recurrente han estado planteando los últimos años bajo el argumento de “recuperar competitividad”.

Una devaluación implica una escalada inflacionaria que puede ser aprovechada por grupos interesados que promuevan incremento de precios bajo lógicas de agio, afecta fundamentalmente a los sectores más vulnerables originando una pérdida del poder adquisitivo de los ingresos que tienen particularmente los asalariados. En la práctica, implica una reducción del salario real, que permite la recuperación de la tasa de ganancia de los patrones a costa de la calidad de vida de los trabajadores. Por eso la decisión de mantener la estabilidad cambiaria definida por el presidente Luis Arce es una respuesta que preserva los intereses populares.

En las antípodas de las medidas neoliberales que siguiendo la llamada “ley de un solo precio” –que no es otra cosa que adoptar, en el caso de la gasolina, el diésel y otros combustibles, entre otros productos finales, precios internacionales afectando por su alza y encarecimiento a la gran mayoría poblacional– Luis Arce descartó levantar la subvención en la venta de dichos carburantes.

La subvención de los combustibles es una variable que permite la estabilidad en el precio de los productos. Particularmente de los alimentos que provienen de las poblaciones rurales, y garantiza la movilidad de la población a precios accesibles, por tanto el anuncio del Ejecutivo de mantener esta medida implica certidumbre para conservar el ingreso real de la gran mayoría de la población.

Mantener la bolivianización en las transacciones financieras internas y el tipo de cambio fijo en los niveles actuales es, además, fundamental para continuar con la reactivación productiva siguiendo nuestro Modelo Económico Social Comunitario Productivo (Mescp). Además permite que la inflación, que en casi todos los países de la Región ya ha superado los dos dígitos, en el nuestro se mantenga en alrededor del 3% anual.

Sobre las Reservas Internacionales Netas (RIN), que actualmente superan en oro físico, dólares y otros activos menores, como el Derecho Especial de Giro (DEG), el mandatario hizo notar que en la actual crisis sistémica todos los países han sufrido mermas considerables.

En Bolivia, y dada la dinámica positiva del comercio exterior, las RIN se hallan a un nivel superior a los tres mil millones de dólares, suficientes para mantener el tipo de cambio fijo y el funcionamiento del modelo. Con las medidas que se vienen asumiendo, tenderán a mantenerse e incluso a aumentar las RIN, contrariamente a lo que indican los agoreros de derecha.

En un mediano plazo la exportación de productos industrializados de litio provenientes de los excedentes de otros productos, como los químicos básicos e incluso la producción de las dos fundiciones de zinc que se están concluyendo en Potosí y Oruro, permitirán, indicó el Presidente, incrementar nuestras RIN, dándonos la solidez necesaria en el aspecto monetario financiero para sostener el desarrollo del sector real y el proceso extensivo de industrialización.

En cuanto a la Ley del Oro, Luis Arce destacó la importancia de su pronta aprobación, sobre todo en una evidente crisis monetaria, cuando todos los países se están refugiando en el acopio del oro como reserva de valor, en medio de una guerra económica monetaria en el contexto de crisis de hegemonía global.

En nuestro caso, el abundante oro en bruto con el que contamos, cuando sale del país o legalmente tributa una cantidad insignificante en relación con el alto valor que tiene su exportación, o bien está saliendo ilegalmente de contrabando.

El presidente Luis Arce lamentó que esta ley esté estancada desde 2021. Asimismo, explicó que el Estado debe comprar el oro en bruto para transformarlo mediante empresas especializadas en lingotes de oro monetario.

Conviene recomendar que debería obligarse a entregar al Estado todo el oro en bruto extraído y que se pague en moneda nacional al precio internacional a los productores exportadores, reforzando la actual política que propone el Gobierno.

Otro aspecto relevante de la entrevista es la visualización de las perspectivas económicas del país. El presidente Arce acentúa los avances en la construcción de las bases económicas que permitan un salto cualitativo de la economía hacia la industrialización con la sustitución de importaciones y la diversificación del aprovechamiento de los recursos naturales como generadores iniciales del excedente económico y elementos decisivos para el desarrollo económico y social con carácter esencialmente redistributivo. Los temas centrales en este aspecto fueron el litio e hidrocarburos.

El acelerado deterioro de las condiciones de la crisis climática y el agotamiento paulatino de las reservas de energías fósiles ha dinamizado el proceso de sustitución de la matriz energética mundial en busca de soluciones alternativas. La electro-movilidad es una opción que requiere de insumos que masifiquen su aplicación. El primer mandatario destacó que, en ese contexto, Bolivia tiene una oportunidad de participar en el mercado mundial, por lo que el Gobierno ha diseñado un modelo soberano de industrialización de litio que permitirá instalar plantas de producción de carbonato de litio, grado batería, con tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL), garantizando la presencia del Estado en toda la cadena productiva, que abarca la extracción, industrialización y la comercialización vía explotación del litio.

Entre los avances que destaca se encuentra el convenio suscrito con la empresa CATL BRUNP & CMOC (CBC), lo que permitirá el montaje de dos plantas de carbonato de litio, una en el salar de Uyuni, Potosí, y otra en el salar de Coipasa, Oruro. Las que, según información del Ministerio de Hidrocarburos y Energías, permitirán la producción de 25 mil toneladas métricas año de litio grado batería. Si a estas plantas incorporamos la producción de 15 mil toneladas año que tiene actualmente como capacidad instalada la Planta Industrial de Carbonato de Litio de Yacimientos del Litio Boliviano (YLB) se tendría un disponible de 65 mil toneladas de producción, lo que convierte a Bolivia en uno de los principales productores a nivel mundial.

El Presidente también subrayó la importancia estratégica del litio y el despliegue de una gran cantidad de industrias complementarias en torno a esta producción. Por lo que se vislumbra la constitución de un gran complejo productivo con múltiples ramificaciones en otras actividades, en varias regiones al interior del país.

Bolivia, que posee las principales reservas cuantificadas del mundo, tiene la posibilidad de articular acuerdos con los países productores para controlar los precios y volúmenes que se oferten en el mercado. Aspecto en el que existen conversaciones con México, país que se definió de manera similar a Bolivia, con una política soberana de explotación de sus recursos de litio y posibilidades de incorporar a productores privados de la Región, particularmente de Chile y Argentina.

La explotación del litio aún está iniciando en nuestro país. Los intereses sobre el control de este producto por parte de los grandes conglomerados industriales que dominan el sector energético y automotriz están puestos en él. Así, desde el Comando Sur de los Estados Unidos consideran que la región latinoamericana es parte de su “protectorado” en el que tienen la prerrogativa de controlar los productos estratégicos. Tal como lo declaró públicamente la comandante de este grupo de ocupación militar norteamericano, dirigido por la generala Laura Richardson, al más puro estilo de la Doctrina Monroe, siendo una de las causas para el golpe de Estado que se suscitó en octubre de 2019. Por tanto, queda aunar esfuerzos de los sectores populares y patriotas para definir y consolidar una política soberana del uso y aprovechamiento de este recurso natural.

Respecto a los hidrocarburos, sector duramente atacado por la oposición por ser el punto de inflexión que permitió desmontar el modelo neoliberal, imponiendo su nacionalización con la generosa sangre de nuestro pueblo en las calles en 2023, se constituye en la insignia de la dignidad nacional.

El presidente Luis Arce partió enfatizando la importancia y pertinencia de la nacionalización de los hidrocarburos, cuyos resultados han permitido una redistribución de ingresos a todo el país y una transformación de la infraestructura productiva y movilidad social en lo ancho y largo del territorio. Reconoció también las limitaciones en la inversión exploratoria en el pasado y el potencial del sector para el futuro, para lo que ya se encuentra en ejecución el Plan de Reactivación del Usptream.

Afirmó correctamente que en el subsuelo de varias regiones del territorio nacional existen aún grandes reservorios de dichos combustibles que, potencialmente, pueden generar una producción nacional que posibilite nuestro autoconsumo doméstico, sustituyendo las importaciones y dando un salto importante en la industrialización de este sector, además de generar divisas con la exportación de los excedentes.

El incremento de la producción de los carburantes implica, a su vez, intensificar la exploración. El Presidente dijo en relación a ello que la misma es costosa, que tiene eventualidades de posibles fracasos y que lleva entre cinco a siete años de tiempo la extracción efectiva de los combustibles.

Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó que el año 2023 tiene programado ejecutar 324,32 millones de dólares en proyectos exploratorios y en la perforación de pozos tan prospectivos como Astillero X1, que podría aportar con 1TCF de gas natural, de tener un resultado positivo; y más de 11 pozos en diferentes regiones del país. Recuperar el tiempo y acortar procesos es prioritario en este sector.

En cuanto al déficit de combustibles líquidos el Presidente explicó la estrategia de producción de biocombustibles para sustituir las importaciones de gasolinas y diesel oil. Para esto se encuentra en ejecución el montaje de tres plantas, con una inversión de 387 millones de dólares, las que al entrar en producción sustituirían la importación de combustibles de manera significativa, fomentando la producción agrícola en el Oriente, lo que permitiría un ahorro fiscal de alrededor de mil 200 millones de dólares. Al respecto, es un reto, para el Gobierno, controlar que esta medida vaya a fomentar la producción de los pequeños y medianos productores que no están afiliados a los grupos tradicionales articulados a grupos empresariales grandes con una posición contraria al proceso.

La sustitución de importaciones es la estrategia de desarrollo planteada en el programa de gobierno hasta el año 2025. Se han inaugurado 42 plantas industriales de diferentes productos, destacó el Presidente.

“Estamos haciendo la tarea más difícil. La tarea más difícil es construir esa base económica que permita al país dar un salto cualitativo en lo económico, detrás de esa base económica que he estado hablando, que es la industria, que es un sector agropecuario que produzca, y que alimente al país, y que haya seguridad alimentaria con soberanía”, señaló el mandatario, identificando los avances en la implementación de proyectos de química básica, fármacos, industrialización de la coca, plantas refinadoras de zinc en Oruro y Potosí y otros. Todo en busca de cualificar la capacidad productiva del país, orientada a la generación de empleo estable.

Respecto a la siderurgia del Mutún, a la que también se refirió, representa una inversión total de 546 millones de dólares, destinados a la construcción de siete plantas: Concentración, peletización, reducción directa del acero, acería, laminación, central eléctrica y plantas auxiliares. La empresa comunicó en su página web que ya tiene más del 70% de avance, lo que implica que al entrar en producción permitirá el abastecimiento de hierro particularmente a la industria de la construcción, a partir del año 2024.

El grueso de este esfuerzo productivo está en manos del Estado. La participación privada ha sido comprometida de manera complementaria, indicó el Presidente, consultado sobre su reunión con la Confederación de Empresarios. Sin embargo, estuvo ausente en el diálogo periodístico la visualización de la economía comunitaria, posiblemente porque aún es un tema pendiente en la agenda de desarrollo.

El presidente Luis Arce, como propulsor del Mescp, debe asignarle mayores esfuerzos a esta última forma económica, que es parte de la práctica social de nuestras comunidades originarias y la cultura asociativa de los pequeños productores urbanos. De hecho, la Constitución Política del Estado (CPE) establece esta forma económica como aquella que debe desarrollarse de manera prioritaria en la construcción del socialismo comunitario como horizonte histórico.


  • Miembros de la Red de Economía Política

2 comentarios en Estabilidad, crecimiento, industrialización y soberanía: El mensaje de Luis Arce al país

  1. Adelante heranas y hermanos bolivianos, a mostrar ao mundo, e particularmente à latino-américa, que as esquerdas boliviana tem a mais plena capacidade de gerir com eficiência econômico-financeira e social as suas riquezas nacionais.

  2. Adelate hermanas y hermanos bolivianos; a mostrar ao mundo, particularmente à América Latina, que as esquerdas, unidas em torno de seu presidente Luís Arce, são capazes de gerir de maneira eficaz seus recursos naturais e colocá-los a serviço de um projeto de desenvolvimento democrático popular.

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