mayo 25, 2024

Ampliación de la democracia y sujeto político


Por La Época -.


Uno de los aportes más importantes, en el campo de lo político, de los llamados gobiernos de izquierda y progresistas en el siglo XXI (Bolivia, Venezuela, Ecuador, Argentina, Uruguay, Brasil, México, Colombia y otros) ha sido la ampliación de la democracia y, como lógica consecuencia, de los derechos políticos.

Esa ampliación de la democracia ha implicado superar el carácter restringido de las democracias instaladas en la Región desde fines de la década del 70 hasta los 90, en las que el sistema político estaba configurado sobre la base de partidos con ideología plenamente neoliberal, aunque hubiera distintos idearios entre ellos. Tenían diferencias en cómo aplicar las recetas del neoliberalismo, pero no discrepaban en el fondo. En todo este periodo el criterio ideológico de las clases dominantes era que el sistema democrático debía caracterizarse no por el exceso de participación, sino por límites a la misma.

Con ese tipo de democracias (viable, controlada y de gobernabilidad) los derechos políticos de amplios sectores de la población estaban restringidos y, en algunos casos, anulados. No hay que olvidar que una cosa son los derechos formales y otra el cumplimiento efectivo de los mismos. Por tanto, el sujeto político de la democracia estaba constituido por quienes adherían a ese tipo de dominación, por sus clases y fracciones, por sus partidos.

Esta democracia aparente, en la que unos participaban de manera efectiva de la política y otros no, es lo que se rompió desde la segunda mitad del siglo XX y con mayor claridad a inicio del siglo XXI, cuando la resistencia de los pueblos se tradujo en una indetenible irrupción en la política. En los países en que el pueblo se volvió gobierno la vía de negar la democracia de unos cuentos y ampliarla a la participación protagónica de muchos fue la Asamblea Constituyente; y en países en los que no había condiciones para caminar en esa dirección, igual se mejoraron los mecanismos institucionales.

La aprobación de nuevas constituciones se tradujo en un cambio del sujeto político principal. “Los de abajo”, de súbditos de los partidos de clase dominante pasaron a su condición de dirigentes de proyectos políticos hegemónicos, con lo que la democracia transitaba de su condición restringida a su fase carácter ampliado. Bolivia no fue la excepción de esa corriente en América Latina y el Caribe.

Por eso cuando los dirigentes de la principal organización política de nuestro país deciden que los servidores públicos no pueden participar de congresos (que tienen carácter resolutivo), lo que están haciendo es retroceder, de la manera más burda, a los tiempos de democracia restringida. No hay militantes de primera y de segunda, sino que todos son iguales ante la Ley de Organizaciones Políticas promulgada por la propia organización que ahora la pretende negar.

La Constitución Política del Estado (CPE) actual se diferencia de las anteriores no solo por la cantidad de artículos que hacen referencia a derechos, sino porque cuenta con los dispositivos para su cumplimiento efectivo. Lo otro es hacer un viraje hacia el lado que se criticaba y combatía.

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