mayo 19, 2024

Los nuevos desafíos de Caricom y su relación con el ALBA-TCP

Caracas-. La conmemoración por los 50 años de la Comunidad del Caribe (Caricom) desde este lunes 26 de junio y hasta el viernes, convierte a Venezuela en centro de atención y de la integración latinoamericana y caribeña, homenaje que trasciende lo geográfico.

El vicecanciller para el Caribe Raúl Li Causi explicó que se trata de una semana de celebraciones con actividades culturales, políticas, diplomáticas, una muestra fotográfica y un simposio, que tendrá como orador central al primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves.

A propósito de la llamada Semana del Caribe, Prensa Latina abordó con el diplomático importantes temas sobre los vínculos de Caracas con Caricom, la reparación de la deuda histórica de esos países y la relación del bloque con el ALBA-TCP, entre otros.

El también embajador venezolano ante la Comunidad del Caribe manifestó que hay distintos instrumentos de cooperación que rigen hoy las relaciones de Venezuela con Caricom, como un acuerdo comercial vigente desde 1991.

Sin embargo, estimó, ese relacionamiento se estrechó con la llegada de la Revolución bolivariana y el acuerdo energético de Petrocaribe.

Comentó que desde la declaración en 2015 del decreto del expresidente Barack Obama (2009-2017) que calificó a Venezuela “una amenaza inusual y extraordinaria” para Estados Unidos, se dispararon diversos planes para sustituir y acabar con esa alianza energética.

Li Causi señaló que hubo tanques pensantes estadounidenses dedicados a tratar de ver cómo convencían a los países caribeños de la necesidad de salirse de Petrocaribe “porque era dañino”, y todas las promesas que hicieron como parte de la estrategia para sustituirlo quedaron en el discurso, acotó.

REALIDAD DE PETROCARIBE

A la realidad de hoy, Petrocaribe es “un esquema tremendamente necesario”, y no hubo nada que se pudiese comparar; el ofrecimiento que hicieron de cambiar la matriz energética hacia el gas o las energías renovables fue solo un discurso vacío, afirmó.

El viceministro del Exterior puntualizó que, gracias a las medidas coercitivas unilaterales, que impactaron en el petróleo venezolano, se tuvieron que “detener de alguna manera muchos de los suministros que dábamos”.

Petrocaribe sigue siendo una realidad, está vigente y tiene refinerías, almacenamiento, empresas mixtas, acuerdos en marcha, y en el momento que “nosotros podamos -como estamos trabajando fuertemente en restituir todo lo que es nuestra industria petrolera- con seguridad va a hacer relanzado”, aseguró.

Inclusive, enfatizó, en una etapa superior, en la cual busque también incorporarse con matriz energética como el gas, las energías renovables, en una etapa en la que siempre sea un “buen negocio para ambos”.

Esa es una posibilidad y hoy en día estamos trabajando en eso, subrayó.

Interrogado sobre la posición de Venezuela acerca de la necesidad de restituir la deuda histórica a los países del Caribe, Li Causi expresó que la herencia de lo que fue el colonialismo no solo tuvo un impacto en el subdesarrollo de esos países, sino que hoy en día está presente.

Remarcó que la República Bolivariana no solo apoya, sino que promueve esa lucha, y “eso es determinante”, apostilló.

A través de las reparaciones, señaló, se busca de alguna manera un esquema en el que se reciban por parte de estos países recursos que los ayuden a mitigar esos efectos de los cuales todavía hoy son víctimas.

Es una injusticia todos los recursos que se extrajeron, el daño hecho a la población, son cosas que uno no ve, pero todavía el impacto es importantísimo, recalcó.

Para el también presidente del Directorio Ejecutivo del Banco del Alba, los países del Caribe resultan los que más sufren el cambio climático a pesar de que “no son los generadores del problema”, eso es una segunda gran área en la cual deberían ser ellos remunerados, indicó.

El vicecanciller consideró como un tercer aspecto en la reparación el acceso a mecanismos de financiamiento que “ayuden a continuar en el desarrollo que promueven” y resultan muy difícil para estos países de economías pequeñas, que los clasifican de un ingreso de Producto Interno Bruto alto.

Explicó que desde los centros de poder simplemente sacan la cuenta en base a los fundamentos promovidos por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, y “no le dan acceso a los recursos que deberían”.

Por eso, nosotros apoyamos la iniciativa Bridgetown 2.0, lanzada por el gobierno de Barbados, la cual busca y reclama un cambio en el sistema económico que permita un acceso distinto a los recursos, aseveró.

“Venezuela está con toda esa lucha no solo apoyando, sino que es promotor de la misma”, sentenció.

ALBA-TCP Y CARICOM

Son varios los Estados caribeños que forman parte de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) e integran Caricom. Cómo ve el acercamiento de esos países hacia esa alianza, indago.

Li Causi expuso que son seis las naciones de la comunidad del Caribe que forman parte fundamental del ALBA-TCP, inclusive, dijo, algunos de ellos casi fundadores como San Vicente y las Granadinas y Dominica, y luego se incorporaron Antigua y Barbuda, Granada, San Cristóbal y Nieves y Santa Lucía.

Eso hace casi la mitad de los miembros del Caricom, lo cual le da un peso importante a la Alianza Bolivariana dentro de este organismo, sentenció.

Reflexionó que “entre los desafíos que nosotros tenemos y tratamos de construir desde nuestros países y del ALBA-TCP como bloque, sobre todo, está la integración comercial”.

Nosotros tenemos una integración política, un sistema de concertación conjunto, iniciativas de cooperación, planes que “han sido exitosísimos”, sin embargo, todavía nos falta el paso en el cual consolidemos lo cual es una zona económica de ese mecanismo que, sin duda, va a tener un impacto en el relacionamiento con el resto del Caricom, suscribió.

Ejemplificó que si conseguimos fundar una naviera que permita el flujo de mercancías en la región, eso va directamente a beneficiar el comercio con la Comunidad del Caribe.

Si logramos, como estamos haciendo con las aerolíneas Conviasa y Cubana de Aviación, tener más vuelos al Caribe, como ya ocurre con una frecuencia quincenal entre Caracas, San Vicente y La Habana, la cantidad de gente que va en esos vuelos es importante.

Ya empieza a moverse y “eso es uno de los grandes retos que tenemos y debemos construir” y va a tener un impacto directo en lo que es el relacionamiento con Caricom, destacó.

Preguntado sobre la reciente reunión de los líderes de la Comunidad del Caribe celebrada en Bahamas, donde se reiteró el llamado al levantamiento del bloqueo y las medidas coercitivas unilaterales contra Cuba y Venezuela, Li Causi dijo que el comentario general fue de decepción.

Ese fue un encuentro en el cual la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, convocó a comienzo de junio a distintos líderes de la región para continuar con los planes que ellos promueven con el área.

“El comentario general posterior a la reunión fue de decepción porque hay una serie de promesas que no terminan de cumplir, una lentitud en lo que prometen y una falta de financiamiento para lo que hacen”, acentuó.

Significó que “hemos agradecido a estos países la posición que tuvieron con el tema de Venezuela y de Cuba, con el fin de las sanciones y las medidas coercitivas unilaterales desde el enfoque que ellos le dan a Estados Unidos, en el que también son afectados”.

Como decimos desde Venezuela y de Cuba: estas medidas no solo son ilegales, no solo violan los principios internacionales, sino que tienen un impacto negativo en toda la región, añadió.

Expresó que en el caso específico del Caribe “han visto afectados” el suministro energético, planes de cooperación, educativos, de agricultura y de salud, que Caracas y La Habana tienen con ellos.

Ese clamor no solo es un permanente llamado y respeto a los principios que hace el Caricom, sino también resulta la demostración de que las medidas coercitivas unilaterales afectan a terceros países, evidenció.

INTEGRACIÓN COMO PRINCIPAL FORTALEZA

Cómo ve usted que el Caribe recibe este medio siglo y qué perspectiva le augura en el futuro inmediato a esa comunidad de construir un mundo nuevo, distinto, preguntó Prensa Latina al vicecanciller.

Ellos, sin duda, están cada vez más claros que en la integración está la principal fortaleza, sobre todo de ellos como países pequeños, pero la integración también con Latinoamérica, sustentó.

La Comunidad del Caribe surgió con una visión sobre todo comercial, arancelaria, y luego evolucionó a un concepto de comunidad, pero ese Caricom de hace 50 años “tiene hoy otros retos que no tenía en ese momento”.

Los cuatro países que lo fundaron (Barbados, Jamaica, Guyana, y Trinidad y Tobago) el 4 de julio de 1973, eran los únicos que estaban libres e independientes, mientras el resto buscaba la independencia política de todo el Caribe y cortar los lazos coloniales.

Esto avanzó y en los años 90 del siglo pasado, y en el 2000, vimos cómo se dedicaron a hacer planes comerciales y arancelarios, consolidando una vez ya independientes el resto de los 14 países que lo integran, además de un territorio como Monserrat, relató.

Destacó que los retos fueron sobre todo de armonización de la política exterior, lo cual generó un peso importantísimo en la comunidad internacional.

El viceministro del Exterior reconoció el rol que tienen hoy los países del Caricom en cualquier estructura como la Organización de Estados Americanos, lo que significan en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, y en la misma ONU.

Sin embargo, apuntó, tienen nuevos desafíos como el cambio climático que no era entonces una discusión en los 70 y los 80, sino de hoy en día, «dónde están los recursos para combatirlo cuando tú no eres el que lo produce, cómo ir a la comunidad internacional y solicitar estos recursos».

Cómo acceder a distintos financiamientos sobre todo en busca de la soberanía alimentaria, energética y ponerse de acuerdo con las riquezas que hay en la región, donde hay recursos gasíferos y energéticos, agregó.

Ellos cuentan, aseveró, con un aliado como Venezuela y otros amigos importantes en la región, con Cuba en todo lo que es el sistema educativo y la salud, y con la potencia que puede ser Brasil, lo que significan México y Colombia.

Entonces, cómo también integrar esos distintos desafíos y ser un bloque cada vez más fuerte que busque ante las nuevas dificultades subsistir y perseguir el bienestar de sus pueblos; esos son los nuevos retos que se le presentan y cómo enfrentarlos, concluyó.

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