mayo 25, 2024

Las remesas: Más allá de las fronteras

Por Wilmer Alavi Argandoña *-.


Luis era un estudiante brillante desde el colegio, fue becado en España, donde actualmente trabaja. Trabajó arduamente para sobresalir en ese país, horas y horas de esfuerzo, sacrificio y extrañando a su familia. Cada mes Luis enviaba dinero a su familia para que puedan comprar algunos bienes básicos; ese dinero en la economía se llama “remesa”. Las remesas son el dinero enviado por los migrantes a sus países de origen, una forma de apoyo económico para sus familias y una fuente de ingresos para las comunidades receptoras.

La importancia de las remesas en Bolivia se ha vuelto cada vez más evidente en los últimos años. En 2023 las remesas alcanzaron un récord histórico, nunca antes registrado, ascendiendo a la suma de 494 millones de dólares al primer cuatrimestre. Un incremento significativo en comparación con años anteriores, como en 2022, que fueron 488 millones, 448 millones en 2021 y 317 millones en 2020, según la información del Banco Central de Bolivia (BCB).

Las remesas no solo tienen un impacto positivo en las familias receptoras, sino que también contribuyen al desarrollo económico del país en general. Los departamentos de Santa Cruz, Cochabamba y La Paz fueron los principales destinos de las remesas, recibiendo el 44,4%, 28,2% y 12,3% respectivamente.

Desde el punto de vista económico, resulta interesante observar los países desde donde provienen estas remesas. España encabeza la lista con un 30,6% de participación, seguido de cerca por Chile con un 25,3%. Asimismo, los Estados Unidos, Brasil y Argentina han contribuido significativamente, con el 19,1%, 6,0% y 4,0% respectivamente.

De acuerdo al Banco Mundial (BM), estudios muestran que las remesas ayudan a los hogares receptores a generar resiliencia, por ejemplo permitiéndoles financiar viviendas más adecuadas, mejorar los resultados educativos y de salud de los niños, aumentar sus ahorros y gastar más en bienes de consumo durables y capital humano.

Las remesas tienen un impacto positivo en la economía de las familias, por ejemplo, en el caso de Luis, han sido un soporte económico. Han permitido que sus hermanos tengan acceso a una educación de calidad, brindando una oportunidad para tener mejores condiciones económicas. Además, han podido ahorrar e invertir parte de ese dinero en pequeños negocios, mejorando así su bienestar a largo plazo.

Pero el impacto va más allá de las familias individuales. Las remesas dinamizan la economía local, ya que los fondos enviados se utilizan para adquirir bienes y servicios en estas ciudades. Esto impulsa el crecimiento de los pequeños negocios locales y, en última instancia, estimula la economía en su conjunto.

Las remesas también contribuyen a la inclusión financiera de las poblaciones receptoras. Muchas familias bolivianas que no eran parte del sistema financiero ahora tienen acceso a servicios bancarios y ahorros gracias a las remesas. Esto les brinda una mayor seguridad financiera y la capacidad de planificar su futuro.

El flujo constante de remesas otorga estabilidad a las Reservas Internacionales, que vienen a ser un indicador importante de la fortaleza económica de cada país. Las remesas recibidas se convierten en divisas extranjeras, es decir, incrementan el flujo de divisas que se necesita para importar bienes, pagar compromisos financieros en otros países, e incluso enviar remesas desde Bolivia a otros países.

Las remesas desempeñan un papel vital en la economía boliviana y en la vida de muchas familias, como la de Luis. A través del envío de divisas aumenta el ingreso familiar, se fomenta el ahorro e inversión, se promueve la inclusión financiera, se dinamiza la economía local, se otorga estabilidad a las Reservas Internacionales y se contribuye al desarrollo económico.


  • Analista Financiero.

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