julio 19, 2024

Bladimir Morales

Tuvimos una linda entrevista con Bladimir Morales Villarroel, hincha del Bolívar, padre de familia, productor musical, bajista, contrabajista, profesor de música, productor de festivales y bandas. Representó algunas marcas internacionales de instrumentos y accesorios de la industria musical, además de haber fundado una de las agrupaciones más importantes y representativas del país: Efecto Mandarina.

Lo general

“La música es una de mis pasiones desde muy chiquito. Si bien no empecé tocando algún instrumento musical, siempre he tenido una apreciación por los juguetes que tenían sonido, después por el primer walkman que tuve en esas épocas.

De adolescente era bailarín, en la época dorada del rap y del tecno. En sí, siempre me apasionó la música por su forma y por cómo transmitía algo emocional. A mis 19 años, por un llamado espiritual –yo lo llamo así–, es que decidí involucrarme a fondo. Decidí estudiar música formalmente y dejar la universidad, la carrera de Ingeniaría Industrial. Entré al Conservatorio Nacional de Música y empecé con el saxofón, después con la batería, el teclado y por accidente llegué a tocar el bajo.

Gracias a ese accidente es que Manuel Monrroy Chazarreta, ‘el Papirri’ me descubrió como músico y me pidió si podía hacer una gira con él y presentar su disco Cara conocida (2002), producida en Pro Audio con músicos invitados como Litto Nebbia, Cesar Franov y Quintino Cinalli.

Es ahí que tomé el bajo como instrumento principal, ya que tiene una frecuencia grave. El papel del bajo es algo fundamental para que la música suene sólida, un instrumento que toma gran parte del mando del ritmo. Yo la adapto como una parte mía y hasta el día de hoy disfruto el hacer música. Disfruto todas las áreas de la música. Ahora soy docente de niños en el colegio Instituto Americano y en una escuela dependiente, paralelamente trabajo con terapia musical.

La terapia musical es unas de mis pasiones, porque puedo apreciar cómo una persona se dirige a mejorar la calidad de vida y la salud, abarcando el plano físico, emocional y cognitivo de otra persona. También me encanta traer agrupaciones artísticas de afuera, organizar festivales. Todo mi entorno está relacionado con la música.”

La preparación

“Salí de un colegio técnico que se llama Tecnológico Ayacucho, está ubicado en la Plaza Villaroel; allíacabé con un título técnico medio en mecánica industrial. Esa era la razón por la que tenía que ser un ingeniero industrial como profesional, es decir, la carrera que estaba estudiando. Pero me vino el ‘llamamiento espiritual’ y me fui a estudiar música.

En el Conservatorio estuve casi cinco años, por cuestiones de trabajo no terminé completamente, pero he cursado algunas otras materias con maestros internacionales. Gracias al Festival de Jazz pude tener una conexión directa con gente del exterior, gente de España, de Suiza, de Holanda e incluso, a través de ellos, realicé mis cursos internacionales.”

El Papirri

“El disco Cara Conocida, con ‘el Papirri’, lo presentamos exactamente en 2003. Fue una gira a nivel nacional, y es donde descubrí las bondades de estar en un escenario, de compartir con un tremendo artista y experimentar la euforia y la adrenalina de los escenarios, de la gente que te aplaude y que puede conectarse contigo. Realmente fue una experiencia increíble, que es lo que estaba buscando.

Gracias a esa primera gira que tuve con ‘el Papirri’ encontré esa conexión emocional y espiritual con el público y la gente, tenía 22 años ese tiempo.”

El curso del tiempo

“Como bajista era un soñador. Al comienzo de mi carrera tuve que apoyar otros proyectos, y eso es parte del crecimiento profesional. Acompañé a diferentes bandas, entre ellas a Llegas, de Rodrigo ‘Grillo’ Villegas, con la cual grabamos el disco llamado Súper Juguetes, que tuvo muchas repercusiones a nivel nacional e internacional. Después participé de otro tipo de proyectos que no tenía nada que ver con el rock nacional.

Estuve en la agrupación Kala Marka, donde grabamos el disco Guardianes del Amazonas. Gracias a Kala Marca me pude internacionalizar, llegamos a Perú, después a Chile; es otro tipo de experiencia que me dio la oportunidad de salir del país.

También estuve en Guapacha, que es una de las agrupaciones que me enloquecía por la forma que tenían al tocar. La música salsa es impresionante. Tuve la suerte de estar cuando la agrupación tenía la conformación donde estuvieron todos los cubanos mulatos. Gracias a ellos pude experimentar ciertos tipos de ritmos latinos, experimentar con la música.”

Efecto Mandarina

“Si bien he apoyado varios proyectos en 2008, en mi interior sabía que quería hacer mi propio proyecto, una agrupación que fuera mía, enfocarme en lo que quería ese momento y es así como decido crear la banda Efecto Mandarina. El proyecto al principio tenía un propósito distinto, trataba de mezclar la música electrónica con el jazz. Estuve como dos años experimentando con la música. Es justo cuando aparecen Dj Guerrero y Verónica Pérez, que tenía un dúo.

Cuando conocí a Dj Guerrero me dijo que tenía una cantante buenísima, que podíamos invitarla para una o dos canciones. Es así como conocí a Vero Pérez y empezamos el proyecto. Nos gustó mucho, y así se ha quedado en la banda.

El año 2010 es donde reformulamos la banda y pusimos el concepto de Efecto Mandarina con la Vero Pérez. Trabajamos con otros amigos como Diego Chuquimia (que en paz descanse). Reformulamos hasta el día de hoy lo que es Efecto Mandarina ya como ustedes lo conocen, como lo escuchan. Gracias a eso llegamos a muchas partes del mundo y a marcar una tendencia dentro de la industria musical.”

Monterrey

“Una linda anécdota sucedió en Monterrey, México. Tocamos en un lugar llamado La Iguana. Es un espacio donde crecieron bandas como Café Tacvba y Molotov. Tocamos en este escenario gigantesco. Vino una pequeña comunidad boliviana que nos pidió que cantáramos ‘¡Viva mi patria Bolivia!’. Nosotros les dijimos que no éramos ese tipo de agrupación y que estábamos promocionando nuestra música. Los bolivianos se enojaron y se fueron del lugar. La gente de Monterrey estaba alucinando con nuestra música, nos preguntaban: ‘ ¿cómo de Bolivia puede salir este tipo de agrupaciones?, ¿cómo hacen esa mezcla de estilos? ’. Y ese es nuestro propósito, ir al exterior y poder llegar a más personas.”

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