julio 25, 2024

Año 2023: crisis del agua y escándalos políticos en Uruguay

Por-. Orlando Oramas Leon


Montevideo-. El 2022 terminaba en Uruguay con Alejandro Astesiano, jefe de custodia del presidente Luis Lacalle Pou tras las rejas bajo varios cargos, pero el 2023 tuvo peores tormentas políticas.

En diciembre del año pasado había renunciado la vicecanciller Carolina Ache, y pocos podían imaginar que la entrega expedita de un pasaporte al narcotraficante Sebastián Marset salpicaría a altos cargos del gobierno y al propio presidente.

Astesiano volvió a la palestra en febrero al saberse de nuevas irregularidades cometidas desde su puesto gracias a nexos con los mandos policiales, finalmente removidos.

El espinoso asunto tuvo un punto de inflexión luego de que a mediados de febrero, y con acuerdo abreviado con la fiscal Gabriela Fossati, el excustodio fue condenado a cuatro años y medio de prisión por los delitos de asociación para delinquir, tráfico de influencias, revelación de secreto y conjunción del interés público y privado.

La sentencia presagiaba momentos de tranquilidad, pero el 28 de marzo llegó el bombazo de las acusaciones en un medio público de la militante del Partido Nacional (PN), Romina Celeste Papasso, contra el encumbrado senador nacionalista Gustavo Penadés, por explotación sexual cuando era menor de edad.

A la denuncia de Papasso se sumó una decena de testimonios de otras víctimas. Ante el avance de la pesquisa Penadés renunció al PN, resultó desaforado, expulsado del Senado y el 10 de octubre imputado con prisión preventiva por 22 delitos, en su mayoría por explotación sexual de menores de edad.

El proceso a Penadés mereció otra causa por la cual están privados de libertad el hasta entonces director de la prisión Santiago Vázquez y otros funcionarios policiales. Se les acusa de montar una trama a pedido del exsenador a fin de estafar a la justicia sobre el caso.

Para entonces el Frente Amplio pedía mediante interpelación parlamentaria la renuncia del ministro del Interior, Luis Alberto Heber, a quien señalaba responsabilidad también por el incremento de la violencia y en particular de los homicidios, tema candente en estos días finales de año.

En noviembre volvió al ruedo la exvicecanciller Carolina Ache, como indagada en el caso del pasaporte al narcotraficante Marset. Sus declaraciones y revelaciones periodísticas expusieron la participación de altos responsables gubernamentales para desaparecer evidencias.

Ache dijo que el asesor presidencial, Roberto Lafluf, le ordenó borrar chats incriminatorios. También reveló que Lafluf destruyó evidencia que debía haber sido entregada a la justicia. Ella incriminó al canciller Francisco Bustillo de inducirla a “perder” su celular con su carga de mensajes en WhatsApp.

Los entretelones son mucho más enrevesados, pero condujeron a la renuncia de los ministros de Relaciones Exteriores y del Interior, del viceministro de esta última cartera, Guillermo Maciel y del asesor Lafluf.

La senadora del Frente Amplio, Liliam Kechichian, dijo a La Diaria que el giro del caso Marset fue el “broche de oro” de un año “realmente escandaloso para al gobierno”.

El 2023 trajo otras peripecias incómodas para el gobierno y la salud de la coalición de partidos políticos que le apoya. En este período Cabildo Abierto (CA), que dirige el exgeneral Guido Manini, fue una piedra en el zapato y su mesa directiva llegó a analizar salirse de la alianza oficial.

Otro momento difícil resultó el proceso para la aprobación de la reforma jubilatoria, que concita el rechazo de la central sindical PIT-CNT, movimientos sociales y actores políticos, los cuales recaban firmas para llevarla a plebiscito.

El 2023 fue además el de la «crisis del agua salada» que sufrió la población de Montevideo y la zona metropolitana, donde la que consumió la población llegó a ser «bebible pero no potable», como la definió el ministro de Ambiente, Robert Bouvier.

Y luego llovió para poner fin a la persistente sequía por la cual imperará hasta el 31 de diciembre la “emergencia agropecuaria”, en un sector vital para la economía y que sufrió un fuerte impacto por la seca.

Fue en definitiva un año, el penúltimo, duro para el gobierno del presidente Lacalle Pou. El 2024 no se anuncia fácil. Será electoral y de antemano se avizora una fuerte batalla política, con el Frente Amplio, por ahora, con ventaja en las encuestas.

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