abril 21, 2024

Para la siguiente protesta

Por Alonso Enrique Rodó -.


La fórmula del desgaste no puede utilizarse para cada movilización. Una cosa fue desmitificar los 36 días de churrasco en Santa Cruz, y otra negar que las organizaciones sociales paralelas, o no, han aprendido a lo largo de su historia cómo plantear sus demandas. Si fueron ocho, o tan solo dos, los departamentos bloqueados, no importa, la afectación económica demuestra que con el mínimo se generó gran daño al erario nacional.

Si la carga sobre la economía recae en el Gobierno, este no puede darse el lujo de mantener la misma estrategia para desmovilizar haciendo cálculos políticos para defenestrar al enemigo. Si la ley no se encontraba en los planes, y con su promulgación se levantaban los bloqueos, lo lógico era trasladar el conflicto al interior del Legislativo. Pero, claro, no tiene mucho crédito el análisis con el periódico del lunes.

Sin embargo, la lección debe quedar vigente para no intentar medir la musculatura de los bloqueos nuevamente, que de seguro vendrán cuando el Tribunal Supremo Electoral (TSE) ampare su determinación de no dejar participar al exPresidente en las primarias masistas con base en la Sentencia Constitucional Plurinacional SCP1010.

El razonamiento que emerja de la sala plena del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) respecto a la reelección deberá, al menos, forzar la realización de unas primarias que permitan liberar al Movimiento Al Socialismo (MAS) del aparente derecho divino del que goza el exPresidente para ser solo él y nadie más el candidato del Instrumento Para la Soberanía de los Pueblos (IPSP).

La SCP1010 tiene, además del fin buscado por alguna radicalidad, el peligroso razonamiento de que la reelección no puede darse con el mismo partido político. Si ese es el alcance y se mantiene sin modulación algún gobierno que pretenda la extinción del MAS aplicará esta lógica para impedir su participación, obligando a la creación de otro partido que en las elecciones generales perderá legitimidad ante el pueblo que ya atribuyó al Proceso de Cambio su sigla y sus colores. La SCP1010 señaló que: “(…) entonces el mandatario que deja el poder después de 10 años, se lleva consigo un poder de fidelidad funcionaria que seguirá trabajando no solo para la persona, sino para el mismo partido que lo condujo a la Presidencia de ahí que no se produce el quiebre necesario que permita la elección de otra persona, que no sea la del candidato del mismo partido (…) “.

Lo peligroso de abandonar la racionalidad por un objetivo electoral se puede evidenciar en el desgaste de la imagen del expresidente, su necesidad de volver irremediablemente al poder en 2025 le ha encañonado ficticiamente entre la vida y la muerte, extremo que no puede estar más alejado de la realidad. Su liderazgo innato y su trascendencia histórica va camino al ridículo solamente por escuchar las voces de quienes siempre vivieron a su sombra y de cuyo poder dependían para sobreponerse a la impaciencia de ser clase media.

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