abril 18, 2024

Mecha Kúncar: el Festival Tawantinsuyo

Esta es la tercera parte de nuestra conversación con Andrés Sly Lozada Kúncar, más conocido como Bowie Gigio o Batman.

Nos contó del famoso Festival Tawantinsuyo, en octubre de 1972, en la Zona de Los Pinos, que albergó a miles de jóvenes. Tres días de música. Algunas personas se quedaron a dormir ahí.

Woodstock

En agosto de 1969, desde el día 15 hasta la madrugada del 18, cerca de Nueva York, en la granja Bethel, se realizó el concierto de Woodstock. Tres días de paz y música. El evento fue registrado en el documental Woodstock, 3 Days of peace & music.

Es considerado como uno de los momentos claves de la historia de la música rock, así también como el nexo para la consolidación definitiva de la contracultura de los años 1960. Además, fue el acontecimiento musical que más gente congregó en la historia.

Inicialmente, se calcula la asistencia de 60 mil personas, pero congregó la fabulosa cifra de 450 mil espectadores. Una generación de jóvenes que pregonaban la paz, el amor y cansados de la guerra de Vietnam presenciaron la participación a Santana, Janis Joplin, Ten Years After, Crosby Stills, Nash and Young, The Who, Joe Cooker, entre muchos otros grupos y solistas. El documental del concierto ganó el Oscar en 1970.

El Festival Tawantinsuyo

“Lo último que realizaron fue un festival en octubre de 1972 (en plena dictadura), en la Zona Sur de La Paz, en Los Pinos, que para la época era un lugar baldío. El concierto Tawantinsuyo convocó a miles de jóvenes, siguiendo el formato de Woodstock. Era un llamado a la sociedad, buscando esos aires de libertad, de una juventud rebelde. Un espectáculo que jamás se podrá olvidar, no se había hecho algo de esa naturaleza, miles de miles de jóvenes en un mismo lugar cantando las canciones de aquella época.

Debido a la protesta pública, la reacción de algunas personas no se dejó esperar, el hostigamiento se hizo cada vez mayor, hasta que doña Mercedes fue detenida y la radio clausurada.

Una de las declaraciones más interesantes sobre el Festival las hizo Pepe Eguino, quien dijo: ‘Uno de los momentos más especiales fue el concierto del Tawantinsuyo, en Los Pinos, un momento muy especial para Climax’.

Por la cantidad de gente que se había presentado esos tres días, se vio a muchos que se quedaban a dormir en carpas. La gente en esa época tenía más profundidad en su forma de pensar.”

La Dictadura

El 20 de agosto hubo unos 80 mil trabajadores marchando por las calles paceñas. La Central Obrera Boliviana (COB) y la Asamblea Popular –que apoyaba el gobierno de Juan José Torres en ese momento instauradas– se concentraron en el estadio de Miraflores, bajaron hasta el Estado Mayor, asaltando al Ejército mil 400 armas.

Rubén Sánchez se quedó hasta el último con Torres, perdiendo un hijo. Grupos armados en el cerro de Laikakota, mineros, estudiantes, obreros, trabajadores, civiles, entre muchos, fueron ametrallados por aviones. En la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) la resistencia estaba por acabar cuando Banzer lanzó la frase: “ya no habrá más gases lacrimógenos, sino balas”. Terminaban las jornadas con más de 100 muertos y 600 heridos.

En esos acontecimientos, Banzer, a media noche del día 21, logró ingresar al Palacio de Gobierno y juró como presidente de los bolivianos, como dictador de los bolivianos, fue un presidente de facto.

“La Radio Chuquisaca, en la plena dictadura de los años 70, fue declarada como alienadora, por poner y difundir música extranjera. Sin embargo, esa nunca fue la intención, jamás se pensó en enajenar la mente de los jóvenes, por el contrario, al difundir música en inglés era una forma de mostrar el otro mundo. Se había contribuido demasiado en el rescate de la música y del rock boliviano, de las nuevas bandas, de los nuevos músicos dentro del país.

Durante el golpe de Luis García Meza en 1980 la radio volvió a ser clausurada, acusando a la emisora de ser comunista, fue saqueada y los equipos destruidos. Mecha Kúncar, la dama del rock, la dama de la radio, ha sido la primera mujer que le dijo sus verdades a los dictadores Hugo Banzer Suárez y Luis García Meza, por eso estuvo dos años metida en la cárcel junto a mi tío Luis Kúnkar Camacho. Estuvieron presos en las caballerizas. Por eso cuando escucho política se me eriza la piel.

Mi tío, además de ser contestatario, tenía dos bandas. La primera banda llamada OM y la segunda Unión Contemporánea.

La gente se organizó e hizo una marcha en contra de esas detenciones y en favor de la radio, que era la radio de la gente. Pero los tiempos no daban para reclamar muchos derechos, había un miedo implícito, la Universidad también había cerrado, había una moral baja para poder exigir algunas demandas.

Ella afirmaba en esos tiempos: ‘no me joroben con el modelo Miami de radio. Unos soncitos leyendo tarjetas de San Valentín cada tres canciones del Top Forty y que te dicen que estás en compañía de… Prefiero quedarme sola’. Se había convertido en una radio de protesta.

Los Calhambeques era una pandilla que hizo de las suyas en nuestro país en los días de la Nueva Ola. Referencias me dijeron que se hicieron seguridad de la Mecha en aquellos en los años 70, eran como 500 componentes. Los que dirigían el grupo eran Hernán Argote, Carlos Trigo, Pepe Morales y Napoleón Díaz. Ellos hacían las mejores fiestas, con grupos como Clímax, Donkyns, Laser, Loving Darks, lo mejor del rock and roll de la época.”

La voz de la mujer

“La llegada de la democracia permitió a Kúncar rehacer la radio por tercera vez, portando un eslogan que volvió asombrar: ‘La voz de la mujer’. Además rebautizaron la radio como Chuquisaca – Contemporánea.

Como dato importante que puede reflejar el origen del eslogan de la radio, en 1896 en Buenos Aires La voz de la mujer fue el primer periódico comunista anárquico redactado por mujeres. Su lema era ‘Ni dios, ni patrón, ni marido’.

Como mujer visionaria, vio que la ciudad de El Alto iba creciendo, entonces decidido llevar AM hacia esta ciudad. En sus propias palabras decía: ‘los alteños no tienen voz, hay que llevársela. Tienen que bajar hasta acá para enviar sus mensajes o para poner sus avisos en la radio’.

Es de esa manera que ella comenzó a innovar de nuevo. Corría los años 90, el neoliberalismo en auge, y una ciudad como El Alto, en expansión, hoy una avenida lleva su nombre como agradecimiento y homenaje.

Se vislumbraba el éxito del nuevo experimento, cuando una larga enfermedad puso fin a la vida de la ‘dama de la radio’; la mujer cuya voluntad había enfrentado dos dictaduras y cuyos sueños alimentaron al rock nacional y a la cultura de vanguardia, acompañando a tres generaciones.”

1 comentario en Mecha Kúncar: el Festival Tawantinsuyo

  1. El festival del Tawantinsuyo dejo algo grabado o video para la posteridad? si hubiera algo estaría muy interesado de conocerlo ya que estuvimos con mi grupo presentes en el festival.

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