abril 13, 2024

El Grupo de Puebla y la unidad


Por La Época-.


El lunes 11 pasado, en la ciudad de Santa Cruz, varios miembros del Grupo de Puebla y otras personalidades destacadas como la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez participaron de un seminario en el que se intercambiaron puntos de vista sobre la arquitectura financiera. Valiosos aportes se conocieron, no precisamente coincidentes, en un contexto de transición mundial.

Pero lo que más llamó la atención de los medios de comunicación fue el esfuerzo desplegado por Rodríguez Zapatero, Alberto Fernández, Ernesto Samper, Delcy Rodríguez y otros, para intentar generar, en un futuro cercano, un espacio de encuentro entre el presidente Luis Arce y Evo Morales, con quienes dialogaron por separado. Hasta donde se sabe, no se registró un encuentro directo entre los líderes de las dos facciones del Movimiento Al Socialismo (MAS), porque no estaba en los planes que eso sucediera.

No cabe duda que Morales iba a tratar de sacar ventaja de su larga relación con todos los miembros del Grupo de Puebla, pero al mismo tiempo una serie de hechos y mensajes contradictorios desde el evismo le darían a Luis Arce los argumentos necesarios para demostrar la peligrosa convergencia entre el expresidente y los partidos de derecha que encabezaron el golpe de 2019.

De todos los puntos que, con seguridad, fueron instalados en las conversaciones con Arce y Morales, hay dos que deben ser resueltos en el tiempo más pronto posible, tanto por razones institucionales como políticas.

Primero, el realizar un congreso de unidad. No se puede desconocer que hay un quiebre y que nadie saldrá ganando si la situación se mantiene así. El plazo para el reconocimiento de la personería de los partidos está por expirar y el MAS puede desaparecer si no se toman medidas de inmediato.

Ese congreso de unidad debe ser resultado de la voluntad de asegurar la continuidad del Proceso de Cambio por encima de cualquier aspiración de grupo o personal. Hay demasiada y larga historia de resistencia de los pueblos, desde la propia ocupación europea hasta nuestros tiempos, como para destruir esta condición de posibilidad de avanzar hacia la segunda y definitiva independencia solo por cálculos políticos liberales estrechos.

Segundo, la elección del candidato del MAS y de los movimientos sociales a través de la materialización plena de la democracia intercultural. Eso implica o primarias cerradas o primarias abiertas. Ambas tienen sus pros y sus contra, pero además del cumplimiento de otros requisitos para su realización.

Una condición ineludible es la modificación del artículo que fija en 10 años de militancia para ser candidato a la Presidencia. Si se mantiene su actual redacción la democracia se restringe y la resolución política favorable a los intereses del pueblo no podrá ser viables. Con ese articulo solo Evo puede ser en candidato.

Es hora de dejar atrás las determinantes político-ideológicas liberales. La democracia burguesa siempre divide, enajena y genera ambiciones personales o de grupo que distorsionan o destruyen cualquier proceso revolucionario.

La facción evista debe dar señales de que primero están los intereses del pueblo y abandonar la táctica del bloqueo, en los caminos y en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), para desgastar al gobierno de Arce, pues, en realidad, se desgasta a sí misma.

Sea el primero en opinar

Deja un comentario