mayo 26, 2024

Todos a por Venezuela: entre elecciones, injerencias y diferencias


Por Sara Valentina Enriquez Moldez -.


En medio de un contexto geopolítico complejo, por un lado, la guerra en Europa Oriental entre Rusia y Ucrania con todo el respaldo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN); el genocidio en Palestina por parte del sionismo; y una aparición de derechosos outsiders en la Región, la República Bolivariana de Venezuela celebrará elecciones el 28 de julio del presente año.

Después de 317 mil 187 asambleas populares del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), en las que participaron más de cuatro millones de militantes, el partido de gobierno eligió a su candidato Nicolás Maduro Moros. Por otro lado, 12 candidatos de la oposición se inscribieron a dichos comicios, entre ellos el conocido opositor Manuel Rosales, gobernador del estado Zulia.

No obstante, el entramado aparato comunicacional hegemónico, fiel obediente a los intereses del Imperio, puso en la portada de diversos periódicos la “escandalosa” inhabilitación de María Corina Machado. Personajes de la derecha regional e incluso el Parlamento Europeo, actuando como el eco unísono de los Estados Unidos, pidieron que se permita la habilitación de esta señora.

Esta situación parecería una especie de capricho, dado que poco tiempo después de que Joe Biden levante de manera parcial las sanciones contra Venezuela en octubre de 2023 el secretario de Estado, Antony Blinken, amenazó que dicha medida sería derogada si es que, hasta el 30 de noviembre, el presidente Maduro no habilitaba a Machado para participar en las elecciones. La amenaza no se cumplió del todo por el anuncio de que Machado podría apelar a la medida de prohibición ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Esta señora rechazó la proposición de ir al Tribunal. Sin embargo, a medida que pasaron las semanas cambió de opinión. Posteriormente, y en consecuencia con las normativas venezolanas, el TSJ ratificó la inhabilitación en enero. Como era de esperarse, Estados Unidos empezó a reimponer las sanciones.

Aunque el poder mediático internacional y sus propios asesores políticos intenten revestir a esta señora como una outsider, no lo están logrando dada su amplia colección de procesos legales por cometer delitos. Por mencionar algunos, podemos decir que en 2005 fue juzgada por su firma en el decreto de Carmona, el cual intentaba legitimar el golpe de Estado a Hugo Chávez. También fue juzgada por conspiración, puesto a que una ONG llamada Súmate, creada por ella, recibió más de 50 mil dólares del fondo nacional para la democracia, financiado por el Congreso estadounidense.

Por si eso fuera poco, ella fue quien abiertamente solicitó al Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) una intervención militar extranjera para derrocar al presidente Maduro. Esto en España, en los Estados Unidos, en Bolivia o en cualquier otro país es considerado traición a la patria y se paga con cárcel.

Insistió casi suplicando a los gobiernos que conforman la Unión Europea (UE) y los Estados Unidos que impongan más sanciones económicas a Venezuela, siendo que ya tienen 930 medidas coercitivas unilaterales (medidas de guerra económica) que afectan todos los aspectos económicos del país.

Podemos continuar mencionando los delitos de María Corina Machado y el fugado autoproclamado presidente Juan Guaidó, que entregaron al extranjero empresas y activos venezolanos como Citgo o Monómeros. Además de estar implicados en el secuestro de 31 toneladas de oro por parte del Reino Unido. En los números que nos señala el profesor Atilio Boron, llegan a ser 140 mil millones de dólares perdidos y saqueados al pueblo venezolano por el accionar político de estos dos delincuentes.

Es importante mencionar que María Corina Machado fue inhabilitada para ejercer cargos públicos por 15 años a partir de 2015, por los ya mencionados delitos. No es una inhabilitación de ahora. Las conclusiones del TSJ simplemente ratificaron su inhabilitación.

Es preocupante que los gobiernos de Colombia y Brasil estén subordinándose a los relatos ya preparados por parte de los Estados Unidos en tanto la inhabilitación de Machado, porque además de significar injerencia demuestra sumisión al relato imperial. Por no ponerle un freno al fascismo como correctamente lo está haciendo Venezuela, acá en Bolivia nos dieron un golpe de Estado, en Brasil encarcelaron a Lula injustamente y gobernó Bolsonaro, en Argentina intentaron asesinar a Cristina y ahora los gobierna un fascista, y en Perú no hay para cuando termine su gobierno de facto.

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