mayo 19, 2024

Se acerca la tercera guerra


Por Miguel Ángel Marañón * -.


Recuerdo una canción del famoso cantante brasilero Roberto Carlos que decía: “cuando era un chiquillo, qué alegría, jugando a la guerra noche y día”. Actualmente parece que les cae muy bien (esa canción) a los gobernantes de las potencias mundiales. Actúan como chiquillos y esbozan una sonrisa cuando un país “amigo” ataca a otro que consideran su enemigo.

El sábado Irán atacó a Israel (por primera vez en la historia), en represalia por el ataque a su consulado, en el cual falleció un alto mando iraní. Esta escalada bélica hace que la Humanidad piense, y con justa razón, que la tercera guerra mundial está muy cerca, porque las guerras que estallan no solo son por ocupar territorio o por cuestiones religiosas, sino para demostrar la supremacía y dominio mundial por parte de las potencias y sus aliados.

El dominio militar es un eslabón en el proceso del dominio mundial. Sin embargo, la diplomacia también juega un papel importante. Resulta muy significativo que en la invasión israelí a la Franja de Gaza, en el cual se cometieron varias ilegalidades como ataques a hospitales, la matanza de más de 10 mil niños palestinos, los bombardeos a vehículos de organizaciones humanitarias que distribuían comida a las mujeres y niños palestinos, la prohibición del ingreso de ayuda humanitaria, las ejecuciones extrajudiciales de supuestos “miembros de Hamas” y otros horrores; la diplomacia internacional no dijo ni hizo nada. Pero, apenas se ataca bases militares de Israel se convoca urgentemente a una asamblea del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Seguramente este Consejo de Seguridad condenará el ataque iraní y no dirá nada sobre las atrocidades israelíes. Exigirá que Irán no vuelva a atacar a Israel, bajo la amenaza de que las potencias occidentales podrían intervenir directamente. Estas diferencias y asimetrías de la diplomacia internacional hacen que los ciudadanos tomen otras acciones y generen, por ejemplo, el festejo callejero en varios países cuando Irán “hizo justicia” atacando territorio israelí.

Para los países sudamericanos esto no quedará como una simple noticia. No olvidemos que los Estados Unidos tienen intereses económicos y políticos, lo que hace que intervengan directamente en estos conflictos, tanto en el aspecto militar como en el diplomático. En este sentido, el “papá de América” no permitirá que Rusia y China accedan a los recursos de Sudamérica como el litio, el hierro y otros imprescindibles para el desarrollo armamentístico.

Hay que destacar que Rusia y China ampliaron sus inversiones en Sudamérica, crearon lazos económicos y financieros en la mayoría de los países, lo cual hizo que las luces de “emergencia” de los Estados Unidos se enciendan y que, en un futuro cercano, esta potencia inicie toda acción que pueda revertir la influencia de Rusia y China, con el apoyo de grupos políticos en cada país (sobre todo de tendencia derechista).

Desatarán acciones de desprestigio y boicot económico, propiciarán manifestaciones por sectores estratégicos, como en el de salud y educación, sobre todo en los gobiernos “progresistas” o de izquierda. Nada raro que hasta se promuevan y financien golpes de Estado para que los “enemigos” no tengan accesos a los recursos naturales.


* Economista.

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