Por Esteban Ticona Alejo * -.
El Museo de la Revolución Democrática y Cultural de Orinoca está situado en el departamento de Oruro, provincia Sud Carangas del municipio de Andamarca. Fue inaugurado el 2 de febrero de 2017. Orinoca es el lugar de nacimiento del expresidente Evo Morales Ayma.
Antes de su inauguración se debatió en esferas públicas sobre el perfil del museo. Se apostó como un espacio intercultural nacional, un museo vivo, activo y con capacidad de enseñar y de mostrar no solo el lugar de nacimiento de un aymara que se convirtió en presidente, sino de ilustrar la existencia emancipadora de los 36 pueblos ancestrales existentes en el país.
Para toda esta consecución el gesto de Evo fue decisivo, quien donó todos los objetos que le habían sido obsequiados en sus distintas visitas por el país y fuera de este en su condición de Presidente de Bolivia. ¿Cuántos expresidentes tuvieron la decisión de convertir sus regalos en un espacio cultural público? Sabemos que incluso algunos expresidentes se atrevieron a la vergonzosa tarea de vender y otros a traficar, por ejemplo, con los ponchos obsequiados.
Hace algunos días la Comisión de Pueblos Indígenas Originarios, Cultura e Interculturalidad de la Cámara de Diputados de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), presidida por el diputado Alberto Astorga, de la Comunidad Ciudadana (CC) del exvicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada, Carlos Mesa, fueron a inspeccionar el museo en Orinoca. El indicado diputado a su retorno dijo: “este museo parece el ropero privado de Evo Morales. Se han podido observar poleras de fútbol de Evo…, ponchos de Evo…, trofeos de Evo…, incluso el cuadro del Che Guevara. Realmente es inadmisible que en un museo existan este tipo de objetos”.
Sin lugar a dudas, parte de ese museo está construido sobre los bienes de Evo. Entonces, ¿por qué le extraña al diputado Astorga que no sea así? ¿Qué es lo “inadmisible” en el museo de Orinoca? ¿Astorga sabrá lo qué es un museo vivo y activo? ¿Alguna vez se ilustró de cómo se han construido los grandes museos en el mundo y por qué hoy son patrimonio y orgullo de algunos países e incluso de la Humanidad?
En un museo los objetos materiales donados, comprados, se convierten en patrimonio material de un país, de un pueblo. Esto es lo que sucedió con el Museo de Orinoca. Es decir, los objetos materiales con las que cuenta y le dan vida ya no pertenecen a Evo Morales y tampoco es de Orinoca, sino del pueblo boliviano. Representa a los pueblos ancestrales del país. Por lo tanto, para la información del diputado Astorga el Museo de Orinoca pertenece al pueblo y es su obligación como presidente de la Comisión de Pueblos Indígenas que ese museo se reabra, se preserve y no sea enajenado ningún bien con la que cuenta.
Siguiendo las declaraciones de Astorga, también indicó que los pobladores del lugar le habrían manifestado la intención de que se reabra el museo, pero se desconoce de un plan para hacer sustentable la administración de ese recinto. Cuánta razón tienen los orinoqueños para que se abra al público interesado. Ese plan se tendría que contar con la colaboración del Ministerio de Culturas y Descolonización, además de la Gobernación de Oruro y el municipio al que pertenece.
Lamentablemente las autoridades de las instituciones aludidas no dicen sí ni no. ¿Por qué tanta dejadez de las autoridades políticas del país? ¿Porque es un museo de indios/as? Aún se dice por las redes sociales de que el museo está muy lejos de las ciudades. ¿Acaso las comunidades rurales, lejos de las ciudades, no tienen derecho a tener museos en sus propios territorios? ¿Qué es eso de que sea sustentable un espacio cultural? Ningún museo del mundo es autosustentable, todos reciben apoyo de sus Estados y gobiernos. Buena parte de los museos muy conocidos son financiados y promocionados por sus Estados y gobiernos, porque forman parte de las políticas de educación abierta. Entonces, ¿por qué buscar argumentos capitalistas para el museo de que se sostenga con sus propios ingresos?
El gran problema es la falta de voluntad política de los diferentes niveles de gobierno con un museo que tiene el perfil de indio/a. Aquí no se quiere practicar la interculturalidad, sancionada en nuestra Constitución Política del Estado (CPE). La comisión citada, ¿sabrá lo que es la interculturalidad, intraculturalidad, incluso quiénes son los pueblos ancestrales?
Finalmente, el razonamiento del diputado Astorga apunta a excluir, a discriminar, a racializar. Porque apartar los bienes “del ropero de Evo” es racismo al indio. Sentenció que “si se reabre no se deberán exponer artículos que pertenecían al exmandatario”. ¿Qué se va a hacer con esos bienes? ¿No sirven porque es de un indio y son objetos indios/as? ¿Los van a echar a un basurero, los va a quemar, los van a regalar? Si se llegara a este extremo se estaría produciendo una nueva forma de extirpación de las idolatrías, justificando que es del “ropero de Evo”. El diputado Astorga, ¿sabrá lo que es ser un extirpador de bienes de los indios? Pareciera que tenemos a un gran extirpador (llamado diputado) de los bienes culturales, como en la época colonial.
Jichhurunakanxa wayna q’aranakawa wali chuchasipxi. ¿Kunatsa musiyu Urinukaxa ujti? Sasina. Jupanakan lurawinakapakixay walichix, jiwasanakan irnaqawinakansa isk’achatakiskchixiya. Arsusiñasawauna wayna q’aranakan amuyuparuxa ¿janicha?
* Sociólogo y antropólogo aymara.


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