junio 25, 2024

La derecha boliviana se reúne en Washington

Ronald MacLean, quien fue alcalde de La Paz desde 1985 a 1989 y de 1993 a 1997, fue ministro de Hugo Banzer, quien comandó una de las dictaduras más sangrientas de Bolivia y del Plan Cóndor; de igual manera, fue jefe de campaña de Luis Fernando Camacho en las elecciones de 2020.

El pasado 14 de mayo, en una entrevista con los periodistas del portal Cabildeo Digital Edwin Herrera y Amalia Pando, denunció que existió una reunión secreta en Washington entre líderes opositores, donde habrían firmado un pacto en miras de una candidatura única para ganarle al Movimiento Al Socialismo – Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP) en las elecciones de 2025. Reclamó que estas reuniones no deben ser secretas y que, por el contrario, deberían ser democráticas y transparentes. Al parecer le ofendió que los Estados Unidos no lo tomen en cuenta después de haberlo formado.

En consecuencia, existieron distintas reacciones de la derecha ante estas declaraciones, de las que hablaremos posteriormente. Lo cierto es que se confirmó la existencia de la cita, y que en ella participaron las siguientes personas: Carlos Alarcón, de Comunidad Ciudadana (CC), representando a Carlos Mesa; Zvonco Matkovic, de Creemos, representando a Luis Fernando Camacho; y el conocido multimillonario Samuel Doria Medina.

Llama profundamente la atención que, de estas tres personas reunidas en Washington, dos de ellas (Alarcón y Doria Medina) hayan asistido a la reunión en la Universidad Católica Boliviana San Pablo en La Paz, junto a otros representantes de la derecha, iglesias y embajadores, para consolidar el golpe de Estado el día 10 de noviembre de 2019.

En un paréntesis, recordemos a Zvonco Matkovic, es un importante personaje de lo que se recuerda hoy como la Media Luna, un plan separatista que pretendía dividir a Bolivia en dos con la injerencia de mercenarios internacionales y en constante coordinación con la embajada estadounidense.

En respuesta a la repercusión de la reunión en Washington, CC emitió un comunicado público a través de sus redes sociales en el que intentaron disimular el contenido de la misma con un supuesto seminario titulado “Democracia y Derechos Humanos en la región y en Bolivia”, organizado por la Fundación Jucumari con sede en Washington. Asimismo, negaron la firma de un acuerdo con relación a las elecciones de 2025. Sin embargo, poco antes el propio Carlos Alarcón, diputado suplente de CC, afirmó haber participado de dicha reunión con el objetivo de unir a la oposición para las elecciones generales del siguiente año.

En contraste con el comunicado de CC, la respuesta de Matkovic fue distinta: confirmó que participó en la reunión de opositores en los Estados Unidos, donde se planteó la necesidad de crear un frente único para las elecciones de 2025. También señaló, firmemente, que no fue la primera reunión ni será la última, y que harán todo para vencer al MAS-IPSP. Después lo secundó el presidente del Comité Pro Santa Cruz, Fernando Larach, afirmando que deberían existir más espacios de ese tipo. Ninguno de los dos hizo referencia al seminario al que apuntó CC.

El 17 de mayo la presidenta de la Fundación que organizó este supuesto seminario, Jhanisse Vaca, fue entrevistada por Tuffi Are, y aseguró que participaron líderes políticos nacionales y regionales como Vania Sandoval, Carlos Alarcón, Samuel Doria Medina, Roberto Moscoso, Efraín Suárez y Zvonco Matkovic, en el plano nacional. Así como Leopoldo López y Félix Madariaga en el plano regional.

Jhanisse Vaca vive actualmente en Washington y, además de ser fundadora y presidenta de Fundación Jucumari, fue cofundadora de Ríos de Pie, plataforma dedicada a la desestabilización política del país, creada pocos meses antes del golpe de Estado de 2019. Vaca fue formada por Srda Popovic, del Center for Applied Nonviolent Action and Strategies (Canvas), especializado en operaciones de “cambio de régimen”.

Otra reacción fue la del liberal Antonio Saravia, que empezó a aparecer como columnista recurrente del diario El Deber, entrevistado por diversos medios de comunicación, especialmente de Santa Cruz, como polémico seguidor de Milei. Él mencionó que “la unidad es importante, pero es secundaria. No podremos ganarle al MAS solo con ella. El país necesita enamorarse de un nuevo paradigma. ¿Por qué votaría la gente por la misma cosa? El país necesita que se le venda un nuevo auto, no solo nuevos choferes”. Parece que es quien tiene la más clara de todas las declaraciones que vertió la derecha; sin embargo, no existe proyecto nuevo que pueda provenir de ellos.

La fantasía del libre mercado es una episteme pasada y superada en Bolivia. Si en Argentina pudo ganar Milei no fue por su proyecto político, sino porque además de la asfixia del Fondo Monetario Internacional (FMI), los medios hegemónicos y el aparato judicial, supo capitalizar la bronca y crear esperanzas ficticias vendiendo humo de colores. No existe ni puede existir un proyecto nuevo de la derecha, solo buenas campañas.

El Proceso de Cambio se constituyó como tal porque significó esperanza a partir de un proyecto político con pilares como el anticapitalismo, el anticolonialismo, el antiimperialismo y el socialismo. Es cierto que hoy, después de varias elecciones, conocemos la incapacidad de la derecha al momento de generar proyectos políticos, aunque esto no significa que no nos puedan vencer en las elecciones a partir de la capitalización de las frustraciones.

Con la división actual del MAS-IPSP el campo de lucha político subjetivo se ve en decadencia y en olvido. Los espacios que no ocupamos los ocupan los del frente, no se quedan vacíos. Desde la izquierda debemos tener la capacidad de reinventarnos a partir de nuestros pilares históricos sabiendo comprender “el espíritu de la época”, como lo denomina Álvaro García Linera.

 

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