junio 13, 2024

El triunfo de Sheinbaum en México es «un buen escenario» comercial y político para Bolivia

La llegada del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) a la presidencia de México, en 2018, otorgó a Bolivia un inmejorable socio político en América Latina. Así quedó en evidencia durante el golpe de Estado de 2019, cuando la embajada mexicana en la ciudad de La Paz dio refugio por un año a funcionarios del hasta entonces presidente Evo Morales, perseguidos por la justicia dominada por el Gobierno de facto de Jeanine Áñez.

El fortalecimiento de las relaciones no pasa solamente por la política: en 2017 las exportaciones de Bolivia a México sumaron apenas 2,58 millones de dólares. En 2022 fueron de 25,4 millones de dólares, según un informe del Observatorio de Complejidad Económica (OEC, por su sigla en Inglés).

Por su parte, México introdujo al país sudamericano productos por un total de 245 millones de dólares, de acuerdo a datos de 2022. Si bien la balanza comercial está desequilibrada, cada año tiende a incrementarse del lado boliviano.

Hugo Moldiz fue ministro de Gobierno durante el mandato de Evo Morales (2006-2019). Cuando fue derrocado, el 10 de noviembre de 2019, estuvo entre la decena de funcionarios que encontraron refugio en la embajada de México, de donde pudo salir un año después, con la recuperación de la democracia.

Este período de encierro forjó un vínculo entre el exministro y el pueblo mexicano. Prueba de ello es que Moldiz estuvo en ese país días atrás, cuando fue elegida Claudia Sheinbaum por el 59,75% de los votos para suceder en la presidencia a Andrés Manuel López Obrador, ambos de Morena.

En diálogo con Sputnik, Moldiz resaltó que Sheinbaum «es la primera mujer elegida para la presidencia en 200 años de la república mexicana. Además fue la candidata más votada, con una cantidad incluso mayor a la obtenida por el actual presidente López Obrador».

El exministro comentó que Morena recibió votos incluso de los barrios de clase alta, donde «otros candidatos esperaban nutrir su votación».

La preferencia de este nicho de electores por Sheinbaum demuestra «cuán malas eran las políticas y los gobiernos del pasado, que concentraban la riqueza en muy pocas manos, en un país que no solamente tiene una alta población, sino que además recibe los embates de esa relación desigual que tiene con Estados Unidos», reflexionó.

En Bolivia, el Movimiento Al Socialismo (MAS) celebró el triunfo de Sheinbaum, desde el presidente Arce hasta el expresidente Morales.

«Una política exterior latinoamericanista»

Sobre el relacionamiento entre ambos países, Moldiz destacó la importancia que tiene México para toda América Latina: «Tradicionalmente ha mantenido una política exterior latinoamericanista y basada en el principio de no intervención», salvo algunos gobiernos neoliberales presentes en los primeros años de este milenio, indicó.

«Los gobiernos de México han representado una suerte de contrapeso, no diría de peso similar al de Estados Unidos, pero contrapeso a la política norteamericana hacia la región», sostuvo el exministro, autor del libro Golpe de Estado en Bolivia, recientemente publicado.

Moldiz recordó que la solidaridad mexicana no se sintió solamente en 2019. También en los golpes de Estado militares de 1971 y 1980, cientos de bolivianos perseguidos por las dictaduras tuvieron refugio en la embajada y en la misma república norteamericana.

Dijo: «Fueron golpes militares bastante sangrientos, con miles de perseguidos que buscaron asilo y refugio en México. Tampoco podemos olvidar la reacción inmediata del Gobierno mexicano para abrir sus brazos a bolivianas y bolivianos que eran objetivos de la política represiva del Gobierno de facto de la señora Áñez», vigente entre 2019 y 2020.

Y agregó: «Como hoy todo es tan efímero con el desarrollo de la tecnología, hablar de 1980 puede sonar prehistórico para los jóvenes. Pero debemos resaltar que la conducta que tuvo México con los bolivianos en 2019 es la misma conducta que tuvo en 1980, con el golpe de Estado liderado por Luis García Meza, así como en 1971 con el golpe del entonces coronel Hugo Banzer».

¿Qué comercian más ambos países?

Según el informe del OEC, en 2022 Bolivia exportó por 25,4 millones de dólares a México. Principalmente oleaginosas, como soja, por 10,1 millones y estaño por 7,24 millones. Desde 2017, las exportaciones a la República mexicana se incrementaron a una tasa anual del 58%.

En 2022, México exportó por 245 millones a Bolivia, sobre todo camiones (13,9 millones de dólares), refrigeradores (por 13,3 millones) y automóviles (12,3 millones).

«Comercialmente, hay un desbalance. Evalúo que México es un buen mercado para los productos bolivianos. Y creo que Bolivia es un buen escenario, favorable para las inversiones mexicanas en el país, en el marco de la ley», consideró Moldiz.

Si esta tendencia comercial continúa, en México se podrían ubicar «los productos bolivianos que resulten de este proceso de industrialización que lleva adelante el presidente Arce», opinó el exministro.

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