julio 17, 2024

Propuestas, realidades y autocrítica


Por Gabriel Campero Nava * -.


Días atrás me escribían señalando de manera muy preocupante sobre la situación de “escasez” de dólares en territorio nacional. Obviamente, después de explicar sobre las posibilidades del porqué aún no se ha restablecido la normalidad en dicha situación, como el desvió de dólares, incumplimiento de los entes bancarios, retiros fuera del sistema bancario en un mercado paralelo entre algunos, se daba a entender que comparado con otras economías a nivel latinoamericano (inflaciones) la situación está controlada. Sin embargo, a mediano o largo plazo esto tendrá una incidencia en la finalidad de la industrialización, que está asociada a dejar de depender de importación de productos que, en este caso, su compra se realiza en dicha moneda extranjera (ojo, se tuvo 14 años para industrializar y está corriéndose para hacerlo en tres).

Más allá de eso, debe haber algunas alternativas de ingreso de divisas de manera inmediata. Capaz una de ellas podría estar asociada a un programa agresivo de promoción de turismo. Tenemos un ejemplo interesante con un país como República Dominicana, que al cierre de 2023 la contribución del sector del turismo al Producto Interno Bruto (PIB) alcanzó los niveles prepandemia, ya que aporta más de 17 mil 700 millones de dólares a su economía.

Esto también debe coordinarse con dinámicas de tránsito aéreo y evaluar mecanismos que permitan a nuestra aerolínea internacional impulsar nuevas rutas y obtener mayor cantidad de ingresos con promociones de carácter internacional asociadas al turismo. Algo así como los vuelos azules, pero a nivel internacional, y que debe ir casado con un paquete turístico de entidades proveedoras de dichos servicios debidamente registradas. Estas dinámicas permiten ver mecanismos a corto y mediano plazo para impulsar el turismo, lo que implica ingresos de divisas al mercado nacional al ser cambiadas a moneda nacional para el consumo interno.

Así también debe evaluarse la interconectividad aérea turística a nivel nacional. Un ejemplo, en Colombia está asociada a la gran cantidad de vuelos diarios a diversos destinos nacionales turísticos.

Otro aspecto que debe hacerse, sobre todo en destinos que manejan euros o dólares, es replicar lo que hizo la Embajada de Bolivia en Bruselas, Bélgica, impulsando un turismo internacional a través de campañas con influencers de diversos países de Europa. Iniciativa que tuvo alto impacto en sus territorios, pero que queda inconclusa si no se ofrece el paquete completo de servicio: pasajes, programa turístico con beneficios, etcétera.

Así también se debe evaluar mecanismos de comercio “estatal-cooperativo” con preferencias arancelarias, con prioridad en temáticas de soberanía alimentaria y producción gestionadas en otras monedas con proveedores internacionales dispuestos a ello. Comerciar con China no en dólares, y tener piezas de repuesto de maquinaria agrícola a precios mejorados, usando moneda nacional y teniendo como ente de retención al Estado para esas compras u otros insumos que se importan para ser negociados en otras monedas. Efectivamente habrá muchos detractores y posiblemente dificultades, habrá trabas burocráticas, como las que nosotros mismos nos colocamos desde 2006.

Hoy que toca “bailar con la más fea” época, después de la bonanza del precio de hidrocarburos en 2006 y sin tener una temporada de postpandemia, muchas economías sufren en peor condición lo que estamos pasando nosotros; gracias a los medios solo miramos lo nuestro, y efectivamente aquello no dará soluciones, pero ayuda a entender mejor la coyuntura.

En el presente deben evaluarse más mecanismos de ingresos de divisas, teniendo al Estado como ente de retención y evitando especulación en diversos ámbitos (minero, banquero, empresarial privado, etcétera). Pero, como bien sabemos, si hacemos eso dirán que el comunismo está a la vuelta de la esquina. Es algo que debió hacerse en 14 años, desde el primer período del Proceso de Cambio, pero jamás se hizo.


*       Diplomático.

 

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