En julio realizamos en Tupiza la presentación de la obra Felipe V. Rivera y las raíces de la música popular boliviana, de Radek Sánchez, que integra la Biblioteca Biográfica de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia. En esa circunstancia visitamos la ciudad de Villazón, donde observamos un notable desarrollo urbano con un moderno edificio que alberga la Dirección de Cultura y la Biblioteca del Municipio de Villazón, donde encontramos un ejemplar de Vientos del Sur, una historia de Villazón.
En julio recibí la visita de María Elena Chambi, quien me informó que preparaba un nuevo libro de su autoría, El sur en la Guerra del Chaco, que analiza el aporte de Villazón en la contienda internacional con el Paraguay (1932-1935) . Impreso el libro, motiva estas líneas.
Las historias desde abajo
La historiografía tiene una veta de valor insospechado, pero al mismo tiempo subvaluado, que viene desde la obra de historiadores locales o provinciales que llenan vacíos notables sobre la participación de las regiones provinciales o municipales a la comprensión de la historia nacional. Son retazos de historia que estudian hechos notables acaecidos en pequeñas localidades específicas, pasajes muy bien documentados a través de fuentes primarias y de testimonios orales, recursos fotográficos, hemerográficos y documentales.
Es un genuino esfuerzo para reconstruir y comprender la historia desde una visión que se caracteriza por trazar hitos históricos “desde abajo”, exhumando hechos y acontecimientos protagonizados por héroes de barrios y de pueblos. Los historiadores locales son generalmente autodidactas o profesionales de otras áreas del conocimiento, que emplean metodologías adaptadas de la historiografía y de las ciencias sociales, con las que recuperan la historia de gente común, a los que les dan protagonismo y un lugar en la historia del pasado. Por ese sesgo, propio de las historias locales, describen los hechos con detalles curiosos, proporcionando visiones diversas propias de la microhistoria.
El poder informativo de la microhistoria
La microhistoria es una rama de la Historia que se enfoca en el estudio de la Historia desde la perspectiva de una comunidad pequeña, un grupo social específico, o incluso de un individuo, centrándose en lo particular para comprender lo social y lo general. Su riqueza radica en el hallazgo de “pequeños indicios” que nutren las historias que describen y las hacen peculiares y de interés para los lectores. La diversidad de fuentes que emplean es una muestra de su fortaleza. La microhistoria privilegia el enfoque específico, pero se ha demostrado que lo particular aporta para comprender fenómenos sociales. En general, el “pequeño indicio” proporciona datos para comprender el pasado desde las culturas populares, con análisis de la vida cotidiana, pero que aportan a comprender la historia global.
La microhistoria ha sido objeto de atención dada la riqueza que encierran las descripciones particulares que suelen ser la base de la historia global. Luis González y González es uno de sus exponentes más connotados, que ha generado una escuela muy extensa [1]. Juan Pedro Viqueira afirma que Carlo Ginzburg reconoce a Luis González como pionero de la microhistoria y el propio Pierre Villar elogia su trabajo [2].
En esa veta de la historiografía boliviana encontramos notables ejemplos de historiadores locales que tejen laboriosamente historias sólidas que contribuyen a llenar vacíos que la historiografía profesional ha descuidado o simplemente ignorado, autores que paulatinamente van incorporándose a la historiografía nacional, como es este caso.
Un aporte del sur a la Guerra del Chaco
En pocos días más se presentará en la ciudad de La Paz, y esperamos también en Tupiza y Villazón, una historia escrita desde la visión de una provincia. En efecto, María Elena Chambi Cáceres anuncia la presentación de su último libro titulado El sur y la Guerra del Chaco (2025, La Paz: Impresiones Gráficas Virgo), que analiza el rol de centinela en la puerta de ingreso a Bolivia, que desempeñó la región de los Chichas en general y de Villazón en particular, durante la contienda con el Paraguay (1932-1935) . Paradójicamente, esa situación álgida motivó atención a esa región del sur antes olvidada y desatendida y permitió definir sus límites con la Argentina.
El singular estudio de la autora “aborda el contexto político, social, económico que llevó a fortalecer la frontera más importante de Bolivia con Argentina, Villazón, que se fundó en 1910 como cantón de la provincia Sud Chichas del departamento de Potosí”. La autora afirma que, en medio de la guerra, Villazón se transformó en una población fronteriza cosmopolita, con un comercio boyante que fortaleció su crecimiento demográfico que le potenció para constituirse en la capital de la provincia Modesto Omiste.
Contenido de la obra
El libro de 190 páginas está desarrollado en 20 acápites que tejen la historia de Villazón, antes (Tren al sur, magnates de Chichas y la guerra del Chaco; Coca y café para campaña y exportación; Villazón, frontera estratégica; Revolución de Villazón; Crece la población fronteriza), durante (Regimiento Chichas para la Guerra; Cuartel de Mojo; Espionaje en Villazón y La Quiaca; El italiano Rossini; Caída de un experto; La espía camba Rosita; Diplomático espía; Hospital para la guerra; Mujeres, humanidad y derechos; Ruta al Chaco) y después (Protocolo y Tratado de Paz; Delimitaciones fronterizas; Intereses argentinos; La Sociedad de Naciones y la guerra del Chaco; Repatriación de bolivianos) de la contienda con el Paraguay.
La bibliografía está actualizada e incluye autores clásicos y modernos, nacionales y extranjeros. La investigación se sustenta en la compulsa de documentos del Archivo Militar de las Fuerzas Armadas, Archivo Militar del Ejército boliviano, Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia y fuentes hemerográficas de siete periódicos de Bolivia y Argentina ilustrado con 100 fotografías, lo que denota un estudio muy bien documentado. En los Anexos la autora proporciona cuadros de importancia para la historia regional, entre ellos Concesiones mineras de los Chichas de 1907 a 1927 (130 en total) ; Registro de soldados del Regimiento Chichas marzo a noviembre de 1932; Registro de tropa del Regimiento Chichas abril y mayo de 1934; Escuadrones del Regimiento Chichas 7 de Caballería, marzo a octubre de 1934; Lista de soldados chicheños que manejaban morteros; Bajas del Regimiento Chichas en el repliegue de Picuiba del 20 de septiembre de 1934; Lista de desaparecidos del 9 de noviembre de 1934 y Personal de sanidad del 13 de diciembre de 1934.
La autora
María Elena Chambi Cáceres nació en Villazón, estudió Comunicación Social y cursó postgrados en Educación Superior e Historia en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) . Ejerció la función pública en instituciones del Órgano Legislativo, Ejecutivo y Electoral. Ejerció el periodismo en medios de prensa nacionales en La Paz y Santa Cruz y fue corresponsal internacional para Italia. Actualmente es consultora de la Unesco en un proyecto para la protección de periodistas en Bolivia. Es autora de dos obras de naturaleza historiográfica: Vientos del Sur. Villazón (2013, La Paz: Moreno Artes Gráficas) y Los Chichas en la Colonia (2015, La Paz: Moreno Artes Gráficas) .
- Por Luis Oporto Ordóñez: Magister Scientiarum en Historias Andinas y Amazónicas y docente titular de la Carrera de Historia de la UMSA.
1 González y González, L. (1989) . Todo es historia, México, Cal y Aren.
2 Viqueira, J. P. (2008) . “Todo es microhistoria”, Letras libres, 113, 48-56.

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