
Por Wilder Guarachi Cusi, Vania J. Calderon T y Jonathan Escobar M.*-.
En el presente artículo, el pass through (efecto transmisión) se refiere a como una devaluación, subida del tipo de cambio tiene efecto en los precios de productos transables, es decir aquellos que se exportan e importan los mismos que están fijados al dólar.
A raíz de especulaciones que, ocasionan falsas expectativas en la población, respecto de una posible devaluación del tipo de cambio, con el falso argumento de que “podría favorecer la competitividad de bienes en el mercado internacional” y, a su vez, esta medida también incrementaría el precio de los bienes importados mejorando así la balanza comercial, se interpone un análisis diferente que, afirma que, una posible devaluación podría, más bien, tener efectos negativos en la estructura de costos de producción, es decir que una devaluación al encarecer los bienes importados tendría efectos perversos, efectos inflacionarios en las materias e insumos importados para la producción nacional, incluso en los precios de los bienes de capital, tales como maquinarias. Encareciendo así los costos de producción, restando competitividad a la producción nacional.
El grafico 1 muestra la evolución del tipo de cambio nominal en los periodos 1986-2017, entre el 1985 hasta el año 2005 la política cambiaria en Bolivia siguió un enfoque caracterizado por continuas y graduales depreciaciones nominales, con la finalidad de mantener un tipo de cambio real constante. A partir de 2006, la política cambiara es diferente, primero orientada a la apreciación del tipo de cambio, lo que coadyuva al proceso de bolivianizacion.
Por otro lado es importante señalar que en los periodos del denominado “libre mercado” no se podía hacer política monetaria, por-que la economía estaba prácticamente dolarizada, no se hacía economía fiscal porque los ministros de economía estaban quizá más ocupados en resolver el tema de la deuda y los enormes déficits, por tanto lo único que se hacía en el periodo antes del 2005 era devaluar, tal como muestran los datos en el gráfica anterior, obligados por los dogmas del FMI, quienes decidían sobre las políticas económicas de nuestro país.
Como es sabido es a partir de septiembre de 1985 que funciona en Bolivia el mecanismo del Bolsín que de un tipo de cambio nominal de 1,92, llegando a 1986 a un tipo de cambio nominal de 8,09, de-valuación tras devaluación. Hasta en el año 2005 se observa que hay una tasa de devaluación del 321,18% caracterizado por movimientos esos graduales y no anunciados de la paridad cambiaria frente al dólar estadounidense.
Se devaluaba bajo el argumento y justificativo de ganar competitividad en nuestras exportaciones, el cual se consideraba el motor de crecimiento de nuestra economía, pero existían enormes contra-dicciones ya que la devaluación traía consigo pocos efectos positivos y más efectos negativos, se indicaba que beneficiaba a los exportadores, los que son una minoría del aparato productivo, pero se perjudicaba la mayoría de la producción nacional y a los deudo-res al sistema financiero. Por ejemplo, una persona que adquiría un crédito bancario al margen de pagar una tasa de interés debía cancelar la tasa de devaluación adicional, en ese escenario muchos proyectos no pudieron ser rentables.
Por tanto, en ese escenario se devaluaba, supuestamente buscando incentivar el crecimiento, pero no se tomaba en cuenta que incentivar por medio de la devaluación, hacía que nuestros productos de exportación sean más baratos, era innecesario si no se tenía que producir, o si la producción nacional encarecía sus costos.
Según el grafico 2, en él, se puede evidenciar cuan inútil ha sido la devaluación, como se mencionó uno de los principales argumentos de la devaluación era el fomento a las exportaciones, pero los da-tos muestran que durante los periodos de la devaluación comprendidos entre 1986 a 2005 los valores de exportación tuvieron ascensos leves, mas al contrario los valores de exportación presentan as-censos significativos en los periodos posteriores al año 2005 don-de las devaluaciones ya no se dan más en la economía.
¿Por qué sucede esto?, podría explicarse de la siguiente manera: los principales productos de exportación considerados tradicionales como el gas y los minerales no se mueven en base al tipo de cambio sino más bien estos están sujetos a variaciones de los precios internacionales por tanto no tenía sentido una devaluación. En él pasado devaluatorio, se argumentaba qué, debía fomentarse las exportaciones de productos no tradicionales como la soya y otros, sin embargo, para su producción era necesaria la importación de insumos y materias como fertilizantes, pesticidas, gasolina, maquinaria, etc. Aspecto que, hacia encarecer sus costos de producción debido a esta suba en los precios de importación pro-ducto de la devaluación. En ese entendido los más afectados eran los pequeños productores quienes vendían su producción a los ex-portadores, los mismos que no son productores, son acopiadores de la producción en grandes cantidades para su posterior exportación.
Conclusiones
Es a partir de 2006, que la nueva orientación de la política cambiaria da un giro sustancial dando inicio a un periodo de apreciaciones del tipo de cambio para mitigar la escalada de presiones inflacionarias provenientes del extranjero a través de las importaciones. Es por esta razón que una posible devaluación del tipo de cambio en la actualidad no es conveniente ya que tendría los mismos efectos perversos para la economía boliviana.
* Estudiantes de Economía-UMSA; miembros de la “Red Boliviana de Economía Crítica”.

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