por: Víctor Casaus
¿Así que entonces por fin el viento del este no podía más que el
viento del oeste?
Así que la retórica así que el mar
de libros repetidos iguales cargados
con las mismas temáticas con las mismas respuestas
Una sugerencia:
desconfíen de los libros cargados de respuestas
Se los digo
Miren bien los libros cargados de respuestas
sobre todo si estas respuestas
parecen cortadas por la misma tijera
las del aburrimiento
Desconfíen pero confíen carajo
en la gente
que anda cargada de preguntas
muriéndose de hambre de amor por el mundo
de hambre y de amor por el mundo
cargados de preguntas
adelantando con la punta de un fósforo
una pequeña posible respuesta
Pero estábamos hablando del viento del este
de los refranes que la vida derrumbó
en los finales del siglo / preguntaba
si el viento del este por fin no había podido más
que el viento del oeste
En una época en unos libros
las cosas parecían tan sencillas / un refrán un apotegma
sustituía la carne y la sangre de la inteligencia
del hombre
Qué fácil la vida parecía
Qué fácil la vida aparecía
detrás del ondear de las banderas
repetidas hasta el cansancio en las pancartas y los noticieros
¿Saben qué?
Ya no hay viento del este
ni viento del oeste
En materias eólicas
soplan aires terribles en este fin de milenio
Yo mientras escribo frente a la brisa del Caribe
en una costa áspera y hermosa
entre arrecifes y espumas de mar que se deshacen
en el atardecer sobre la isla
Entonces
si me dan a escoger hoy por hoy
entre el viento del este y el viento del oeste
me quedo con esa brisa costera
me quedo con esta risa costeña
que no sé si podrá frente a los vientos anteriores
pero por ahora lleva en alto el corazón de esta isla
sobre el mar que la circunda
Escuchen:
a estas alturas del partido
me importan poco el viento del este y el viento del oeste
Me interesan más los aires que recorren incesantes
los pulmones y el corazón
de los habitantes del planeta
Desde ese aire habría que construir nuevos caminos
rescatar los realengos de verdad que quedan
enredados en la memoria
y construir puentes muchos puentes
para que la gente no muera de soledad
en la concurrida aldea global que se avecina
Yo estoy por la brisa y por los puentes
Y contra los viejos apotegmas
Es más
estoy contra los nuevos apotegmas
que se levantan sobre los viejos apotegmas
Para eso tengo por el momento
esta brisa que sube incansable por la costa
la rabia compartida con tantos hermanos que desconozco en el mundo
la sonrisa de una niña
y algo de neblina suspendida silenciosa
entre el cielo y la tierra
Por el momento
es suficiente
* Tomado de la revista Casa No. 250.

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