agosto 16, 2026

¿Cómo están las organizaciones del Pacto de Unidad para encarar el nuevo desafío político?

por: Humberto Claros Zeballos

Es de absoluta importancia abordar un tema pendiente que dejo el 2016 para el 2017 dentro del MAS-IPSP. La elección del vicepresidente del MAS-IPSP, en términos orgánicos, le corresponde a la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSCIOB), habida cuenta de que el resto de la representación fue electa en el Congreso Ordinario de diciembre de 2016.

La CSCIOB presentó tres postulaciones para la cartera en cuestión, lo que obligó a posponer la resolución del problema, comprometiendo a la organización a presentar un candidato consensuado en 2017. Sin embargo, sucedió lo contrario, pues no solo continuaron las tres postulaciones anteriores, sino que se incrementaron a cinco: por un lado, una fracción de dirigentes antiguos con su candidato; por otro, una postulante mujer reivindicando a las warmis (mujeres); y por otro, una dirigencia joven en un legítimo reclamo por los jóvenes, quienes tienen que tomar la posta de la conducción orgánica.

Esto ha permitido visibilizar los problemas existentes al interior de la CSCIOB, que por su trascendencia, también son problemas del MAS–IPSP. Se puede apreciar la existencia de una dirigencia antigua y cerrada que monopoliza la posta dirigencial en un mismo gremio (una especie de pasanaku dirigencial). También es evidente la existencia de ciertos padrinazgos con otros actores políticos del MAS-IPSP que no necesariamente son parte de la CSCIOB sino un resultado prebendal. Han cooptado a ciertas dirigencias y han generado círculos propios al margen de lo orgánico. Finalmente, ha emergido una camada de dirigentes jóvenes dispuestos a demostrar su compromiso a pesar de las barreras que se interponen desde viejas generaciones.

La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) ha llevado su XVI Congreso Ordinario los días 24, 25 y 26 de junio de este año en la ciudad de Potosí. La dirigencia cesante no tuvo el protagonismo necesario en la coyuntura política del país. La CSUTCB no tuvo problemas orgánicos relevantes en 2017, sin embargo, tampoco tuvo el suficiente protagonismo a diferencia de gestiones anteriores. Esto tuvo consecuencias en la presencia y contundencia orgánica de la CSUTCB en el espectro político y, por tanto, en la generación de opinión.

La elección de un nuevo ejecutivo joven de la CSUTCB fue sorpresiva, proveniente de Santa Cruz. La mirada se ha volcado al oriente del país, es una prioridad tal como paso cuando Isaac Avalos asumió la dirigencia por dos gestiones consecutivas bajo el razonamiento de que era fundamental priorizar el trabajo político en esta región. Un razonamiento para nada mezquino sino más bien estratégico y de una madurez destacable ya que Santa Cruz continúa siendo una región donde hace falta consolidar presencia política del MAS-IPSP. En la capital oriental aún no se logró ni alcalde y menos gobernador.

Otro elemento a destacar es que a partir del ex dirigente de la CSUTCB, Román Loayza e Isaac Avalos es el sector quechua el que define candidatos. Hay una unidad casi natural de los quechuas de Potosí, Chuquisaca y Cochabamba a la hora de definir a quien apoyar. Isaac Avalos fue ejecutivo por dos gestiones consecutivas, sin descartar el apoyo de su región, por la contundencia del apoyo quechua que entendió que era estratégico que Santa Cruz asuma la conducción de tan grande organización.

Hoy después de varias gestiones donde los quechuas ocuparon la cabeza ejecutiva, Santa cruz vuelve a tomar el mando en la CSUTCB pero esta vez con un dirigente joven: Jacinto Herrera. El sector quechua apostó nuevamente por apoyar a una región pendiente de explotar. Es, al parecer, el origen de una nueva camada dirigencial dispuesta a relanzar el liderazgo de la CSUTCB y revitalizar aún más el Proceso de Cambio.

El último Congreso de CSCIOB se ha desarrollado en la ciudad de El Alto el 29 y 30 de septiembre hasta el 1 de octubre. Fue un congreso que arrancó cargado de problemas y tensiones, con una convocatoria disminuida, sobre todo del interior del país como nunca antes pasó, reflejando la crisis de credibilidad de la organización ante sus bases. Solo La Paz significó la mitad de los asistentes al Congreso.

De entrada fue una especie de revancha frente a las pulsetas de la elección del Vicepresidente del MAS-IPSP en enero de 2017: la nueva directiva electa es exactamente el reflejo de aquella crisis, de estas contradicciones internas, dirigentes con muchísima legitimidad y trayectoria; como también dirigentes fruto del amiguismo y sin nada de legitimidad, muchos sin haber cumplido la trayectoria y tradición orgánica.

La nueva avanzada

Sin embargo dicen por ahí que lo importante no es como llegas sino como sales, es decir cuáles son los resultados de tu gestión. En notable el entusiasmo por parte de la nueva dirigencia al dejar de lado las peleas internas y más bien procurar que estas se resuelvan. Este es un aspecto elemental y positivo por cuanto no solo es de vital importancia para la CSCIOB sino para el propio MAS–IPSP y su accionar como movimiento político.

La Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas originarias de Bolivia “Bartolina Sisa” realizó su Congreso Ordinario en noviembre de 2017. La ahora ex ejecutiva Juanita Ancieta ha demostrado su capacidad, liderazgo y su dinámica como joven dirigente y, al parecer, la nueva dirigencia está asumiendo ese mismo espíritu.

La nueva dirigencia de las “Bartolinas” tiene tres elementos esenciales en términos de gestión orgánica y política: juventud, trayectoria y capacidad. Su ejecutiva Segundina Flores, de origen quechua, tiene una trayectoria dirigencial al frente de las mujeres bartolinas en Santa Cruz, luego fue diputada, en lo posterior ocupó un cargo en la Dirección Nacional del MAS-IPSP y ahora vuelve a ocupar la más alta responsabilidad en la dirigencia de las mujeres campesinas; en la segunda cartera más importante está Irene Achacollo, de origen aymara de Oruro. Inició su carrera dirigencial orgánica desde muy joven, durante la Asamblea Constituyente ocupó un cargo en la directiva nacional de las bartolinas y hoy viene cargada de juventud, experiencia y capacidad para ocupar la nueva responsabilidad; por su parte Clementina Garnica, también quechua pero representando a Potosí, de igual manera con una trayectoria dirigencial fuerte en su departamento, en la legislatura anterior fue senadora y hoy ocupa la tercera cabeza de las Bartolinas. En conclusión puedo mencionar que la nueva dirigencia de la Confederación de Mujeres Bartolina Sisa tiene una dirigencia muy completa para afrontar el reto de la conducción orgánica y política.

Factor de Unidad

Hay que reconocer la incertidumbre post 21 de febrero de 2016, que abrió la posibilidad de que Morales no sea el candidato presidencial para el 2019. Este hecho fue un factor que también ha debilitado la apuesta de las organizaciones sociales. Sin embargo, el fallo del Tribunal Constitucional de finales del mes pasado fue un factor revitalizador de las organizaciones, un hecho que marca un horizonte por el cual hay que seguir apostando. Esto es innegable, aunque siempre se podrán evaluar las gestiones desde diferentes perspectivas. Por lo pronto, podemos decir que 2017 cerró con un rayo de esperanza que no asegura nada, pero abre posibilidades y revitaliza a las organizaciones sociales.


*    Comunicador Quechua del Trópico de Cochabamba.

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