
En estos últimos días y a consecuencia del discurso presidencial, en el cual se destacan los logros de la economía nacional, los “analistas económicos” (varios de ellos mis catedráticos) hicieron un análisis negativo, sobre todo de la deuda del país. En opinión de estos nuestra economía estaría al borde del desastre, porque la deuda externa e interna, según sus cálculos, llega a más del 80% del PIB.
Lo que no dicen estos “profesionales” es que la deuda (crédito) es un instrumento financiero mediante el cual los países, empresas, familias y personas adquieren recursos para realizar inversiones e incrementar o ampliar sus ingresos; la deuda no es mala cuando se destina a ampliar la capacidad productiva, pero es pésima cuando se destina a gasto corriente, por lo menos eso era lo que nos inculcaban en las aulas universitarias.
Como ejemplo tendremos a la familia. En el año 2000 el salario mínimo era de Bs355, la capacidad de endeudamiento de esa familia era mínimo y no se podía acceder a una deuda por ejemplo para comprar un departamento, porque ese ingreso no alcanzaba para cubrir intereses y mucho menos capital. En la actualidad el salario mínimo es de Bs2.250, vale decir que la capacidad de endeudamiento es un aproximado de siete veces más, por tanto ahora la familia puede acceder a un crédito mejor (en ese periodo y por ese porcentaje creció el PIB de Bolivia).
La familia de nuestro ejemplo puede acceder a un crédito de Bs25.000 para comprarse maquinaria de hacer pan. Ese endeudamiento, en un corto plazo, puede ser alarmante, pero a futuro, al hacer funcionar su maquinaria, los ingresos de la familia se incrementarán por la venta de pan, es decir que su capacidad de pago igual aumentará y que esta deuda no es mala.
En el aspecto familiar, el PIB viene a ser sus ingresos (Bs2.250), su deuda representa más del 100% de estos, pero ¿se podría afirmar que esa familia está cerca de una crisis económica? Que este endeudada por encima de sus ingresos no implica que tenga que pagar en esa gestión; los créditos generalmente tienen plazo superiores a los ocho años. En el caso de los países, a nivel internacional los plazos llegan a 30 años, o sea que la deuda es amortizada de a poco. Solo como curiosidad, se tiene que la deuda de los Estados Unidos sobrepasa el 70% de su PIB, pero nadie puede afirmar que este país esté cerca de la crisis.
En el caso de Bolivia la deuda externa (30%) está destinada a la red caminera y a otros proyectos productivos evaluados y con visto bueno de organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La deuda interna, según el Ministerio de Economía, está destinada a ampliar el capital de las empresas estatales y entre las principales están las inversiones en exploración de YPFB.
En la familia como en el país la buena administración de la deuda ampliará los ingresos y la diversificación de la producción. Mientras estas inversiones no se mezclen con la política y tengan la correspondiente ingeniería económica de sostenibilidad tendremos un futuro prometedor. (Por Gisela / Economista).

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