agosto 26, 2026

Pioneros en la creación de las bibliotecas en las repúblicas independientes

Luis Oporto Ordóñez * -.


Durante nuestras notas mencionamos a varios personajes que impulsaron la creación de las bibliotecas públicas. En este y subsiguientes artículos publicamos referencias biográficas de esos pioneros.

Mariano Moreno (Buenos Aires, 23 de septiembre de 1778 – Altamar, 4 de marzo de 1811). Fue abogado, periodista y político de las Provincias Unidas del Río de La Plata (actual Argentina). Estudió en la Universidad de San Francisco Xavier de Chuquisaca, donde abrazó los ideales de Rousseau. Ideólogo de la revolución independentista, abogado y defensor de los derechos de los indios. Fue secretario de la Primera Junta Revolucionaria de Buenos Aires, que lo designó para que redactara el “Plan de Operaciones y el Proyecto de Estrategia Política de la Revolución” (junio de 1810). Falleció en altamar, el 4 de marzo de 1811, cuando viajaba rumbo a Gran Bretaña a bordo de la goleta inglesa La Fame.

Vicente Pazos Kanki (Larecaja, 1799 – Buenos Aires, 1852). Fue conocido en la historia política como “español americano”, criollo. ¿Quién era aquel Español Americano? Humberto Salamanca Lafuente afirma que se trata de Vicente Pazos Kanki, cuya biografía es impactante. Hijo de español y mujer aymara. Estudió Teología y Filosofía en La Paz; se doctoró en Derecho y Cánones en la Universidad San Antonio Abad del Cusco, y se ordenó sacerdote. Fue apasionado político independentista, escritor y periodista. Participó activamente en la Revolución de Mayo, en Buenos Aires (1810), donde dirigió la Gazeta de Buenos Aires, el primer periódico político de esa época. Más tarde fundó El Censor. En octubre de 1812 salió al exilio a Londres, donde pasó cuatro años y abandonó sus hábitos y se dijo que se casó con una inglesa. Vivió también en Baltimore (Estados Unidos), París (Francia), Lisboa (Portugal) y Madrid (España). Tradujo el Acta de la Independencia de Bolivia al aymará y la publicó en La Crónica; escribió un Compendio de la Historia de los Estados Unidos, en París y tradujo el Evangelio según San Marcos al aymará. Regresó a Buenos Aires en 1816 llevando consigo una imprenta, con la que se dedicó a publicar dos periódicos, “con la curiosidad de que uno de ellos, La Crónica Argentina, era netamente republicano, mientras que el otro, El Observador Americano, dirigida por Manuel Antonio Castro, era partidario de la monarquía”. Fue defensor de la Confederación Perú-Boliviana, por lo cual Andrés de Santa Cruz lo nombró Embajador en Londres (1829-1838). Allí escribió Memorias Histórico Políticas, una historia del descubrimiento, conquista y coloniaje de América, en la que acusa de todos los males a España.

Bernardino Rivadavia (Buenos Aires, 20 de mayo de 1780 – Cádiz, España, 2 de septiembre de 1845). Político. Primer jefe de Estado de la Argentina (1826-1827). Fue ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores. Impulsó la cultura, otorgó becas a jóvenes de las provincias, creó varias escuelas. En su gestión se fundó la Universidad de Buenos Aires (12 de agosto de 1821), se crearon las Sociedades Literaria, de Ciencias Físicas y Matemáticas, de Jurisprudencia y las Academias de Medicina, Música y Canto. Durante su ministerio se creó el Museo de Ciencias Naturales, el Archivo General de la Nación, el Registro Oficial, el Departamento Topográfico y Estadístico.

Manuel Moreno (Buenos Aires, 1790 – 28 de diciembre de 1857). Estudió en el colegio Real San Carlos. Luchó en la defensa de Buenos Aires durante las invasiones inglesas al mando de milicias populares defendiendo con coraje la ciudad que dependía aún de España. Siempre estuvo junto a su hermano Mariano Moreno, desde que este asumió como secretario de la Primera Junta, hasta su muerte en alta mar. Viajo en la goleta inglesa La Fame con su hermano Mariano, enviado a Inglaterra como ministro plenipotenciario. Manuel, a pesar del gran dolor que le causó aquella pérdida, continuó el viaje. En Londres publicó Vida y memorias de Dr. Mariano Moreno y conoció al prócer José de San Martín. Dos años después volvió al país, pero se retiró por ser crítico del régimen impuesto por el director supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Juan Martín de Pueyrredón (1816-1819). Viajó a Norteamérica, donde estudió Medicina. En 1821 colaboró en la redacción del diario El Argos de Buenos Aires y con La Abeja Argentina. Entre 1821 y 1827 acompañó al gobierno de Manuel Dorrego, como ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores. Según los rasgos biográficos de Bibliotecarios que hicieron historia, en 1822 fue designado director de la Biblioteca Pública (actual Biblioteca Nacional), cargo que, según Juan María Gutiérrez, “desempeñó por muchos años, cuidando con celo e inteligencia de la mejora y conservación de un establecimiento que se liga a la memoria de su ilustre hermano, su verdadero creador y protector oficial”. Además del cargo de bibliotecario público fue nombrado profesor de Química en la universidad. Fue el primer laico al mando de la Biblioteca Nacional. En la Academia de Medicina participó de la redacción de la primera publicación periódica científica argentina. Fue ácido crítico de la educación que se daba en el país, atrasada con respecto a los grandes descubrimientos de la época. En 1828 fue designado ministro plenipotenciario en Londres. En 1829 Juan Manuel de Rosas lo envió a Londres, para reclamar por primera vez en la historia de Argentina por las islas Malvinas. Regresó en 1830 para integrarse a la Junta de Representantes, pero pronto volvió a representar a la Argentina como encargado de negocios en Gran Bretaña y enviado extraordinario ante el gobierno de los Estados Unidos.

José de San Martín (Reducción de Yapeyú, Virreinato del Río de La Plata, 25 de febrero de 1778 – Boulogne-sur-Mer, Francia, 17 de agosto de 1850). Junto a Simón Bolívar es considerado uno de los libertadores más importantes de Sudamérica, cuya campaña fue decisiva para la independencia de Argentina, Chile y Perú. Padre, héroe y prócer nacional de la patria argentina. El Perú lo reconoce como Libertador, con los títulos de Fundador de la Libertad del Perú, Fundador de la República y Generalísimo de las Armas. El Ejército de Chile le reconoce el grado de Capitán General. Henríquez Ureña afirma que fundó la Biblioteca Pública de Lima en 1821. Cultivó el arte de formar su librería. Felipe Pigna menciona “que la biblioteca que construyó con pensadores como Rousseau y Montesquieu tiene mucho que ver con sus prácticas políticas”. Fue promotor de la cultura, para cuyo fin “armaba sus bibliotecas y a veces las donaba, como la de Lima. En las reventas conseguía libros de referencia personal”. Tenía afición por la literatura y “fue un gran lector de Don Quijote de la Mancha, obra de la que coleccionaba distintas colecciones en español y otros idiomas”.


  • Magister Scientiarum en Historias Andinas y Amazónicas y docente titular de la carrera de Historia de la UMSA.

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