septiembre 18, 2020

Bolivianos protestan contra la represión en la planta de hidrocarburos de Senkata, que dejó nueve muertos

Además, cientos de personas acompañaron a los familiares de las víctimas durante el velorio en la Iglesia de San Francisco de Asís.

Cientos de bolivianos se movilizaron este miércoles hasta la ciudad de El Alto, en el departamento de La Paz, para repudiar la represión militar y policial en la planta de hidrocarburos de Senkata, que dejó nueve muertos y decenas de heridos.

«El Alto no está solo, carajo», gritaron miles de personas en esta ciudad, un día después de que miembros de la Policía y el Ejército reprimieran con armas de fuego una manifestación contra la autoproclamada presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez.

Los manifestantes llegaron a esa ciudad, desde al menos veinte provincias del país, para protestar por los fallecidos durante la violenta represión en la planta de hidrocarburos, así como para exigir la aparición de varios compañeros de los que se desconoce el paradero.

En los alrededores de la planta, de indígenas y simpatizantes del Movimiento al Socialismo (MAS) guardaron un minuto de silencio por los fallecidos, previo a la celebración de un cabildo abierto en el que acordaron, por medio de votación, los siguientes puntos:

  • Continuar con los bloqueos hasta lograr la renuncia de la presidenta de facto, Jeanine Áñez.
  • La libertad a todos los detenidos durante las manifestaciones.
  • Una movilización hacia La Paz para el próximo jueves 21 de noviembre.

Cientos de personas acompañaron a los familiares de las víctimas de la represión durante el velorio en la Iglesia de San Francisco de Asís, en El Alto. Desde ahí, denunciaron que «con muertos no habrá paz» en Bolivia.

Hasta este miércoles, el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) de Bolivia cifraba los fallecidos en ocho: Edwin Juchamani Paniagua; Rudy Cristian Vásquez; Juan José Tenorio Mamani, de 23 años; Joel Colque Patty (22); Antonio Ronaldo Quispe Ticona (23); Pedro Quispe Mamani (37); Clemente Eloy Mamani Santander (23); y Devi Posto Cusi (34).

No obstante, la representante de la Defensoría del Pueblo confirmó al corresponsal de RT en Bolivia, que han contabilizado nueve muertos.

Movilizaciones se intensifican

Las manifestaciones en El Alto, bastión de movimientos campesinos e indígenas que apoyan a Morales, se incrementaron luego de la fuerte represión de los cuerpos de seguridad del Gobierno de facto en contra de una marcha pacífica de cocaleros en Cochabamba, que dejó el pasado viernes nueve personas muertas por heridas de bala y más de 115 heridos.

Tras la represión en Cochabamba, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) denunció la emisión de un «grave decreto» aprobado por el Gobierno de facto, que exime de «responsabilidad penal al personal de las fuerzas armadas de Bolivia que participe en los operativos de restablecimiento y estabilidad del orden interno».

El documento, firmado el 15 de noviembre por el Gobierno interino, autoriza a los militares a usar «todos sus medios disponibles» para controlar las manifestaciones.

Parar la represión

La defensora del Pueblo, Nadia Cruz, pidió al Gobierno de facto desmovilizar a las Fuerzas Armadas, ya que «las intervenciones policiales y militares en el país están generando muerte y dolor en el pueblo boliviano». 

Asimismo, la Defensoría llamó a suspender el sobrevuelo de aeronaves en el distrito 8 de El Alto para mantener la tranquilidad de la población.

Por su parte, en unas declaraciones a la prensa en Nueva York, Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, instó a las autoridades bolivianas a rendir cuentas en casos de violencia y fallecimientos durante las protestas.

«Ninguna muerte de manifestantes civiles es aceptable«, dijo Dujarric tras las denuncias sobre el uso desproporcionado de la fuerza por parte del Ejército y la Policía para reprimir manifestantes que se oponen al golpe de Estado.

Be the first to comment

Deja un comentario