
Con medidas contrarias a las prometidas, el gobierno de Rodrigo Paz dinamitó las promesas y esperanzas de los sectores populares que electoralmente lo apoyaron.
Sorprendió con medidas que protegían el patrimonio de las grandes fortunas, emitió Decretos Supremos ilegales y sin consenso que ponían en peligro las riquezas naturales, las empresas estatales y la propiedad de la tierra, aparecieron denuncias escandalosas de corrupción y lo peor, la adquisición de combustible con sobreprecios y en mal estado.
En medio de esas medidas, el discurso presidencial que marcaba distancia y ponía un límite a la participación popular al manifestar “El gobierno no va a gobernar con los sectores sociales, va a gobernar para los sectores sociales” recordando épocas de gobiernos gamonales y neoliberales de una república ya superada por la lucha popular.
La respuesta, es la insurrección de los sectores populares que, encabezadas por la COB y la CSUTCB, realizan grandes movilizaciones, la paralización de las principales rutas del país y un cerco impactante a la ciudad de la Paz y El Alto. La tensión aumenta y desde el 1 de mayo, la consigna principal es: Exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
DIFERENCIAS EN EL BLOQUE DOMINANTE
El gradualismo en la aplicación de las medidas neoliberales y la lentitud para imponer el estado de sitio, son las principales diferencias en el bloque dominante. Pese a ello, por afinidad de sus intereses de clase, el apoyo al gobierno en la asamblea, en las instancias judiciales y en las instituciones empresariales será permanente, estos respaldarán los cinco años de gobierno de Rodrigo Paz y se opondrán a cualquier cambio o sucesión presidencial.
¿ES ILEGAL EXIGIR EL CAMBIO PRESIDENCIAL?
Desde el ámbito constitucional, no existen disposiciones claras y efectivas que penalicen las promesas incumplidas, o las medidas antipopulares e ilegales que un presidente pudiera efectuar. Un Juicio de Responsabilidades o elecciones anticipadas durante el mandato no garantiza justicia, más aún si el órgano legislativo y otros, forman parte del entorno presidencial.
El discurso conservador intenta convencer que los sectores populares entiendan la democracia, cómo el acto de solo votar y elegir cada cinco años a un candidato presidencial, sin derecho a reclamar cuando surge autoridades como el actual presidente Rodrigo Paz.
Sin embargo, diversas doctrinas políticas liberales evolucionaron y contemplan la legimidad de los paros y protestas populares como formas validas de defensa, frente a incumplimientos de propuestas y abusos del poder gubernamental que ocasiona el rompimiento con los gobernados del Contrato Social perdiendo el gobernante su legitimidad como tal.
VISIÓN DE LA IZQUIERDA BOLIVIA
Las doctrinas mencionadas, al no exceder del marco de la democracia burguesía y no cambiar el contenido de clase del estado, no son más que mecanismos que tiene este sector para enfrentar una crisis, frenar el ascenso de las masas y mantener intactos sus privilegios de clase.
El cambio de Rodrigo Paz por otro, no significará cambios estructurales si no va acompañado con medidas que planifique la economía y fortalezca las empresas estatales.
Pese a ello, para los sectores populares no deja de ser importante esta victoria, pues permite mantener las conquistas consagradas en la CPE, fortalecer política e ideológicamente organizaciones como la COB, la CSUTCB y otras.
El verdadero cambio será cuando, las bases obreras y campesinas unidas y organizadas en un instrumento político tomen el poder político, administren el estado, cambien las estructuras económicas y sociales y apliquen un modelo que nos lleve a una sociedad socialista.
- Autor: Dante Castillo Gutiérrez


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