agosto 25, 2026

COTEL: el mundo al revés

¿Recuerda que la Compañía Telefónica de los paceños se llamaba TASA: Teléfonos Automáticos Sociedad Anónima? Y recuerda desde cuando esta sociedad anónima se convirtió en cooperativa? Pues desde la implantación del DS 21060 en 1985, que mandaba a las empresas telefónicas convertirse en cooperativas de servicios dentro de un nuevo sistema de funcionamiento en su estructura orgánica y en sus formas de cobro: las largas llamadas dejaron de existir para dar paso al cobro por minutos… en nombre de la modernidad.

Así terminó su vida como sociedad anónima una empresa que era patrimonio de los paceños y se convirtió desde 1989 en una cooperativa con todas las de la ley… bueno, más preciso sería decir en contra de toda la legalidad que la creara.

Su Directorio fue enterrado sin pena ni gloria, para dar paso a la formación, como en toda cooperativa, de sus Consejos de Administración y Vigilancia. El Presidente del Directorio dejó de existir y se institucionalizó un Gerente General.

Así se formó la Cooperativa más grande de Bolivia. Con la Séptima Ampliación llegó a tener más de 150.000 socios. Esa robustez que era también tecnológica, hacía de la COTEL una institución con un alto flujo de caja, constituyéndose en la caja chica de todos los partidos de turno por más de 25 años.

Estas nuevas realidades traían consigo debilidades como la imposibilidad de ser una institución democrática, pues sus asambleas jamás atrajeron a la mayoría de sus socios y por consiguiente sus Consejeros salían electos por menos del 1% de los cooperativistas. Y si quiere números más precisos, en algunas elecciones por menos del 0,5%. Dicho en buen romance, 300 votantes definían los destinos de 150.000 asociados.

En este contexto, las logias paceñas (usted creía que sólo existían logias en Santa Cruz?), la hicieron su presa. Estos pequeños pero potentes grupos de poder paceños, la tomaron, usaron, exprimieron su robustez, para dejarla convertida en una escuálida institución que a estas alturas ya se comió el 60% de su patrimonio, razón por la que la línea telefónica en papeles cuesta 1500 $us., aunque su precio de mercado fluctúa entre los 300 y 350 $us.

Como se llegó a esta situación? Se endeudó a extremos inconcebibles como resultado de la negligencia de sus autoridades que convirtieron a los Consejeros en autoridades operativas, con cupos de asesores a los contrataban por altas sumas de dinero para convertirlos en empleados de planta, sin ningún otro criterio que el dedazo y su abuso de poder. Así también cooptaban a los dirigentes sindicales.

El resultado de esta práctica llevada por años es la ingobernabilidad institucional debido a que se ha perdido la noción de autoridad y jerarquía, ya que de alguna manera todos los trabajadores están coludidos porque se deben favores mutuos, generándose un contradictorio espíritu corporativo, generado sobre diferencias odiosas en lo salarial y funcional: abogados trabajando de cajeros, comunicadores de telefonistas, psicólogos en ventas, auditores como tramitadores con bajísimos niveles de productividad pues tienen sueldos importantes para cumplir tareas menores… claro que manteniendo los niveles salariales de personas que sin haber estudiado nada, ganan lo mismo por favor de los padrinos con los que ingresaron a la cooperativa.

Hoy, existen trabajadores de la cooperativa, que habiendo ganado juicios laborales contra COTEL, fueron reincorporados y exigen alrededor de 70 millones de bolivianos por concepto de sueldos no pagados durante el tiempo de su “injusto” alejamiento de la empresa. Y claro, los patrocinan abogados que paralela y al mismo tiempo eran abogados de COTEL. Que le parece!

Por otra parte, la negligencia de sus técnicos y gerentes los llevó a incurrir en multas por incumplimiento de metas y parámetros técnicos que alcanzan a los 100 millones de bolivianos, a las que se suman las deudas a impuestos nacionales por alrededor 140 millones de bolivianos, por concepto de multas e intereses de impuestos impagos de años anteriores.

Se compraron empresas con descarados negociados (de 220.000 $us. a 6.500.000 $us. y de 1.500.000 $us. a 7.000.000 $us.) para los que usaron créditos bancarios para lo que aparentemente, hipotecaron los inmuebles de COTEL.

Paradójicamente no existe un solo detenido por este delincuencial manejo… y se habla de la existencia de un mandamiento de apremio contra la Interventora, Dra. Nila Heredia, para mediante su detención, obligarla a pagar sueldo devengados de los reincorporados…

Quiere conocer el mundo al revés? Dese una vueltita por COTEL.


*    Fernando Rodríguez Ureña es zoociologo, con maestría en quimeras. Hizo su doctorado en la pluriversidad de Los Sauces en Lian Ma He Nan Lu. Alguna vez fingió como diplomático.

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