noviembre 26, 2021

A propósito de La Haya, Alianza del Pacífico y el ingreso al Mercosur. Procesos asimétricos con complementariedad económica

por: Fernando Arenas Silvetty

El crecimiento económico de nuestro Estado durante los últimos años, mismo que reportó 6,62 % hasta agosto del presente —gracias en gran parte al comercio internacional— muestra el dinamismo vigente de nuestras relaciones comerciales internacionales. A septiembre de 2013 las importaciones ($us. 6,59 mil millones), exportaciones ($us. 9,05 mil millones de $us.) y saldo comercial (2,46 mil millones de $us.) muestra un crecimiento en relación a la gestión anterior. Ello empero tiene la característica que el aprovechamiento de nuestras ventajas no siempre están dirigidas a los grandes aliados políticos o con afinidad ideológica como es el caso países con tinte antiimperialista, sino en general a los 85 países a los cuales se abre nuestra oferta exportable.

A partir de este fenómeno que los elementos básicos se denotan que la complementariedad económica no van necesariamente de la mano con las relaciones comerciales establecidas por las ventajas comparativas en referencia a su especialización de productos si no también se expresan en las ventajas complementarias expresadas en los acuerdos interregionales para la inserción al mercado mundial. De esta manera entendemos que la aplicabilidad de los acuerdos comerciales en pro de una integración económica no siempre es un reflejo de comportamiento de nuestras relaciones internacionales, cuyo deterioro se explicaría en general, por la lenta adaptación de su base económica a la dinámica del mercado mundial, con un comercio cambiante y en ascenso en lo referente al consumo de sus commodities. Esta afirmación parte por entender que el comercio internacional también es influido por los tipos de cambio, fruto de los espacios de valor nacional que son los que permiten al intercambio entre dos economías desiguales

Como referencia podemos observar el siguiente cuadro que expresa los destinos de nuestras exportaciones no tradicionales (es decir sin minerales ni hidrocarburos), las cuales muestran su concentración 80% en Sud América y EE.UU. A fin de cuentas entonces vemos como en el mundo el consumismo impulsa el desarrollo su mercado interno por medio de su comercio exterior con una producción capitalista (Ver cuadro 1 en PDF adjunto a este sitio).

En cuanto a las importaciones tenemos un comportamiento que en lo referente a los bienes de capital, materias primas y bienes intermedios —los cuales son vitales para nuestra generación de valores agregados— vemos una concentración de los mismos en aquellos países que tienen un heterogeneidad en referencia a sus posiciones ideológicas, dentro de la cuales no se toma en cuenta las asimetrías en sus diferentes niveles, al igual que la liberalización de las condiciones arancelarias para productos de la oferta exportable boliviana (Ver cuadros 2 y 3 en PDF adjunto a este sitio).

De todas maneras la discusión de fondo parte por entender cómo se entiende el proceso de fortalecer aún más el comercio exterior del Estado Plurinacional a partir de la implementación de las ventajas complementarias. Cuyos principios están basados en la solidaridad, cooperación genuina, el aprovechamiento racional de sus recursos naturales en función del bienestar de los pueblos y formación del capital humano, todo ello con miras al intercambio solidario. A través de ello se planteará un bloque de referencia para el comercio mundial. Esta complementariedad pasa primeramente por “romper“ la incondicionalidad a la ley de costos comparativos [1] la cual es dependiente de los mecanismos monetarios tradicionales y en segunda instancia la instauración del principio del valor real para la generación de una producción con características socio-comunitarias que se perfilen a la disminución de las asimetrías interregionales.

El primer paso esta dado al presidir el G-77 + China el 2014 donde se abrirán nuevos debates, sobre la real situación del comercio y las alternativas de plantear modelos comerciales alternativos al consumismo, siendo con ello referencia internacional de resistencia al imperialismo.


*    Economista

1    También conocido como la ley de la Asociación de Ricardo, que desemboca en las teorías de la especialización implementadas por Heckscher-Ohlin.

Be the first to comment

Deja un comentario