agosto 20, 2026

El Balance Político del año 2013:

El (verdadero) fin del empate catastrófico y de la lucha inter hegemónica entre bloques de poder, la normalización de las relaciones entre Estado y Región y la vinculación de la Agenda del Vivir Bien con la agenda privada de los empresarios.
Mientras revisaba mis archivos sobre los eventos, acontecimientos y hechos de coyuntura que estuvieron en la agenda política del año 2013, no podía dejar de pensar en dos ejes centrales que a mi criterio, fueron los que marcaron no sólo el año, sino que constituyen el umbral de un nuevo ciclo político, configurado por nuevos escenarios, actores y correlaciones de fuerzas. Los ejes a los que refiero son la Agenda del Bicentenario 2025 con los 13 Pilares del Vivir Bien y —por el otro lado— Septiembre en Santa Cruz.

Indudablemente escribo desde Santa Cruz, razón por la cual considero que lo que en algunos círculos hemos venido a denominar Septiembre en Santa Cruz —haciendo referencia a los días que estuvo el Presidente Morales con su gabinete, gobernando en la ciudad de los anillos— tiene una trascendencia política mayor a lo que los medios locales y nacionales reflejaron durante las efemérides departamentales.

Septiembre en Santa Cruz es un resultado, es una sumatoria, es un efecto acumulativo de una serie de clivajes políticos y económicos que provocaron tres efectos contundentes que nos permiten pensar en el cierre definitivo de un ciclo temporal: a) la separación de la elite política cruceña de la clase dominante cruceña, desarticulando el Bloque Cívico Regional que monopolizaba el campo político en Santa Cruz, b) la modernización obligada del “latifundismo aburguesado” cruceño por la reposición y presión del Estado, permitiendo el surgimiento de nuevos sujetos económicos plurales y populares, c) la articulación de la región cruceña como enclave o espacio de sobrevivencia, resistencia, reciclaje y adaptación a la hegemonía ascendente del MAS.

En otras palabras, Septiembre en Santa Cruz constituyó (según mi análisis) el verdadero fin del empate catastrófico y de la etapa de lucha inter hegemónica entre bloque históricos de poder con sus respectivos proyectos políticos [1], ya que acercó la posibilidad de la normalización o estabilización de las relaciones entre el Estado y la región y abiertamente vinculó la Agenda del Bicentenario con la agenda de los empresarios privados cruceños. Por estas razones considero que Septiembre en Santa Cruz fue el acontecimiento político que marcó el año 2013. A continuación, procedo a desglosar algunos elementos que puedan desarrollar mejor la idea, analizando el discurso del Presidente Morales durante el almuerzo con la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz, para interpretar los posibles sentidos, significaciones e impactos de Septiembre 2013 en Santa Cruz.

El pasado 20 de septiembre de 2013 la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (FEPSC), liderizados por Gabriel Dabdoub, invitó al Presidente Evo Morales y a sus ministros a un almuerzo en el Hotel Los Tajibos en la ciudad de Santa Cruz. Dicha invitación contrastaba con épocas anteriores cuando ni el Presidente ni sus ministros podían pisar suelo cruceño, ante el riesgo de ser recibidos con huevos, tomates, petardos, piedras y cosas peores. Eran tiempos en los cuales se podía llegar a ser diputado o concejal en Santa Cruz ya sea por tirar huevos a los masistas o bien recibir huevazos, golpes y peores. Era la época de la lista de los traidores a Santa Cruz, la Plaza 24 de Septiembre como “zona cero” de los autonomistas y el auge del Bloque Cívico Regional en donde no sólo se alentaba y promovía un habitus abiertamente racista, violento y discriminador, sino que se premiaban las palabras, conductas y valores de una cultura política conservadora y autoritaria. Ante este contexto pasado, el Presidente Morales recibió la invitación de los empresarios cruceños con sorpresa y beneplácito:

“Cuando el compañero Carlos Romero me informó, `el empresariado te invita a un almuerzo´, no lo podía creer. Pero después reaccioné y dije, de verdad estoy sintiendo la hospitalidad del cruceño. Muchas gracias por la invitación”. [2]

Ante los reclamos del Presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz por más seguridad jurídica y mayor seguridad ciudadana, la respuesta del Presidente Morales fue: “Todos somos una familia, una familia grande; hay empresarios, todos tenemos propiedad privada, pequeña, muy pequeña, mediana, grande, algunos son empresarios. Me alegra escuchar al Presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz cuando decía, `más seguridad jurídica´. Por supuesto, `más seguridad ciudadana´, entiendo perfectamente, ya no es un reclamo decir que hay que dar seguridad, todos queremos más. Como político, también necesito más militantes para el MAS”. [3]

En este fragmento del discurso del Presidente Morales, podemos ver la inclusión del empresariado cruceño en el proyecto político del Gobierno del MAS, superando momentos muy tensos y difíciles del pasado reciente; por lo tanto, dicha inclusión estaría sujeta a algunas condiciones, como la del Vicepresidente García Linera en 2009, instando a que los empresarios hagan negocios y no política. Añadiendo a lo anterior, el Presidente Morales inicia su discurso resaltando que los sectores económicos y productivos son parte de una “gran familia” en el contexto de la economía plural del Estado Plurinacional. Sin embargo a pesar de que el Estado Plurinacional promueve la alianza económica productiva con el empresariado (nacional y cruceño), el Presidente Morales solicitaba una relación política más estrecha que trascendiera la del interés y del pragmatismo político del sector.

En la misma línea, el Presidente Morales les dijo a los presentes que “Bolivia quiere un empresariado grande”, haciendo alusión al nuevo tejido institucional al que ingresó el país luego de la Asamblea Constituyente, ya que se reposicionó el Estado como ente dinamizador de la economía nacional al iniciarse el proceso de las (neo) nacionalizaciones en el año 2006, recuperando los recursos naturales y creando un nuevo escenario económico nacional (e internacional) en donde el Estado – más grande, fortalecido, con mayor capacidad de inversión pública y sostenibilidad en las inversiones – necesita actualmente una contraparte privada que pueda afrontar esta nueva fase histórica de grandes inversiones que realiza el Estado nacional.

“Esta mañana estuvimos en Río Grande, comentando con nuestros gerentes, estas grandes obras, las plantas separadoras, las termoeléctricas, no se adjudican nuestros empresarios. Siento que tenemos empresarios – lo digo de frente sin ningún miedo – para construir pequeñas y medianas infraestructuras, pero grandes empresarios, no tenemos. Quisiera saber, en la Agenda 2025, ¿qué se necesita para que tengamos empresarios grandes, una gran empresa? Con la disculpa de algunos invitados extranjeros a este almuerzo: cuando una empresa extranjera se adjudica la construcción de una obra, las utilidades se van afuera”. [4]

En esta parte del discurso el Presidente Morales devela (con la franqueza que le caracteriza) uno de los grandes mitos de la clase dominante cruceña: la existencia de un “modelo económico cruceño” y de una burguesía agroindustrial, cuando más al contrario, lo que ha existido como conducta económica productiva preponderante de parte de la clase dominante cruceña ha sido el uso patrimonial del Estado (en todos sus niveles, sea Gobierno central, departamental o municipal) y de sus recursos naturales, en alianza de clase con la burguesía extranjera transnacional. En otras palabras, la “burguesía cruceña” no trasciende a la pequeña y mediana empresa, ya que ha basado su reproducción económica en la apropiación de excedentes gracias a la cooptación de lo público y no a través del uso o inversión intensiva en capital, tecnología, como también (la apropiación de excedentes por) las relaciones neo coloniales de explotación.

Morales fundamenta la necesidad del “gran empresariado” bajo el argumento de que cuando un empresario boliviano se adjudica una obra de gran magnitud, no sólo se quedan en el país las utilidades y los impuestos, sino la infraestructura productiva, como también la tecnología, que promueve el desarrollo nacional, por lo que el empresariado debe re – direccionar sus prioridades hacia la competencia con sus pares internacionales y no sólo enfocarse en el enriquecimiento del sector privado. Por ello se pregunta el Presidente ¿cómo convertir al empresario boliviano en gran empresario y que facilidades otorgarles? Sostiene que éstos deben ser algunos de los debates centrales de la Agenda del Bicentenario 2025, por lo que vinculó la agenda de los empresarios a la agenda (de los 13 pilares del) Vivir Bien.

Resaltó que se seguiría “garantizando la inversión para el crecimiento económico, y luego de ese crecimiento, democratizar para bien de todos y todas”, iniciando la caracterización del gran empresariado que Bolivia necesita:

“Todos tenemos derecho a hacer plata, pero legalmente, trabajando, no como antes, usando al pueblo, usando al Estado, usando al Gobierno, para hacer plata. Ahí no comparto, en eso vamos a tener diferencias. Para quien invierte, mi respeto, mi admiración…..Siento que el verdadero empresario gana con este proceso, hay movimiento económico; pero cuando el empresario (es) político, el político que no es responsable con su pueblo crea conflictos”. [5]

El anterior segmento del discurso remarca los límites o fronteras entre el campo político y el campo económico, como también la cristalización de un nuevo sentido común en el imaginario colectivo respecto a que el empresario también debe ser responsable con el pueblo boliviano, invirtiendo y trabajando no sólo para hacer negocios y mantener o profundizar sus privilegios o diferencias económicas, sino en beneficio de la sociedad.

“Quiero decirles a los empresarios que de verdad hacen empresa, sigan. No solamente necesitamos empresarios como ustedes, sino empresarios grandes que se adueñen de estas grandes plantas, de industrias, de fábricas. Quiero que se preparen para ejecutar estas grandes obras del pueblo boliviano”. [6]


Sintetizamos lo que consideramos han sido los puntos centrales, mensajes explícitos e implícitos y algunos sentidos que rescatamos del discurso del Presidente Morales en el almuerzo con los empresarios cruceños el pasado 20 de Septiembre de 2013. Éstos marcan la contundencia de lo que llamamos Septiembre de 2013 como corolario de los efectos acumulativos de los clivajes políticos, económicos y territoriales en Santa Cruz, significando – como ya dijimos – por un lado, la finalización de la etapa de lucha inter hegemónica o la resolución definitiva del empate catastrófico y por el otro, el esfuerzo de normalización / estabilización de las relaciones entre el Estado y la Región. Un nuevo ciclo político comienza…. 
Síntesis de los puntos centrales, mensajes y sentidos del discurso del Presidente Evo Morales en el almuerzo con la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz el 20 de Septiembre de 2013:
 – Superación del empate catastrófico y de la etapa de polarización política.

Remarcó el cambio de contexto político y en las correlaciones de fuerza entre la etapa de los años 2004 al 2009 (clímax del Bloque Cívico Regional, como también del empate catastrófico) respecto a la nueva etapa que se inicia el 2010, posibilitando la estabilización y normalización de las relaciones entre Estado y región.

– La inclusión del empresariado cruceño en el proyecto del MAS, pero con condiciones.

La inclusión del empresariado cruceño en el proyecto de Gobierno del MAS, pero con ciertas condiciones y requisitos:

1ro.    La reiteración de que el empresario haga negocios pero no política.

2do.    La vinculación de la agenda de los empresarios privados con la agenda del Bicentenario 2025 y los 13 Pilares del Vivir Bien.

– La vinculación de la agenda de los empresarios privados con la agenda del Bicentenario 2025.

El entrelazamiento entre el Estado y la empresa privada en el contexto de la economía plural y la planificación de políticas públicas en el marco de la agenda del Bicentenario 2025 y los 13 Pilares del Vivir Bien para alcanzar los objetivos de erradicación de la pobreza y democratización de la riqueza.

– El requerimiento de aceptación de los empresarios de las nuevas correlaciones de fuerzas y equilibrios de poder como condición para establecer relaciones con el Gobierno del MAS.

La implícita sugerencia de que los empresarios cruceños acepten las nuevas correlaciones de fuerzas y nuevos equilibrios de poder, que involucran un nuevo sentido común que madura y se establece como condición sine qua non para las relaciones entre el empresariado y el Gobierno del MAS:

I)    La deposición de la vocación de patrimonialización del Estado (en todos sus niveles) y los recursos naturales del mismo.

ii)    El abandono de la cultura política del racismo y la discriminación contra lo indígena originario campesino popular.

iii)    La aceptación del nuevo bloque social en el poder.

– La necesidad del “gran empresario”.

La convocatoria del Presidente Morales al sector privado, devela las limitaciones y debilidades del actual empresariado de alcance pequeño y mediano debido a la práctica del sector de patrimonialización del Estado, Gobierno y recursos naturales que impidieron la consolidación de una burguesía moderna de gran capacidad de inversión y competencia con sus pares internacionales.

– El reconocimiento del Estado nacional y su rol en la economía boliviana.

La consolidación del espacio y peso específico del Estado nacional, su rol en la economía nacional y su capacidad económica financiera de inversión pública sostenible.

No volver a pugnar ni disputar la hegemonía del Estado, sino más bien lograr relaciones y alianzas favorables con el mismo, en beneficio de los bolivianos.

– El perfil del gran empresario.

El gran empresario debe ser responsable con el pueblo boliviano, invirtiendo y trabajando no sólo para hacer negocios y mantener o profundizar sus privilegios y/o diferencias económicas, sino en beneficio del pueblo boliviano.

Implica la modernización obligada del empresariado, producto de la separación de facto (luego de la derrota política del Bloque Cívico Regional) del campo político del campo económico.

– El establecimiento de relaciones de confianza entre el empresariado y el Gobierno.

Todo lo anterior es posible únicamente a partir del re – establecimiento de las relaciones de confianza, respeto y reconocimiento del otro en términos de igualdad, para el trabajo conjunto para la implementación, realización y desarrollo del paquete de inversiones que trajo el Gobierno central a Santa Cruz en su efeméride departamental del año 2013. 
*    Politóloga cruceña

1    Del 2004 al 2009 se articuló una lógica de relacionamiento político y administración de disputas a través de la lucha inter hegemónica entre bloques históricos de poder: el bloque indiano originario campesino obrero popular vecinal vinculado con el dispositivo político y electoral del MAS enfrentados con el Bloque Cívico Regional y su proyecto de autonomía departamental. En dicha etapa los bloques monopolizaban las representaciones del campo político, actuando de manera exclusiva y excluyente frente a otras representaciones y mediaciones políticas, por lo que en determinado momento se configuró lo que el Vicepresidente Álvaro García Linera llamó el “empate catastrófico”, que inició su desenlace con la toma de instituciones en septiembre de 2008 y el caso terrorismo de Rózsa Flores en abril de 2009, entre otros eventos de naturaleza política y económica.

2    PRESIDENTE EVO MORALES. 20 DE SEPTIEMBRE DE 2013. ALMUERZO CON LA FEDERACIÓN DE EMPRESARIOS PRIVADOS DE SANTA CRUZ. Hotel Los Tajibos, Santa Cruz. Ministerio de Comunicación. Estado Plurinacional de Bolivia. www.comunicación.gob.bo

3    Mismo texto.

4    Texto citado.

5    Idem.

6    Idem.

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