agosto 18, 2026

Agitadores de la reacción

Con las más amplias libertades que les permite el actual sistema democrático, un grupo de ciudadanos ha hecho conocer su posicionamiento político; en buena hora pues muchos de ellos ofician de catedráticos “independientes” y otros tantos de “objetivos analistas”.

Ni lo uno ni lo otro, ha quedado claro que son militantes de la más rancia casta señorial colonial, esos que piensan por lo demás y que se sienten los dueños del saber. Habrá que decirles que hay malas noticias para estos señores que, hasta hace poco, realizaban “consultorías” para los gobiernos que hoy condenan.

En su manifiesto, nos hablan de la “instrumentalización política de los llamados “movimientos sociales”, uno de los firmantes sí conoce bastante de esto, pues fue el primer gran manipulador de la COB como “órgano de poder”.

Nos hablan de la ausencia del Estado, claro del Estado colonial para el que realizaban trabajos solventados por la cooperación, esa que hoy se dedica a dividir al movimiento indígena-campesino. Hacen coro a las acusaciones de un Narco Estado proclamado por el imperio del norte, con lo cual demuestran sus afinidades.

Piden que Evo Morales sea “sólo hombre de gobierno”, es decir, mero administrador, como lo fueron todos los gobiernos anteriores administradores de las transnacionales y el imperio, a eso se llama gobiernos títere y por supuesto, jamás dejaríamos que así sea.

Nos hablan también de un “creciente descontento social”, dejando de lado las encuestas a las que ellos son muy afectos, así pues lo que pretende ser un documento serio termina en un documento muy infantil, que ¡Eureka! descubre un nuevo concepto de democracia.

Seguramente alguno esperará un doctorado “honoris causa” por tan tremendo descubrimiento, lamentamos desilusionarlo, pues la palabrita es en realidad polisémica y ya no hay nada nuevo bajo el sol, salvo el redescubrimiento de prácticas democráticas precoloniales mantenidas con celo en los ayllus y tantas de estas tierras, salvo ésta realidad lo demás es: autoengaño.

La seriedad de quienes suscriben el documento se va escurriendo, según se avanza en su lectura, baste citar que para ellos: “La democracia nunca es un nuevo sistema de dominación de unos sobre otros” y, queridos politólogos artífices de la democracia pactada ¿acaso ustedes no fueron sus inventores? ¿Acaso ustedes no crearon la “clase política” y “los partidos sistémicos”? ¿A dónde democracia más despótica que en el periodo neoliberal? pero además se olvidaron de las dictaduras!

Cuando sostienen que “la historia nacional no tiene antecedentes de tanta concentración de poder”, se pasan por el arco de triunfo a los Banzer, a los Natusch, a los García Meza, a los que nos decían que debíamos caminar con el testamento bajo el brazo, ¿será que no les interesa esa concentración de poder?

Si acaso esperan otro ejemplo democrático de acumulación de poder, acuérdense del descabezamiento de la Corte Suprema de Justicia, todo para imponer las privatizaciones ¿o no? Causa gracia que los llamados “analistas” no analicen, sino sólo preparen una ensalada para desprevenidos, esperando ser reconocidos como los “non plus ultra” del pensamiento político, lástima cuates, no dan la talla, ya no son tiempos del llamado pensamiento ILDIS, ahora se analiza a partir de la experiencia de vida, verdadero asidero del saber, y no de la especulación teórica.

Eso sí, ahora que arrancó el 2014, les deseamos un año lleno de “acción” y no de “reacción”, esperamos verlos en las calles poniendo en práctica “su” democracia y en las aulas universitarias ya no se autodenominen “imparciales”, “objetivos”, “científicos”, asuman pues su militancia y obren en consecuencia.


*    Camilo Katari, es escritor e historiador potosino.

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