noviembre 27, 2020

El regreso de Branko Marinkovic

por: Anselmo Esprella

Si el río suena es porque piedras trae. Surgen rumores de que el ex presidente del Comité Cívico de Santa Cruz y de posiciones de ultraderecha, Branko Marinkovic, está por regresar con un solo objetivo: desprestigiar la moral del gobierno boliviano.
En una operación cinematográfica, la CIA, saca del país a Jacob Ostreicher. Un informe del Departamento de Estado norteamericano, declara que en Bolivia se campea la corrupción [1]

A tono con el documento estadounidense, la Iglesia Católica Boliviana, también denuncia corrupción en el gobierno [2]. Casi simultáneamente Marcelo Sosa, ex fiscal de “el caso separatistas” escapa al Brasil y la oposición declara que “todo fue un invento del gobierno”. En un bochornoso operativo mediático, René Sanabria, reconocido narcotraficante que había sido general de la policía, junto a Boris Villegas y su clan acusados de extorsión, súbitamente se convierten en los personajes más creíbles de la tele.

Un comerciante de calaminas, padre de la patria, al no obtener preferencias arancelarias, adquiere renombre público, denunciando corrupción en el gobierno. [3]

Contrariando el artículo 351 de la CPE, los cooperativistas mineros exigen la potestad de suscribir contratos de asociación con empresas privadas. La policía amenaza con iniciar un motín si el Presidente no les aumenta el salario y Rafael Quispe, ex líder de CONAMAQ, dando inicio a una versión local de la muerte de las ideologías, brinca por encima de cientos de años de agravios de terratenientes y empresarios a los pueblos indígenas, y se une a un poderoso dirigente capitalista.

Y como todo en la vida tiene su contexto, este es el mismo escenario de los brutales años 2008 y 2009, es el escenario que aguarda Branko Marinkovic, para regresar al país.

Primer escenario. Las denuncias de “corrupción” e “inseguridad”, hábilmente utilizados por la oposición como argumentos de campaña electoral, pero también en una porfiada intención de instalar un golpe suave [4] en proceso.

La “corrupción” e “inseguridad”, amplificadas e infladas mil veces por los medios de comunicación, son la punta de lanza de este proceso de desestabilización.

Se busca crear una atmosfera de ingobernabilidad, deslegitimar al gobierno y lograr el aislamiento internacional de Bolivia. En definitiva, se busca el derrocamiento del gobierno del presidente Evo Morales: para que Branko Marinkovic y los suyos, repitan el sino de la tragedia nacional, el desmembramiento del territorio, ya no por sus voraces vecinos sino por poderosas familias “nacionales” que con tal de no perder sus privilegios intentaron e intentaran aun, dividir el país.

El golpe suave, precisa un espacio fértil, requiere que los líderes de la oposición a través de declaraciones ostentosas, intenten crear un clima de ingobernabilidad para que los medios privados de comunicación, tengan elementos para desacreditar la gestión de Evo Morales y acusarlo de ser el causante de los problemas económicos y políticos generados por ellos mismos.

Pero para que el escenario separatista regrese, precisan como el agua, del olvido, de la desmemoria del pueblo.

Marcelo Sosa, ex fiscal de “el caso separatistas” escapa al Brasil y la oposición en una inaudita interpretación jurídica pide la anulación del juicio, como si la transgresión de un fiscal, supusiese la nulidad general del caso.

Entonces, junto a la descontextualización, la frivolidad de sus certámenes de belleza e inmediatez periodística, pretenden hacernos creer que el grupo separatista comandado por Rózsa Flores, fue un sueño o una pesadilla producto de la alucinación del gobierno.

“Lo que usted vivió, lo que usted vio esos días nunca sucedió, entiende. Repita. Lo que yo vi, no lo vi…”

Nos quieren vaciar la memoria.

En todas las fotografías en las que aparecen Rózsa Flores y su tropa de mercenarios, se los ve armados hasta los dientes, pero los medios pretenden hacernos creer que era productor de cine y un amante de la poesía.

Pero la memoria es el sustento creativo de una sociedad. “Yo soy eso que recuerda. Eso que tiene memoria soy yo”

No podemos olvidar los días en que grupos fascistas patrullaban las ciudades escupiendo y agrediendo a personas de extracción indígena, ¿quién podría olvidar algo así?

Eso era el infierno. Eso lo quieren borrar de nuestra memoria.

Pretender que todo fue un invento, es una afrenta salvaje a la memoria, tan salvaje y despiadada como el hecho mismo de los agravios a personas de extracción indígena. La muerte sí existió. Sino preguntémosles a los fusilados del Porvenir.

El encargado de negocios de EE.UU., Larry Memmott, es destituido [5] por oponerse al operativo en que la CIA saca del país a Jacob Ostreicher, el empresario que entregó 25 millones de dólares a una socia colombiana que según sus propias palabras considera “una desquiciada”

Rafael Quispe, ex dirigente del Consejo Nacional de Mallkus del Qullasuyu (Conamaq), quien durante la marcha por el TIPNIS, recibió varias llamadas telefónicas de Eliseo Abelo, asesor en asuntos indígenas de la Embajada de EE.UU., salta por encima de cientos de años de agravios de terratenientes y empresarios a los pueblos indígenas y pacta con un poderoso empresario capitalista.

Y ya se sabe, cuándo la CIA o la embajada están de por medio, no existen las casualidades.

René Sanabria, ex General de la policía detenido en EE.UU., con 144 kilos de cocaína, declara que existe “complicidad del gobierno de Bolivia con el tráfico de drogas” [6]

En una meteórica carrera periodística, realizada en la cárcel de Palmasola, Boris Villegas, el ex funcionario que durante varios años extorsionaba a quien cayese en sus manos, súbitamente se ha convertido en un recurrente y creíble comentarista político, recientemente declaró que “al parecer, no interesa a las autoridades citar a altos personeros del Gobierno porque quieren cerrar el caso de la fuga de Marcelo Soza del país”

El ex diputado, Ever Moya, expresa que se aleja del MAS, y que su actitud obedece a la ineficacia de la lucha contra la corrupción, el contrabando ya que no le dejan fiscalizar Aduanas. Marlene Ardaya, directora de la Aduana Nacional de Bolivia (ANB), responde que en realidad el diputado Ever Moya y su familia, se dedican a la importación de calaminas y que en repetidas oportunidades adulteraron el monto de su mercadería e intentaron un fraude fiscal contra el Estado.

El último documento de la iglesia católica declara estar “perpleja” por los casos de corrupción y extorsión revelados recientemente. ¿Recientemente revelados? ¿Revelados por quién? Por Rafael Quispe, René Sanabria, Boris Villegas, por Jacob Ostreicher. ¿Por Carmen Eva Gonzales o Norma Pierola, militantes de partidos de ultra derecha? ¿Recientemente revelados por quién?

Estas declaraciones, tienen que ver con la construcción de matrices de opinión para desacreditar y quitarle legitimidad al gobierno, tienen que ver con los medios conviertan a delincuentes confesos en víctimas, tiene que ver con el paroxismo del olvido que pretenden y no obtendrán, tienen que ver con la creación de un escenario favorable para repetir la barbarie de los años 2008 y 2009 y propiciar el regreso de Branko Marinkovic.

Tiene que ver con el olvido pero también tiene que ver con la memoria: “todo está guardado en la memoria, sueño de la vida y de la historia. La memoria despierta para herir a los pueblos dormidos que no la dejan vivir libre como el viento” canción de León Gieco.


1    www.eldia.com.bo 28/02/2014

2    Erbol 27/3/2014

3    www. eldia.com.bo 01/04/2014

4    Llamado una revolución de colores o golpe suave o “golpe blando, es una creación de los sociólogos de la CIA, ideada a finales del siglo pasado.

5    www.laepoca.com.bo 31/03/2014

6    www.eldia.com.bo 22/5/2012

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