diciembre 4, 2020

El Atraso es una Condición del Desarrollo ¿Intentos fallidos del desarrollo en Bolivia?

por: Ruth Pontejo Claros

Los países latinoamericanos han encontrado un referente de desarrollo inalcanzable que continua considerando el progreso y crecimiento económico como un fin. Así, los gobiernos intentan emular modelos de países desarrollados como condición lineal, de paso de un estadio de subdesarrollo a un estadio de desarrollo, tomando medidas liberales que buscan consolidar sistemas capitalistas más abiertos y descarnados.Sin embargo, hay que entender que el atraso es una condición del desarrollo [1], es un desarrollo que configura categorías teóricas distintas en Latinoamérica, ya que, los modelos de desarrollo aplicados como el programa de ajuste estructural PAE y la industrialización por sustitución de importaciones ISI: han generado estancamiento, marginalidad, privatización de sectores estratégicos. Resultados que parecen contrarios a la “promesa de desarrollo”, pero comprender el desarrollo y subdesarrollo como parte de un mismo proceso da sentido a los resultados obtenidos. Es decir, los resultados no son ajenos a la realidad del análisis íntegro del proceso.

Lo anterior lleva a cuestionarse, si ¿Es posible que Bolivia siga la misma ruta de desarrollo que los países desarrollados?, por tanto, se busca una reflexión crítica respecto a la emulación de los modelos de desarrollo, donde los referentes de desarrollo para Bolivia son ajenos a las particularidades de la sociedad, puesto que, direccionan hacia una sociedad con alto desarrollo científico, tecnológico, de consumo, producción casi imposible de emular (formas de inserción al desarrollo capitalista). Además el fenómeno desarrollo-subdesarrollo comprende una dualidad inseparable. El desarrollo y el subdesarrollo entendidos en un mismo proceso implican que una parte no puede existir sin la otra. Se dice que es una nueva visión del desarrollo, donde el subdesarrollo no es un estado de atraso, sino parte del patrón de funcionamiento del sistema económico.

Bolivia al igual que Latinoamérica ha buscado procesos de crecimiento, industrialización y cambios estructurales, en suma ha buscado desarrollo, a partir de ello ha recurrido a diferentes formas de inserción al sistema económico capitalista, las que se han plasmado de dos maneras: el desarrollo hacia afuera y el desarrollo hacia adentro, con resultados poco favorables. En síntesis, hablamos de la inserción a las economías capitalistas bajo formas más o menos favorables para el interior del país. Posibilitando la creencia que la economía tiene un rol transformador trascendental, sin embargo, bajo la lógica de la dualidad inseparable (desarrollo-subdesarrollo) como parte de un mismo proceso solo nos remitimos al rol que nos permite el sistema. La lógica extractivista persistente se ha inscrito en nuestro rol, donde funcionamos como abastecedores del sistema. Sin embargo, el sistema también adecua sus escenarios, así, el sistema económico permite la existencia de las economías de enclave para crear la “ilusión de la inserción” y direccionar las políticas de desarrollo hacia la apertura económica, que nos otorga el rol de mercados potenciales de los países desarrollados.

Por tanto, podemos cuestionar la idea del fracaso del desarrollo y preguntar, ¿Si en realidad fracasa el modelo de desarrollo en Bolivia o si simplemente responde a lo que el modelo exige?, En este sentido, Bolivia no fracasa en los modelos de desarrollo, solo cumple un rol en el sistema, el cual va flexibilizándose, porque si bien ha predominado el patrón primario exportador, se han establecido enclaves de desarrollo económico en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, los que vienen siendo los polos de desarrollo al interior del país. Las economías de enclave entendidas como “la expansión de las economías centrales, asumen un dinamismo de las economías centrales y el sentido que el capitalismo sume en ellas con independencia de la iniciativa de los grupos locales” (Matos Mar, 1968). Esta definición recae sobre todo en el departamento de Santa Cruz que ha generado un crecimiento económico importante en el PIB del país.

En conclusión, Bolivia no puede tener los patrones de desarrollo de los países desarrollados por el rol que cumple en el sistema, además, en la realidad no es posible seguirlos porque como rescata Naredode Gandhi cuando le preguntan si perseguiría el modelo de Inglaterra, él responde que se necesitarían cuatro planetas para que la India lograra ese modelo. Es un modelo descarnado y sin precedentes con el ambiente y los recursos. Por ello, debemos pensar o repensar el desarrollo, como muchos autores ya lo han mencionado, buscar alternativas que nos generen vida en el futuro, sin caer en las ambigüedades del “desarrollo sostenible”, el cual, justifica la persistencia del modelo(Naredo, 2010).Esta discusión se enriquece con el reconocimiento de nuevos modos de vida, de los pueblos indígenas (plurinacionalidad) y la transformación económica, social, legal y política que abre el paradigma del “vivir bien”, la idea en el fondo es generar un modelo de alternativa real y tomando en cuenta las particularidades de Bolivia.

Bibliografía

•    Fajnzylber, Fernando. (1992). Industrialización en América Latina. De la caja negra al casillero vacío. Nueva Sociedad N° 118 Marzo-Abril

•    Matos Mar, José (Comp.). (1968). Dependencia y desarrollo en América latina. En: La Dominación de América Latina.Amorrortu. Buenos Aires

•    Naredo, José. (2010). Hacia una reconciliación virtual entre Economía y Ecología: El Nuevo Desarrollismo Ecológico. En: Raíces económicas del deterioro ecológico y social.Siglo XXI Ediciones. España.

•    Velmeyer, Henry (Coord.). (2011).“Herramientas para el cambio: Manual para los estudios críticos del desarrollo”.CIDES-UMSA. Plural editores.


*    Integrante de la Sociedad Científica de Estudiantes de Economía de la Universidad Mayor de San Simón de Cochabamba.

1    Categoría establecida por (Velmeyer, 2011)

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