noviembre 27, 2020

Ese fenómeno llamado PODEMOS

por: Marcelo Arequipa Azurduy

Hay que aclarar para el caso boliviano que aquí no se pretende hablar de la organización política PODEMOS liderada por Tuto Quiroga, no señores, más bien se intentará describir al fenómeno político español que lleva por nombre similar.

Se dice que uno de los tres principales actores en el PODEMOS español que es Íñigo Errejón dijo a sus otros compañeros (Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero especialmente) en un acto multitudinario en el Ayuntamiento de Parla en Madrid: “venga muchachos a jodernos las biografías”; pues bien, eso fue precisamente lo que pasó y está ocurriendo últimamente con estos tres señores mencionados toda vez que el rango de acción de PODEMOS es tan significativo cada día, que se les está investigando con lupa todo el árbol genealógico por parte de los medios de comunicación y de sus adversarios políticos.

No es para poco, porque toda la clase política que domina en España no supo explicarse cómo un grupo de profesores universitarios han podido hacerles frente al punto de disputarles, según las encuestas de intención de voto, los primeros puestos para obtener el poder en ese país. Si uno tuviera que pensar en el génesis de PODEMOS probablemente lo más apropiado sea remitirse a la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid dado que es ahí el lugar en el que terminaron encontrándose estos tres personajes. 

Juan Carlos Monedero, el más veterano de los otros dos, terminó por influir en ellos porque formaba parte de un grupo de docentes estudiosos de este lado del mundo llamados como “los latinoamericanistas”. Incluso, si uno quiere hilar más fino, hay docentes bolivianistas, peruanistas, chilenistas, etc. etc.; total que Monedero cautivó a sus otros compañeros con la idea de analizar a las “nuevas izquierdas emergentes” en este lado del mundo, véase por ejemplo la tesis doctoral de Iñigo Errejón sobre Bolivia.

Mientras estos señores se debatían y trabajaban asesorando políticamente a países como Venezuela y Bolivia (se dice que Monedero llegó incluso a tener despacho muy cerca de Hugo Chávez, en nuestro caso el trabajo que desarrollaron en la Asamblea Constituyente fue importante para el actual gobierno), en España se estaba viviendo una terrible crisis económica con la explotación de la famosa burbuja inmobiliaria. Como en toda crisis, las voces discordantes con el régimen de turno o la clase política gobernante suele ser de lo más fuerte; mientras tanto, Pablo Iglesias comenzó a aparecer en programas televisivos de tertulia política, allí donde lo invitaran estaba él, por ejemplo, en Madrid existe un canal llamado Intereconomía, considerado como un medio conservador y que invitaba a Iglesias casi como tertuliano de planta para que se enfrentara a lo “mejor” de analistas que tenía ese canal televisivo, de tal forma que estos programas terminaban teniendo niveles más altos de rating televisivo que de costumbre porque había eso que Vargas Llosa critica duramente como la sociedad del espectáculo, o sea la banalidad hecha carne.

Entre tanto, en España emerge un movimiento ciudadano de protesta llamado 15–M (bautizado así por la fecha en la que se creó: “15 de marzo”), movimiento que llegó a irradiarse a varias ciudades de España e incluso ser influencia para otros países. El principal lema de este movimiento era: “no nos representan”, en clara alusión a los partidos políticos españoles vigentes; otra de las características que tenía el movimiento era el de declararse horizontal en todos los aspectos así, por ejemplo, decían no tener líderes ni estructura que se le parezca a ninguna otra organización antes vista. Por lo mismo, el célebre Z. Bauman los analizaría como parte de la sociedad líquida, profetizando el poco tiempo que les quedaba si no tenían estructura ni liderazgo.

Este fue el detonante máximo para que el triunvirato de PODEMOS salga a la palestra interpelando todo lo que el 15–M reclamaba, más el añadido de sus cosechas de analistas políticos sobre lo que llegaron a denominar como la casta política, para diferenciarse claramente de las organizaciones políticas que gobernaron en las últimas décadas en España.

De esta forma, el núcleo duro (si se lo puede llamar de alguna forma) está constituido por Monedero como el padre influyente, Pablo Iglesias como la máxima figura del partido e Iñigo Errejón como el generador de la base ideológica de PODEMOS. Así las cosas, se avizora en España un panorama bastante lúgubre para el bipartidismo (PP y PSOE) que se amenaza desplazado, como acaba de pasar en Grecia con el asenso de Alexis Tsipras.


* Marcelo Arequipa Azurduy es un politólogo boliviano, docente de la UMSA y la Universidad Católica “San Pablo”, e investigador del Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de la Vicepresidencia.

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