agosto 21, 2026

Cuidado con ponerte la soga al cuello

por: Adriana Guzmán

Así decía mi mamá con gran sabiduría cuando por confiada, soberbia o autosuficiente me metía en líos de los que difícilmente podía salir. Es útil la advertencia para seguir hablando de la tan poco mentada cumbre de justicia nacional a realizarse el 3 y 4 de junio en Sucre.

La injusticia en la que se maneja el sistema judicial liberal, colonial, patriarcal y capitalista, de verdad hace llorar a la gente, no debe haber nadie que no esté cerca de un juicio o proceso en su familia marcado por la corrupción y la impotencia, esa que nos deja un sistema hecho para reproducir privilegios y opresiones. La “justicia” es para los que tienen plata, no hay más. El sistema judicial, la concepción colonial de la justicia y de quiénes deben hacer justicia es funcional al sistema y por eso no sirve, o por lo menos no sirve para el proceso de cambio. Entonces, es un tema sentido, sensible, un problema urgente que hay que resolver y ahí está la responsabilidad política del gobierno y las organizaciones, nos estamos jugando otra vez la historia, no podemos poner remiendos o parches a algo que no sirve, a algo que atenta contra el proyecto político ideológico revolucionario del Vivir Bien, no podemos darle aire, hay que ahogarla de una vez. Si eso no se logra o por lo menos no se inicia el camino en la cumbre nacional, vamos a sufrir las consecuencias, el proceso de cambio es del pueblo y el pueblo quiere otra justicia, sin contar que vamos a darle de qué hablar a la derecha mediocre, ignorante, mentirosa e incapaz de hacer sus propios argumentos.

Hay voces dentro del gobierno, como la de Héctor Arce, que quieren acabar con el voto popular para la elección de magistrados porque dice que no nos ha ido bien, o sea, porque se ha elegido mal. ¡Mal estaban los candidatos, mal hemos elegido, pero eso no significa que esté mal elegir pues! Y no pueden echarnos la culpa a las organizaciones cuando el problema es del sistema judicial, su estructura y procedimientos. Querer eliminar el voto popular es un atrevimiento en un proceso de cambio que el 21 de febrero ha exigido profundización. Para eliminar la elección por voto popular se necesita ir a referéndum y nadie va ir a votar para decir que ya no quieren votar, eso es ridículo. ¡Cuidado con ponernos la soga al cuello!

Mientras tanto podemos pensar en mejorar la selección de candidatos desde las organizaciones y, partiendo de los principios de la justicia indígena, seleccionaremos a los que no sean ladrones, no sean mentirosos, no sean flojos y no sean serviles, nada de meritocracia o la justicia va seguir en manos de abogados, doctorados, masterados, abogados bien viajados que no son gente del pueblo. La justicia tiene que volver a las manos del pueblo. Los abogados, jueces y fiscales han estado casi 200 años a prueba y se han aplazado, así que fuera. ¡Queremos la justicia de la comunidad no la justicia de la IMPUNIDAD!

Hay que refundar la justicia y para el feminismo comunitario eso hay que hacerlo en una Asamblea o Comisión que sesione seriamente por varios meses, después hay que abrir la Constitución sí, pero eso lo veremos con tiempo y responsabilidad, desde las organizaciones sociales, midiendo nuestras fuerzas, y las fuerzas en la región. No podemos con ese pretexto hablar otra vez de referéndum, no podemos hablar de segundo tiempo, no es partido de fútbol. El compañero Evo tiene para largo como presidente pero hay que inventar otras formas que no sean parte de la democracia burguesa que siempre nos juega en contra.


* Feminista comunitaria y conductora del programa de TV por Abya Yala, Despatriarcalización Ya.

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