¿Cuál es el mejor camino a tomar en estas circunstancias de crisis? ¿Qué tipo de medidas económicas permitirían trascender esta temporada cíclica de crisis?
Mientras que el precio del petróleo y de los minerales van de subida, situación que afecta a las economías nacionales de modo distinto, las decisiones económicas que se van tomando en las distintas regiones del planeta tienen que ver con los márgenes de soberanía que ejercen los distintos países. Hay regiones en las que predominan las recomendaciones de organismos internacionales, como el FMI, que, a manera de “recomendación”, imponen políticas que frenan la recuperación de economías en actual recesión. Este prolongado estado de crisis y recesión lo están sufriendo los países de la zona euro, los mismos que se encuentran entrampados en la ejecución de medidas de prolongada y negativa austeridad. Países como Grecia, Portugal, España, periferia de la eurozona, no pueden ejercer decisiones soberanas para recuperarse de la crisis económica, política y social en la cayeron desde la crisis del 2007-2008, a punto de cumplir una década perdida.
Los países de la región de LAC (Latinoamérica y el Caribe) también fueron afectados por la crisis económica mundial, en diferentes grados y dependiendo lo que han estado definiendo o decidiendo sus políticas económicas y las transformaciones estructurales y coyunturales que hayan ejecutado. No todos los países de la región ejercieron soberanía económica y política. Aquellos que se atrincheraron en el modelo anterior se dejan arrastrar, fácilmente, por la crisis y el comportamiento cíclico de la economía.
Cuestión de caminos
¿Cuál es el mejor camino a tomar en estas circunstancias de crisis? ¿Qué tipo de medidas económicas permitirían trascender esta temporada cíclica de crisis? ¿Tendríamos que someternos a las recomendaciones que hacen las IFIs (instituciones financieras internacionales)? ¿Es conveniente ser pro-cíclico o anti-cíclico en nuestras orientaciones y decisiones? Estas son las interrogantes problematizadas que se hacen los decisores de política económica en los distintos países del planeta. Las respuestas a estas interrogantes dependerán mucho de la posición y la formación teórica e ideológica de estos decisiones.
Está claro que en el caso de Bolivia, los que deciden sobre el rumbo de la economía y las organizaciones sociales que los respaldan, tienen por respuesta: “tomar una posición ANTI-CÍCLICA”; ejercer SOBERANÍA económica y política, proyectar al país al largo plazo y no dejarse amedrentar con las críticas absurdas que vomitan los analistas de mal agüero.
Las buenas noticias no son comentadas por los autodenominados Qhechas (ave de mal agüero), analistas u opinadores que insisten en que nos debe ir mal y que la crisis debe, sí o sí, afectarnos drásticamente y sin contemplaciones. Comentarios irónicos como referirse a las reservas internacionales y sus erradas opiniones al respecto, las mismas que no merecen ninguna respuesta, porque no objetivizan debate alguno.
Fortaleza boliviana
Hasta el quinto mes del presente periodo, los indicadores muestran que, no obstante de una economía mundial estancada, la boliviana está mostrando solidez externa y fortaleza interna para enfrentar los choques de adversidad que podrían venir del contexto internacional.
Dicha fortaleza se manifiesta en el indicador que muestra los activos externos netos y consolidados de nuestra economía. Estos activos muestran, a mayo del 2016, un valor por 15.824millones de dólares. Según información del BCB: la mayor parte de estos activos corresponde a las Reservas Internacionales ($us 11.725 millones); se menciona también al Encaje Legal en Títulos por depósitos en Moneda Extranjera ($us 1.858 millones), los Activos externos de las Entidades de Intermediación Financiera ($us 856 millones), así como al Fondo de Protección al Ahorrista y al Asegurado y al Fondo para la Revolución Industrial Productiva (FINPRO) cuyo saldo conjunto totalizó $us 1.385 millones.
En esta línea de comentario, la semana anterior, alguna prensa escrita de circulación nacional se refirió a las actividades que están realizando autoridades del gabinete económico y representantes de la empresa privada nacional, en los siguientes términos:
“Bolivia busca atraer inversión extranjera. Al mostrar al país como la economía más sólida, estable y con mayor crecimiento de América Latina, cinco ministros del área económica y empresarios participan del Foro de Comercio e Inversión Reino Unido-Bolivia 2016, en Londres (Inglaterra). La cita causa expectativa en los privados internacionales especialmente en el área de hidrocarburos, energía, financiera, minería y agro, según autoridades y empresarios”. En contacto con EL DEBER, el ministro de Hidrocarburos y Energía, Luis Alberto Sánchez, informó de que se acordó con la ministra de Energía de la provincia Alberta de Canadá, Margaret McCuaigBoyd, que más de medio centenar de inversionistas visitarán Bolivia en las próximas semanas con el objetivo de invertir en hidrocarburos y energía”. El Deber / Santa Cruz
Por su parte, organismos internacionales como el BM (Banco Mundial) ajusta sus pronósticos de crecimiento para el 2016 y para el 2017 y, a pesar de los ajustes hacia la baja, Bolivia sigue manteniéndose como la economía que mantendrá la punta en crecimiento entre todos los países de Sud América.
El hecho de que los ministros tengan que exponer el comportamiento económico de Bolivia, como resultados de la implementación de un modelo distinto al anterior (el neoliberal) y al del resto de los países de la región, es porque hay interés en conocer el modelo económico boliviano, tanto en medios académicos como en medios empresariales. Las universidades para estudiar los aportes desde la práctica a la teoría y los empresarios para decidir si invierten o no lo hacen.
La estabilidad económica y política lograda en el país está ofertando seguridad jurídica para invertir, condición que podría darnos la posibilidad de trascender la crisis económica actual y demostrar el camino de transición hacia una economía diferente y posible, en el marco de nuestros principios constitucionales. Advirtiendo que esta posición no es simple apasionamiento, sino la esperanza de no perderé utopías que otrora era de los revolucionarios progresistas y que ahora toca a nosotros retomarlas y transmitirlas a las generaciones futuras.
* Docente investigador titular del IIE-UMSA, economista subversivo, miembro de la “Red boliviana de economía crítica”.

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