diciembre 5, 2021

La Democracia Boliviana tiene rostro joven

por: Humberto Claros Zeballos

Sin la actual Constitución Política del Estado, los niveles de participación de los jóvenes en algunos de los órganos del Estado no hubiera sido en niveles elevados tan altos como ahora y que representan un ejemplo para varios países de América Latina.

El 21 de Septiembre se festeja el Día Plurinacional de la Juventud Boliviana, establecido a través de la Ley N° 342 del 5 de febrero de 2013. Una Ley que ha costado muchísimo a las juventudes en su construcción. Esta normativa no sería la misma si es que se lo hubiera realizado al amparo de la anterior Constitución Política del Estado.

Primero, porque la anterior constitución asumía que Bolivia era un Estado Nación. No reconocía a las diferentes naciones y pueblos indígenas que habitan el país, salvo algún vago enunciado sobre lo pluricultural. Reconocía una sola religión y textualmente indicaba que el “pueblo no delibera ni gobierna” sino solamente a través de sus representantes.

En materia de ciudadanía, no existían la profundidad suficiente y menos en materia de derechos fundamentales y peor los Derechos de Segunda Generación, que es ahí donde se habla de la juventud. Las condiciones de la anterior constitución política no permitían pensar en políticas y programas integrales para la juventud y menos aún consideraba que la juventud era un actor elemental en la construcción del Estado. Pero si aquello era mucho pedir, peor sería hablar de la descolonización en términos de erradicar el adulto-centrismo, el hecho mismo de la despatriarcalización o la paridad y alternancia de género.

De aquel pasado neoliberal de Bolivia comparado al de hoy con la composición de la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia, las Asambleas Legislativas departamentales, los Concejos Municipales, las carteras en el órgano ejecutivo, podemos ver que la fotografía tiene un cambio radical en el sentido no solo de los rostros jóvenes en estos espacios de representación política, sino también del empoderamiento de las mujeres en estos espacios y los diferentes pueblos indígenas originarios campesinos, siendo diputados, senadores, concejales, ministras, etc.

Para no ir muy lejos vamos a citar algunos ejemplos concretos: La Primera Vicepresidenta de la Cámara de Senadores, la senadora Ester Torrico, es probablemente la senadora más joven en la historia de este ente camaral. Y no solamente joven sino también de origen campesino.

Otro ejemplo es el presidente de la Brigada Parlamentaria de Chuquisaca, el diputado Elmar Callejas. No se destaca solamente por ocupar el cargo, sino también por su capacidad y su formación.

En el caso de la diputada Yesenia Yarhui del PDC, es la legisladora más joven de la Asamblea. En palabras de ella misma: “Soy la parlamentaria más joven de Latinoamérica”. Si se revisara la lista de todos los diputados, senadores, Asambleístas departamentales, concejales, etc., los datos serían realmente asombrosos.

En las filas de los Parlamentarios Supraestatales de Bolivia vamos a encontrar también parlamentarias, principalmente mujeres que son jóvenes. De hecho la Presidenta del Parlamento Andino, la Representante Supraestatal Edith Mendoza es joven, según los datos proporcionados por el Parlamento Andino, sería la presidenta más joven de este organismo supraestatal en su historia. En el órgano ejecutivo, tenemos a la Ministra Ariana Campero que no pasa los 30 años de edad.

En las organizaciones sociales ha habido una construcción y empoderamiento muy importante de la juventud. Muchos seguramente recordarán frases como “qayna runtu kunan chilvi” (en quechua ayer huevo hoy pollito), “primero tienes que aprender a limpiarte el moco para ser autoridad”, “tienes que estar casado”, “no tienes experiencia”, etc. Esos eran algunos de los prejuicios con los que se bloqueaba la participación de la juventud. Pero hoy eso ha cambiado, muchas organizaciones están incorporando por estatuto las Secretarias de la Juventud, donde son nombrados para esta cartera estrictamente jóvenes, sea este en el sindicato, central, federación, confederación, en las juntas vecinales, las organizaciones originarias, etc. Es decir, que en términos sociales referente a la participación de la juventud se ha dado un avance radical.

A propósito de la elección de autoridades políticas, no basta solamente con tener mayor conciencia sobre la participación de la juventud, sino que eso se traduzca en normativas como se está dando en el país. Todos sabemos que en la época neoliberal para que uno pueda ser senador tenía que estar por encima de los 35 años de edad.

En ese sentido, los avances constitucionales y el reconocimiento de los Derechos Políticos y la ciudadanía son radicales comparado con el resto de los países de la región, como por ejemplo Argentina, donde para ser diputado se tiene que haber cumplido los 21 años de edad, para ser senador los 30 años de edad; en Brasil para ser diputado se debe haber cumplido 21 años; en Chile para ser diputado se debe haber cumplido 21 años y para senador 35 años de edad; en Colombia para ser diputado se debe haber cumplido 25 años y para senador más de 30 años.

En la mayoría de los países de la región se repiten estos requisitos, salvo en Ecuador y Cuba donde al igual que en Bolivia es suficiente haber cumplido los 18 años de edad. En el caso boliviano de hecho es a partir de los 18 años que se reconoce el ejercicio de la ciudadanía.

La Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia establece que la ciudadanía se ejerce desde los 18 años de edad, es decir que a partir de esta edad se está facultado para gozar de todos los Derechos inherentes a la ciudadanía, entre ellos la participación política; por otro lado la Ley 342, Ley de la Juventud indica que, “El Estado fomentará la participación política de las jóvenes y los jóvenes en las instancias de toma de decisiones y representación”, añadiendo que, “las organizaciones políticas, sindicales, gremiales, académicas, barriales, culturales, indígena originario campesinos, las comunidades interculturales, afrobolivianos y otros, deberán garantizar la participación de las jóvenes y los jóvenes en su organización y estructura”, y concretamente referente a los partidos políticos y agrupaciones ciudadanas, la norma indica que, “Los partidos políticos, agrupaciones ciudadanas, pueblos indígena originario campesinos, garantizarán mecanismos para la participación política de las jóvenes y los jóvenes, en todos los procesos eleccionarios”.

Se trata de un avance importante, aunque es claro que hubiese sido aún más interesante lograr ciertos cupos directos para la juventud en la representación política o introducir medidas coercitivas para el cumplimiento de la misma.

Se hace necesario destacar también que la ley contempla la creación de la Dirección de la Juventud, que actualmente está en pleno proceso de función; así mismo el Consejo Plurinacional de la Juventud, espacio donde las diferentes organizaciones de juventudes del país están aglutinadas en este ente de deliberación social.

Esto es muy importante porque permite a la juventud participar, proponer y cuestionar en un espacio que está vinculado directamente a las entidades de Estado. Es decir, que los resultados de los actos deliberativos del Concejo Plurinacional de la juventud son remitidas al Estado, para que sean tomadas en cuenta en las diferentes políticas que se desarrolla. De hecho el pasado lunes 19 de Septiembre este Consejo tuvo su Sesión en el hemiciclo de la Cámara de Senadores, jóvenes representantes de los diferentes sectores sociales, organizaciones indígenas originarias campesinas, interculturales y afro-bolivianos del país deliberando.

De acuerdo al informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés), en la representación y participación parlamentaria de la juventud, Bolivia ocupa el primer sitial en la región ya que la legislación posibilita las postulaciones al Órgano Legislativo desde los 18 años. El país cuenta con el mayor porcentaje de asambleístas jóvenes con el 8,7% y de ahí una mayoría de mujeres, en comparación con Ecuador que esta por 5,1%. En Europa, referente a la participación política de la juventud en los espacios de deliberación, apenas se llega al 1,4% y 7,1% en el caso de España y Noruega. Es decir que Bolivia, definitivamente es una referencia mundial en este sentido

Pero la Asamblea es nada más que la síntesis de lo que pasa en las gobernaciones y municipios referente a la participación política de la juventud. Seguramente podremos encontrar allá concejales jóvenes, asambleístas departamentales y demás.

La democracia boliviana tiene rostro joven, eso es un logro importante. Habrá que darle mayor continuidad y profundidad.


* Comunicador quechua del Trópico de Cochabamba

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