agosto 18, 2026

Los sesgos teórico e ideológicos de un empresario ortodoxo y politico frustrado

El jefe de Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, economista ortodoxo y frustrado político, publicó un breve folleto sobre economía que lo titulo: “Crisis del Neocapitalismo de Estado”, aludiendo al modelo actual propuesto desde el Estado Plurinacional como “Capitalismo de Estado”, similar al Estado del 52, proponiendo 77 medidas para “solucionar la economía del país” (¿?), señalando falsos problemas y una supuesta crisis de la economía boliviana. Creo que este político se petrificó en la época en el que fungió de ministro de planeación en uno de los gobiernos más corruptos de los tiempos neoliberales y aliado de todos los gobiernos posteriores, hasta el 2005.

En esta publicación no solo se nota las concepciones de la economía ortodoxa de corte neoclásico y/o neoliberal, acorde con el pensamiento petrificado de las Instituciones Financieras Internacionales (IFIs), como el FMI y el BM; también se denotan sesgos teóricos e incapacidad para comprender el momento histórico actual ni el del pasado (nacionalista y neoliberal). Sus propuestas no son propuestas de economista, sino recomendaciones de un empresario que no supo cumplir el rol para convertirse en burguesía nacional, carente del “animal spirit” (espíritu animal), que planteaba o caracterizaba el economista inglés Keynes, al referirse a la clase burguesa de su país.

En esta ocasión comentamos algunos aspectos que se consideran en dicho documento:


● Se afirma que: “Por un lado, en esencia, el modelo económico del MAS, tiene muchas similitudes con los planteados durante el periodo de Capitalismo de Estado que rigió durante los años 1952 – 1985 y por otro, la economía boliviana, después de 10 años del Gobierno del MAS, sigue siendo tan o más primario exportador de lo que fue en periodos pasados, incluyendo al periodo, por ellos caracterizado, como “neoliberal”.

Comentario.- Es sardónico la molestia que el autor siente por el términos “neoliberal”, él es uno de los neoliberales criollos que ha ejecutado recomendaciones que le dieron sus jefes del FMI, cuando fungía como ministro, privatizando las empresas que se habían creado en el capitalismo de estado que se inició en 1952 y culminó con la implementación del neoliberalismo, cuyo proceso se encargó de dar las últimas estocadas a ese proyecto.

El proyecto nacionalista del 52 si fue, una propuesta de capitalismo de Estado, este modelo asume la incapacidad de las clases dominantes para adjudicarse el desarrollo de Estado nacional capitalista, frente a esta deficiencia de estas élites, el Estado se hace cargo de iniciar el desarrollo económico del país, ejecutando el modelo denominado industrialización por sustitución de importaciones, en sectores tan simples y rentables que, la clase dominante no tuvo la iniciativa de hacerlo, como por ejemplo: industrializar la leche o el azúcar y otros proyectos como ENTEL, YPFB, LAB. Una vez que este Estado ha culminado este esfuerzo, el paso siguiente era traspasar estas empresas a los empresarios privados nacionales, los cuales deberían convertirse en burguesía nacional independiente y que, en esa calidad, asuma el desarrollo capitalista de Bolivia. En otros términos en el modelo del Capitalismo de Estado, es esta instancia el Estado, el que coadyuva al proceso de acumulación originaria. Si se habría cumplido el proceso tal cual se la propuso desde los pensadores de la CEPAL, se tendría construido el desarrollo capitalista del país. En el caso de Bolivia no ocurrió tal cual se lo planteo desde los aparatos ideológicos del pensamiento latinoamericano.

El Estado nacionalista del 52 no pudo traspasar las empresas más rentables del proceso a la “futura burguesía nacional”, porque tal grupo dominante no se conformó. A los gobiernos neoliberales se les obligó a privatizar estas empresas (YPFB, ENTEL, LAB, etc.) a empresas extranjeras. En este proceso de darle final al proyecto nacionalista uno de los operadores políticos fue el empresario Samuel Doria Medina, fue el ministro privatizador. En su calidad de autoridad comenzó este proceso y fue continuado por su aliado Sánchez de Lozada. Ese fue el triste final del Capitalismo de Estado que comenzando en 1952 y finalizó el 2005.

El modelo actual, denominado: “Productivo, Social, Comunitario” no tiene pensado hacer esta operación fracasada. Para confirmar esta afirmación se invita a estudiar con profundidad los planes de desarrollo del 2006 y el del 2015, los programas de gobierno del MAS-IPCP y la Constitución Política del Estado, evaluando el proceso de su cumplimiento y criticando las ausencias o retrasos que pudieran existir en su cumplimiento. Pero jamás igualar con el proceso del 52. El del 52 era proyecto de una clase que no se consolidó, al cual pertenece el empresario Doria Medina. El proceso del Estado Plurinacional es de otras clases.

● También dice el documento de Doria Medina: “Somos críticos tanto con el neocapitalismo de Estado como con el neoliberalismo y en ninguna de estas dos etapas se lograron los objetivos que se buscaba en nuestra economía”:

Comentario.- Es válida su crítica y conclusión en relación al neoliberalismo, hay que tomarlo como autocrítica, pero el adelantarse a juzgar el proceso actual e identificarla como neocapitalismo de Estado, no solo es un despropósito sino que, demuestra un sesgo teórico e ideológico de tamaño considerable y lamentable, falta de lectura del momento histórico y deshonestidad ética monumental y totalmente desorientador.

● Otro de sus lamentables comentarios es aquel que afirma lo siguiente: Entre las principales señales de que existen problemas económicos, según el político, es la salida mensual de $us 215 millones de las Reservas Internacionales Netas (RIN), la ‘desnaturalización’ del Banco Central de Bolivia y el desempleo.

Comentario.- otra opinión que demuestra su falta de ética y descarada opinión. Preocupado por la salida de dólares de las reservas: ¿Por qué no repatria los dólares que sacó del país? ¿Acaso ese no es también un problema? Empresarios o adinerados que lograron acumular sus fortunas con el sacrificio de trabajadores bolivianos que, sacan esos recursos de la economía boliviana a paraísos fiscales u otras inversiones en extranjero, son inmorales y deshonestos. Por lo mismo estos personajes tienen doble moral.

Respecto a la “desnaturalización” del Banco Central, habría que preguntarle si el ¿Banco Central de sus tiempos neoliberales era natural?, ¿Qué significa natural? ¿Es natural dejarse dominar por organismos internacionales y no tomar decisiones e iniciativas nacionales en favor del país? En tiempos en el que gobernaba sus partidos políticos neoliberales el Banco Central de Bolivia estaba totalmente dominado por las lógicas teórica e ideológicas del FMI, por eso teníamos una economía dolarizada, con permanente desvalorización de nuestra moneda y como consecuencia, ausencia de política monetaria. ¿Ese tipo de Banco Central es natural para el empresario Doria Medina?

● Entre sus recomendaciones antiéticas dice el empresario: “Si queremos salir de la crisis, se tiene que reconsiderar tres aspectos: primero, la participación pública y privada en la economía; segundo, debemos salir del extractivismo y de la dependencia de las materias primas, y, tercero, la diversificación de la economía, el turismo debe diversificarse, es necesario que se duplique”, dijo el líder de UN.

Comentario.- Esa recomendación debe darse él mismo y compartirla con sus colegas empresarios que sacaron recursos a los paraísos fiscales. Él y sus colegas tendrían que invertir y duplicar las inversiones en turismo y responsabilizarse por la diversificación, que se encarguen de darle valor agregado pues los bienes intermedios que industrializaran los proyectos estatales: los fertilizantes, los recursos evaporíticos del salar, los plásticos, los líquidos separados del gas, las plantas de producción energética, etc, etc.


En general su documento que también identifica como “Plan Anticrisis” además de tener contenidos con sesgos teóricos e ideológicos, es un documento para desatar la crisis social y la desestabilización económica, como aquella que está sucediendo en vecino país de la Argentina, donde cada día suben las tarifas de servicios básicos, las tasas de desempleo y el descontento en las clases populares es cada vez más preocupante.

Sus 77 medidas en su plan anticrisis, huelen a fantasmas del neoliberalismo que quiere retomar el poder político para continuar con las fechorías de los 90s, que se dedicaron a rifar la economía del país y entregar a los monopolios transnacionales, declarándoles propietarios de nuestros recursos naturales (véase caso Brasil, México y Argentina). Estimado lector, no se deje atrapara por esas ideas obsoletas de la ortodoxia económica y la demagogia política de esos personajes, que recomiendan lo que no hicieron cuando eran gobernantes.


* Docente investigador titular del IIE-UMSA, economista subversivo, miembro de la “Red Boliviana de Economía Crítica”.

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