por: María Jesús Ramos
La agenda a cumplirse durante la reunión del cinco de marzo tiene distintos objetivos: el más importante es que los países miembros del organismo internacional puedan demostrar y reforzar el apoyo incondicional a la República Bolivariana de Venezuela.
La XIV Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio con los Pueblos (ALBA-TCP) se realizará el 5 de marzo del presente año en conmemoración a los cuatro años del lamentoso fallecimiento del expresidente venezolano Hugo Chávez, en la ciudad de Caracas, Venezuela, con la tarea de emprender nuevos objetivos para en distintos temas del interés de sus países miembros.
La iniciativa ALBA-TCP fue creada en la Habana, Cuba, por Fidel Castro Ruz y Hugo Rafael Chávez Frías el 14 de diciembre de 2004, como una organización articulada por los pueblos que protegiera el legado histórico de los padres libertadores de la patria grande en oposición a la propuesta neoliberal de integración ALCA (Área de Libre Comercio para las Américas) promovida por el gobierno de los Estados Unidos, entonces presidido por George W. Busch.
Este primer objetivo del ALBA se cumplió, ya que logró enterrar al ALCA durante más de una década y con ello se frustraron los planes del gran capital estadounidense de controlar los mercados latinoamericanos desde Río Bravo hasta la Patagonia. El ALBA en conjunto abarca alrededor de 73 millones de habitantes y ocupa más de 2,6 millones de km2 entre América Latina y el Caribe y está conformada por cuatro consejos, el Consejo Político, el Consejo Económico, el Consejo Social Y el Consejo de los Movimientos Sociales.
La Alianza fue creada bajo los principios de la lucha de los pueblos por un mundo mejor, pacifico, equitativo y de igualdad que promovieron Fidel Castro y Hugo Chávez en su búsqueda de articular e integrar a los pueblos, como lo dijo el expresidente Chávez durante una de las cumbres de esta organización: “las bases del ALBA son la solidaridad, reciprocidad, respeto a las diferencias sociales, económicas y políticas, respeto a la soberanía de los pueblos y para promover la integración de los pueblos de la patria grande”.
Se trata de una organización internacional que está conformada por países hermanos unidos con un mismo pensamiento político fundamentado en la unidad y hermandad que funciona a nivel regional abarcando a países de Latino América y el Caribe. En la actualidad sus miembros son Venezuela, Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Granada, Nicaragua, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucia, San Vicente y las Granadinas y Surinam, y los países que se encuentran como observadores son; Haití, Irán y Siria.
En junio de 2006, el Presidente de Bolivia Evo Morales Ayma sugirió que se cambiase el nombre a; Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio con los Pueblos (ALBA-TCP).
El ALBA contribuyó como una herramienta de diferentes maneras a distintos países que la conforman, así también como Estados ajenos a la Alianza. En su momento apoyó económicamente a países en situaciones críticas, en especial promoviendo la soberanía alimentaria; luchó en la región en contra del analfabetismo con el método cubano “Yo, sí puedo”, logrando eliminarlo exitosamente en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua; promovió, además, un programa regional de ayuda médica, donde se tiene el dato de que más de 7,5 millones de personas fueron atendidas por médicos especializados formados en Cuba. Una de las misiones medicas fue denominada “Misiones milagro” en la cual se logró que más de dos millones de personas de bajos recursos pudiesen recuperar la vista; finalmente, entre muchos otros objetivos cumplidos, resalta la instalación de tres plantas generadoras de electricidad en Haití como apoyo al país y para poder generar centenares de puestos de trabajo.
Sobre las anteriores cumbres
Durante la XII Cumbre que se llevó a cabo en Guayaquil, Ecuador, el 30 de julio de 2013, saludaron la adhesión de Santa Lucía a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América y explicaron que ello reivindica la vigencia de este proyecto de integración y complementariedad. Por otro lado se acordó constituir una comisión de técnicos y representantes directos de los jefes de gobierno, para que puedan elaborar una propuesta para la creación de una Zona Económica complementaria entre países del ALBA, del Mercosur y del Caribe.
También se acordó la constitución de un grupo permanente y multidisciplinario del organismo internacional para que alerte sobre los riesgos y atienda los requerimientos de los países que necesiten un análisis a causa de la complejidad de los problemas socioeconómicos o políticos por los que pudieran estar atravesando.
Se dispuso demostrar los resultados obtenidos por los proyectos o misiones realizadas por el ALBA a partir de campañas de comunicación y viralización que permitan que la población pueda observar los éxitos de todos los programas del ALBA; finalmente se analizó la necesidad de evaluar los proyectos económicos y sociales que la organización ha impulsado desde su creación, para así establecer prioridades y definir nuevos ajustes o nuevas metas.
Durante la XIII cumbre del ALBA-TCP que se realizó en La Habana Cuba el 14 de diciembre de 2014y en conmemoración de su décimo aniversario se ratificaron los principios de solidaridad, cooperación y complementariedad entre los países miembros, esto en función al bienestar de los pueblos latino americanos y caribeños que conforman el organismo internacional, también dieron la bienvenida a los países que se adhirieron ese año como; la Federación de San Cristóbal y Nieves, y de Granada.
Reiteraron y expresaron solidaridad con el reclamo histórico que hace el Estado Plurinacional de Bolivia en cuanto a su derecho por una salida soberana al mar, de la misma manera felicitaron la conducción de la Presidencia del G-77 y China efectuado en la ciudad de Santa Cruz, cuyos resultados contribuyeron al realce de los pueblos latinoamericanos, en cuanto a la lucha para erradicar la pobreza y el hambre fomentando la soberanía alimentaria.
Durante esta cumbre ya se había condenado las acciones de Estados Unidos en contra de la República Bolivariana de Venezuela, de esa manera fue que los países miembros expresaron su respaldo y solidaridad al pueblo y gobierno del país hermano y enfatizaron que los países del ALBA-TCP no aceptarían el uso de estrategias que ya fueron aplicadas en la región latinoamericana para mermar la soberanía de sus pueblos y que están dirigidas a entrometerse para intentar cambiar el régimen político y desestabilizar sus economías, como ya ocurrió en ocasiones pasadas en otras regiones del mundo; rechazaron enfática y firmemente cualquier tipo de agresión, ya sea legal, económica o política, en contra de Venezuela, así como en contra cualquiera de los países miembros del ALBA-TCP.
Finalizaron con la creación de una Agenda Permanente sobre temas de prioridad para la Alianza, y encargar a un Secretario Ejecutivo para que haga seguimiento, en cuanto a las consultas y el cumplimiento de las tareas.
Expectativas de la Cumbre de 2017
La agenda a cumplirse durante la reunión del cinco de marzo del presente año tiene distintos objetivos, el más importante es que la cumbre sea el ambiente ideal para que los países miembros del organismo internacional puedan demostrar y reforzar el apoyo incondicional a la República Bolivariana de Venezuela y al Presidente Nicolás Maduro con respecto a la situación que el país está atravesando en la actualidad.
También se quiere lograr durante la cumbre del ALBA la distensión en la región de América Latina y el Caribe como Zona de Paz que fue adoptada en la II Cumbre de la CELAC, efectuada en La Habana, en 2014. Se intentará, también, analizar la demanda de nuevas adhesiones al Tratado de Comercio con los Pueblos (ALBA-TCP). Por último, se hará un breve balance actual sobre los nuevos desafíos después del fracaso económico de la globalización mediante una coordinación comercial, política y cultural.
* Politóloga.

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