por: Humberto Claros Zeballos
En memoria de la compañera Felipa Martínez. Histórica dirigente cocalera del Trópico de Cochabamba, fallecida el 28 de febrero de 2017.
El 8 de marzo se promulgó la nueva ley de la coca, que más allá de las imprecisiones o virtudes que pueda tener, sin duda tiene un significado simbólico e histórico: es una respuesta de dignidad y soberanía a una Ley 1008 que fue redactada en Estados Unidos para imponerla en Bolivia, pero al mismo tiempo es también fruto de la histórica lucha cocalera tanto del Trópico de Cochabamba y de los Yungas de La Paz.
Tanto la derecha y ciertos dirigentes de los Yungas de La Paz se han rasgado las vestiduras ante la aprobación de la ley y han desencadenado una serie de acusaciones en una campaña dirigida a denigrar al campesino cocalero, principalmente del Trópico de Cochabamba, así que básicamente responderé a esos ejes discursivos reiterados sistemáticamente.
¿Que la Coca del Chapare no sirve para el Pijcheo, sino solamente para el narcotráfico?
En primer lugar esos supuestos analistas, intelectuales que afirman eso, quizá en su vida nunca han “pijchado” ni siquiera coca de los Yungas de La Paz, porque sus acusaciones están cargadas hasta de atisbos discriminatorios y xenofóbicos contra el campesino.
La coca es una sola, varían claro los pisos ecológicos donde se cultiva y rinde tanto su follaje y calidad en función a ello. Para nada es cierto que la coca del Chapare no se “pijcha” e invito a esos “letrados” a visitar las comunidades en Cochabamba, Potosí, Oruro, Beni, etc. Tanto las hojas de los Yungas de La Paz y del Trópico de Cochabamba tienen sus propias virtudes. Efectivamente la de La Paz es más dulce, pero la del Chapare si bien no es más dulce, lo cierto es que su efecto al momento del acullico es más inmediato y efectivo, eh ahí su virtud y por la que mucha gente la prefiere en algunos casos.
Esto no está basado en una investigación, sino fruto de mi experiencia de vida. Efectivamente, uno de sus destinos es esta actividad ilícita, pero no es menos cierto que también de los Yungas de La Paz tiene un porcentaje a ese destino, sino sería bueno que indiquen ¿cuál es la hoja que se usa en tantos lugares que se encontraron fábricas o procesadoras de pasta base de cocaína en La Paz? No creo que se hayan dado la molestia de traerla desde el Chapare.
Por lo demás el tema del narcotráfico no debiera ser abordado desde esa apreciación tan simplista, tan acusatoria al campesino. Este es un asunto de geopolítica y simplificar este problema a los productores de la hoja de coca me parece realmente que es hasta falta de honestidad intelectual para aquellos que se hacen a los “analistas”.
¿Que el Chapare no es zona tradicional de producción de hoja de coca?
Es absolutamente falso, más allá de lo que haya indicado la Ley 1008, ya que los Yungas de Vandiola y los Yungas del Chapare también son zonas de cultivo. La historia los registra como zonas de producción desde la época pre-colonial y republicana. Son zonas que han sido fundamentales tanto en la provisión no solo de hoja de coca sino de otros productos agrícolas en la época de los incas. Lo propio en la época colonial y republicana principalmente, vinculada al abastecimiento de coca para la minería.
¿Que los cocaleros se están haciendo ricos, son la nueva burguesía?
¡Por favor! ¡Eso raya ya en la ignorancia y lo caricaturesco! ¡Para empezar en el Trópico de Cochabamba cada familia cultiva un Cato de Coca que equivale en extensión a la mitad de una cancha reglamentaria de futbol y se cosecha cada tres meses. De esa extensión se cosechan como 5 paquetes (taques) de hoja de coca equivalente cada una a 50 libras, que en términos monetarios significarían como Bs. 5.000, dependiendo del precio.
Es decir, que cada tres meses el campesino para su familia recibe Bs. 5.000. Pregunto, ¿se puede vivir con esa cantidad de dinero durante tres meses?, cuando ese es el salario mensual y más todavía de un abogado, licenciado, etc. y si les consultamos a ellos si ese salario mensual les alcanza, la respuesta será no. ¿Qué hace entonces el campesino para solucionar ese problema de déficit?, y la respuesta es la que sigue.
¿Que el Cocalero solo sabe cultivar coca?, ¿Se está matando la producción de fruta?
Esta es otra falsedad e ignorancia. El Trópico de Cochabamba continúa siendo el primer productor de Bolivia de fruta Tropical, como el banano, cítricos y otros que no solamente son frutas, sino también la apicultura, piscicultura, té, Palmito, piña, etc. Yungas de La Paz y Alto Beni, continúan siendo referentes en el rubro de la producción de fruta, aunque es verdad que su producción ha bajado en términos relativos.
Para los que no están convencidos de esto, sería bueno que se dirijan a la zona de El Tejar en La Paz, en Santa Cruz al Mercado Abasto y pregunten qué productos vienen del Chapare. Lo propio con el palmito, principalmente en los supermercados. Eh ahí la respuesta, el campesino cocalero no solamente produce coca, sino también se dedica a otros rubros, aplazando en definitiva el llamado “Desarrollo Alternativo” proveniente de la ley 1008, que planteaba la sustitución y/o eliminación sistemática de la hoja de coca por productos que fracasaron en su implementación.
¿Qué ahora se invadirán Parques porque la tierra ya no alcanza para más cultivos?
En el Trópico de Cochabamba cada familia o campesino tiene entre 5, 10, 15 y 20 hectáreas de tierra en promedio; decíamos que un Cato significaría como la mitad de una cancha reglamentaria de futbol y una cancha es del tamaño de una hectárea, es decir, que el cultivo de un Cato no ocupa siquiera la mitad de una hectárea. En el caso de que sean dos catos para cada familia, casi llegaría a una hectárea. Entonces, técnicamente no tiene donde avanzar la producción de hoja de coca porque a las familias les queda el suficiente terreno.
Algunos ecologistas indican que la coca degrada la tierra y que las consecuencias de esta nueva ley será un poco más que apocalípticas. La pregunta sería ¿qué cultivo no degrada la tierra? Pero el punto no es ese, sino por qué estos ecologistas atacan con tanta saña haciendo ver al cocalero como un gran depredador ¿No es acaso que la agroindustria del monocultivo usa miles de hectáreas para cultivar, por ejemplo, soya?
Los de la derecha no tienen moral para hablar de incremento en la producción de Coca porque durante su paso por palacio en la época neoliberal la producción de la coca estaba por encima de las 30,00 hectáreas.
¿Que los cocaleros no aportan nada al erario nacional?
Los campesinos cocaleros hicieron mucho más que eso, dieron su vida por la recuperación de la Patria, su lucha ha sido determinante en la reconfiguración de Bolivia hacia un Estado Plurinacional. Se olvida tan fácilmente toda la represión y el drama constante que fue el Chapare producto de la política represiva de los gobiernos de entonces. Es tan cómodo hablar desde un escritorio y acusar tan fácilmente al campesino, no tienen idea de lo que es vivir cultivando la tierra, cosechar arroz, yuca, etc.
Finalizo indicando que la coca que estoy “pijchando” al momento de escribir estas líneas, es hoja de coca del chapare, sino creen, invito a hacerlo públicamente con quien crea o piense lo contrario, yo que soy también productor de hoja de coca del Trópico de Cochabamba.
* Comunicador quechua del Trópico de Cochabamba.


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