por: Luis M. Copa
Todos ya conocemos que significa la palabra democracia, a la que asociamos con palabras como participación o elección, pero hoy en día desde nuestra legislación no es solo eso. En nuestra Constitución Política se establece hasta tres tipos de democracia: participativa, comunitaria y representativa. Esto nos muestra que existe una diversidad de democracias en Bolivia. Por tanto ¿cuál de las democracias está en peligro, como advierten los principales líderes del pasado neoliberal?
Es por todos conocido que en gestiones anteriores en nuestro país nunca se ha producido una real y efectivamente democracia por coaliciones y acuerdos de partidos políticos, tampoco existía un verdadero control del poder a través de un Congreso independiente y consciente de su labor fiscalizadora; de instituciones democráticas sólidas y, sobre todo, de un pueblo que crea en la democracia verdadera, y no acepte falsas imitaciones.
Como consecuencia de la expansión de ese modelo civilizatorio occidental también se ha copiado y desarrollado el modelo “republicano”, en el marco del denominado constitucionalismo liberal o moderno, que terminó profundizando una división territorial y administrativa con fronteras que han roto territorios ancestrales, agrietando el autogobierno, el control sobre el territorio y el acceso a los recursos naturales que habían desarrollado los pueblos nativos.
Se ha impuesto un sistema jurídico uniforme, modelos de gobierno, de democracia y administración de justicia ajenos, que favorecían los intereses de grupos de poder y el desarrollo de la economía de mercado, privando a los pueblos de sus medios de subsistencia, y sus propios mecanismos de organización y de gobierno.
Bolivia a partir de 2009 reconoce la democracia plural por lo que es el único país donde la ciudadanía elige, por voto popular, a sus máximos administradores de justicia, y se garantiza el carácter plurinacional en su conformación. De esta manera, se intenta evitar la manipulación política que regularmente ejercen los partidos políticos en función de gobierno sobre la administración de justicia, colocando en puestos claves a sus “ahijados” o personal de su entorno social. ¿Qué tan democrático era eso?
La democracia plural reconoce a múltiples fuentes de poder en lugar de una sola, por tanto la ciudadanía boliviana no tiene por qué preocuparse o sentir que no existe democracia ya que todos y todas podemos generar democracia desde donde podamos organizarnos.
Una democracia plural refleja los ideales múltiples de una ciudadanía, haciendo que el poder político sea más colectivo. Muchas diversas organizaciones y grupos, incluyendo iglesias, uniones comerciales y de trabajo, partidos políticos y empresarios, comparten un papel importante en decidir los asuntos del estado. ¿Acaso no es así hoy, ahora?
* Experto en juventudes.

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