El nombre de Lenin, es tan común entre los habitantes del Ecuador. Sabemos que es el sobrenombre de Vladimir Ilich Ulianov, otrora político, teórico y revolucionario ruso y uno de los ideólogos de la revolución de 1917. A pesar de este origen y su profundo arraigo en Ecuador, Lenin Moreno, es único por su condición de primer presidente con “discapacidad” o capacidad especial de Ecuador y América Latina.
El pasado 24 de mayo el acto central de la asunción de Moreno fue transmitido por varias cadenas internacionales; pero el 25 del presente pocos medios de comunicación resaltaron la visita de Lenin Moreno a Cochasquí, norte del Ecuador, donde se realizó una posesión ancestral de Moreno. A través de diferentes medios se puede apreciar el arribo del flamante presidente Lenín Moreno y Jorge Glas (vicepresidente de Ecuador), acompañados del presidente boliviano Evo Morales. Fueron miles de personas, concentrados en decenas de comunidades y nacionalidades indígenas que se agruparon en Cochasquí. Además de gente citadina habida de participar en este tipo de ceremonias ancestrales.
Se aprecia en primer lugar una purificación del gabinete de ministros designados. Llegó el momento esperado, una colorida ceremonia andina y ancestral, que consistió en entregar un bastón de mando al presidente Moreno, como símbolo de que los pueblos están con su propuesta. El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, recibió el bastón de mando espiritual por parte de los pueblos indígenas del país (Fenocin) en un ritual en el que los pueblos originarios dieron la bienvenida al nuevo mandatario y le pidieron mantener el espíritu de diálogo en su Gobierno.
“A nuestro querido presidente le estamos entregando el bastón de mando para que tenga visión, decisión y humildad”, dijo uno de los dirigentes de la ceremonia al recibir a Moreno en el parque incásico de Cochasquí, ubicado en la provincia del Pichincha (norte del Ecuador). En medio de pétalos de flores, frutas y maíz, el nuevo jefe de Estado fue purificado con incienso por parte de los “taitas y mamas” representantes de las 16 nacionalidades indígenas, entre ellas, la shuar, cañari, cofán, kichwa y zápara.
“El poder no se regala, apenas es un encargo que uno tiene que llevar en las manos y en el corazón con la conciencia de servirlos, de amarlos, de quererlos, de entenderlos, de sensibilizarse con todo aquello que para ustedes es importante y para nosotros mucho más todavía”, manifestó el presidente Moreno luego de agradecer a las nacionalidades indígenas su respaldo en las pasadas elecciones. El presidente Evo Morales también felicitó al nuevo dignatario y le recordó la “importancia de la unidad para defender los procesos, nuestra revolución democrática, nuestra revolución ciudadana”.
A pesar del surgimiento vigoroso del movimiento indígena como la Confederación de Nacionalidades indígenas del Ecuador (CONAIE), sus manifestaciones espirituales ancestrales recién se manifestaron más públicamente en los últimos años. De ahí la importancia de la presencia de Moreno para reconocer y realzar esta otra espiritualidad ancestral.
* Es aymara-boliviano. Dr. en Estudios Culturales Latinoamericanos y es Docente en la UMSA.

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