agosto 17, 2026

El arte de crecer

por: Daniel Villarroel

La dicotomía económica entre crecimiento y crisis, se ha ido postulando como uno de los grandes debates entre la opinión pública. Hablar de crecimiento conlleva una serie de elementos que ayudan a determinar el desempeño de una economía obteniendo un indicador comúnmente conocido como el Producto Interno Bruto (PIB). Por lo que corresponde analizar los elementos de este indicador, su incidencia sobre el desarrollo y su importancia en el mundo.

El PIB, en su concepción llega a entenderse como el valor total de los bienes y servicios producidos en un país durante un período específico de tiempo, logrando dinamizar los sectores económicos mediante la interactuación de los agentes económicos.

Pero, ¿cómo se logra esa generación de valor?, ¿cómo actúan los agentes económicos?, ¿qué papeles juegan el Estado y el empresariado privado? El responder estas cuestionantes nos ayudan a tener un panorama sobre el conjunto de políticas, instrumentos, acciones que se toman tanto de la parte privada como la estatal, para coadyuvar al crecimiento económico, debiendo establecer minuciosamente el rol de cada uno de los involucrados.

Hablar de crecimiento, nos obliga a comprender una gama de factores que van desde el consumo de un individuo, hasta la operación más compleja del mercado financiero, de manera tal que en algún momento preciso, ambas situaciones se llegan a complementar. Esta articulación de factores, agentes, situaciones son las que se deben afinar para poder lograr un entorno óptimo que proporcione a los actores directos las herramientas y mecanismos adecuados que se traduzcan en crecimiento económico.

Si nos remitimos a datos concretos, América Latina tuvo un crecimiento situado en un rango del 6% para 2010 y -0,6% para 2016. Las Economías Emergentes por su parte estuvieron entre 7,5% para 2010 y 4,2% para 2016. En relación al caso boliviano, y para el asombro de muchos, su crecimiento estuvo situado entre 4,1% el 2010 y 4,2% el 2016, llegando a registrar el crecimiento más alto para 2013 con 6,8%, siendo este el más elevado en comparación con el registrado para América Latina (2,9%), las Economías Emergentes (5,0%) y la Economía Mundial (3,3%).

Si analizamos, de manera puntual cuales fueron los factores que incidieron en el despeño boliviano, claramente podemos indicar dos aspectos fundamentales a) Intervención Estatal en el sector productivo; y b) Regulación Financiera; los cuales difieren completamente de lo acontecido en Latinoamérica, países Emergentes y el resto del Mundo.

Pero ¿cómo se logra un crecimiento sostenible bajo el argumento de que con una intervención Estatal los mercados se hacen ineficientes? Esto desde el punto de vista Neoliberal y capitalista, es visto como uno de los tropiezos con los que actualmente se enfrenta el entorno económico boliviano, atribuyendo la baja productividad empresarial, pérdida de mercados internacionales, avisoramientos falsos de crisis financieras y un presunto desequilibrio monetario por la existencia de liquidez en el sistema financiero al actual modelo que lleva adelante Bolivia.

Si hablamos de Latinoamérica, según la CEPAL su bajo crecimiento estuvo influenciado primordialmente por un mal enfoque de las políticas macroeconómicas, por lo que propone que se realicen marcos contracíclicos de la política fiscal [1] que defiendan y promuevan la inversión pública y privada debiendo considerar una política financiera de estabilización del crédito y una política monetaria que apoye el crecimiento de la inversión y que vaya más allá de instrumentos como la tasa de interés.

De acuerdo a la CEPAL en relación a los objetivos que deben ser trazados para 2017; Bolivia ya estuvo aplicando esas mismas medidas desde hace 10 años atrás, medidas que le permitieron mantener un crecimiento estable, incentivando la inversión mediante políticas financieras que generaron un escenario favorable para el desempeño económico del País.

Ahora bien, cabe preguntarnos ¿dónde está el Arte de Crecer económicamente? ¿cómo logramos identificar aquellos factores que nos guían hacia un crecimiento económico? A mi parecer y siendo objetivo en la apreciación, el principal componente que nos hace pensar que estamos en el camino correcto es la inversión la cual puede verificarse a simple vista por la penetración en el mercado boliviano de franquicias internacionales como Hard Rock, KFC por el lado de servicios; asimismo la famosa franquicia en bienes inmuebles como el World Trade Center que está apostando por un negocio seguro en Santa Cruz de la Sierra y así un sinfín de empresas extranjeras que decidieron establecerse en territorio boliviano. A esto se tienen que atribuir una serie de medidas que permitieron que esta variable sea desarrollada en el sector privado teniendo por su parte políticas orientadas a la Inversión Pública como tal.

Entre los componentes que coadyuvan al desarrollo de la inversión está la regulación financiera mediante políticas de incentivo al crédito (vivienda social, crédito productivo) si hablamos del sector privado; por el lado del sector público se tiene el FINPRO (Fondo para la Revolución Industrial Productiva) el cual se encarga de otorgar créditos a aquellos nuevos emprendimientos orientados a transformar la matriz productiva del país, con proyectos destinados a convertir los productos primarios en productos con valor agregado y generar excedentes.

A tiempo de poder analizar el Libro de las Empresas Públicas en el Nuevo Modelo Económico publicado por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, se puede apreciar de que el Estado con su intervención en el sector empresarial, coadyuvó a que exista un incremento de los productos ofertados en los mercados, con una fuerte apuesta a la manufactura nacional y una mejor en los servicios.

Ahora solo falta hacernos las siguientes preguntas ¿Que se necesita para poder reforzar y afianzar el crecimiento? ¿es necesario buscar nuevos actores? ¿cómo debería ser la intervención del sector privado?

De hecho, el empresariado privado tendría un rol importante para el equilibrio macroeconómico, como el de buscar nuevas fuentes de inversión, para lo que deberíamos estructurar el tipo de empresas que necesita Bolivia, empresas que aprovechen las condiciones y escenarios puestos en el mercado, empresas que produzcan y que al mismo tiempo sean partícipes de la generación de economía como por ejemplo una RSE, que bien leí en un artículo de un periódico de circulación nacional, la RSE más grande de Bolivia es realizado por las empresas públicas, aspecto que da una imagen empresarial y por sobre todo de país que somos líderes en el Arte de Crecer. 


1    http://www.cepal.org/es/comunicados/america-latina-caribe-registrara-tasa-crecimiento-

      positiva-2017-aunque-aun-baja

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