A dos años del referéndum que proponía la modificación de la Constitución Política del Estado, las protestas de los sectores sociales del país se dieron de una forma automática, tanto a favor como en contra del Gobierno, dichas movilizaciones multitudinarias.
Ambos bandos acusándose de obligar a sus dependientes (Ministerios, Gobernaciones, Municipios y otras) a participar bajo amenaza de sanciones; sin embargo se pudo observar a una “clase media alta” participando sin presiones, todo por defender sus beneficios que ostentaban en otros gobiernos.
En Santa Cruz en las zonas residenciales, en Cochabamba en la Zona Norte y en La Paz en la Zona sur el paro fue mayoritario donde sus residentes sacaban sus muebles (para protestar sin descuidar su comodidad), incorporaron a sus niños a las protestas para que jueguen sin preocuparse por las movilidades, los hombres de la casa no dudaron en sacar sus parrillas y para almorzar “un churrasco”, las señoras acompañadas de sus colchonetas se pusieron hacer yoga y ejercicios para no descuidar sus figuras después del suculento almuerzo, las señoritas protestantes luciendo coquetas pañoletas rojas que combinaban muy bien con sus jean y poleras (todo esto registrados por los medios de comunicación y las redes sociales), hubo denuncias de consumo de alcohol por parte de los jóvenes bloqueadores, sin embargo ningún medio de comunicación pudo confirmar esto.
En el área rural en general y en las ciudades de Santa Cruz el Plan tres Mil, en Cochabamba la zona sur, en La Paz las laderas y El Alto prácticamente no se realizaron bloqueos y mucho menos hubo un acatamiento del paro no conozco medio de comunicación alguno que haya reportado como se desarrolló el 21 F en estas zonas, semanas antes al 21 de febrero los comités cívicos indicaron que el paro 21F iba a ser tan contundente que habría bloqueo de caminos y cierre de fronteras, lo cual nunca ocurrió, el bloqueo que se pretendió llevar a cabo en la salida internacional de Santa Cruz fue prontamente reprimida y todo volvía a una circulación “normal”.
Los entes sindicales no expresaron su participación, (a excepción de los transportistas de carga pesada de Santa Cruz y el Magisterio Urbano en La Paz), el máximo dirigente de la Central Obrera Boliviana no contó con la oportunidad de apoyar el paro ya que estaba siendo desconocido por apoyar a los sectores de derecha en la abrogación del nuevo código penal.
El paro del 21F resultó ser un día de esparcimiento familiar para los ciudadanos de la “clase media alta”, sin embargo la ciudadanía que vive del día a día se vio perjudicada en sus ingresos, ni que decir los transportistas, muchos de los comerciantes se dieron modos para realizar sus actividades pero igual resultaron perjudicados, el sector que más se perjudicó fue el turismo.
Todo paro tiene su interés político y económico, sin embargo el obligar y perjudicar a los que no están de acuerdo con el mismo (por razones ideológicas o económicas) mediante bloqueos no puede darse en ninguna sociedad, nos quejamos que las exportaciones nacionales se redujeron y somos los primeros en perjudicar la misma.
* Lic. Economía.

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